la historia de terror del secuestro y muerte de nellie campobello

La historia de terror del secuestro y muerte de Nellie Campobello
Rosario Manzanos
La vida de una mujer virtuosa, sensible, de gran carácter, que destacó en la cultura mexicana como narradora, coreógrafa, bailarina y fundadora de instituciones, no podía haber tenido un desenlace más dramático Desde hace casi 20 años, Nellie Campobello prácticamente dejó de vivir, aislada del mundo Cuando el Instituto Nacional de Bellas Artes denunció en 1984 al matrimonio formado por Cristina Belmont y Claudio Fuentes, comenzó para Campobello la que para la magistrada Margarita Guerra y Tejada sería una historia de terror En 1999, tras el descubrimiento de la tumba de la artista, Fuentes fue sentenciado a 27 años de prisión Tras apelar, en diciembre último quedó libre
En 1984, en un boletín de prensa, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) informó:    

        
        
El Instituto Nacional de Bellas Artes, durante todo el año de 1983, en el que la maestra Nellie Campobello (Francisca Moya Luna), tanto por sus problemas de salud como por su avanzada edad, ya no pudo concurrir a sus labores a la Escuela Nacional de Danza (END), recibió numerosas comunicaciones de preocupación de diversos miembros de la comunidad artística nacional e incluso de familiares de la maestra Campobello
En todos los casos, las comunicaciones sobre la maestra Campobello fueron coincidentes: las pocas veces que desde entonces apareció en público, se le vio en un estado físico de suma debilidad y semiconciencia y siempre custodiada por la maestra Cristina Belmont Aguilar y su esposo Claudio Fuentes
Todo había comenzado a finales de los años setenta: Nellie, nacida en el año de 1900, cansada y senil, vivía una etapa de vulnerabilidad emocional Atrás habían quedado sus años de éxito como coreógrafa, fundadora del Ballet de la Ciudad de México y de la Escuela Nacional de Danza (END), y como escritora de poesía y novela
Había sufrido la muerte de su hermana Gloria, la de su protector y amigo entrañable el escritor Martín Luis Guzmán, y había sido despojada por el gobierno de Luis Echeverría de las instalaciones de la END, que fueron derrumbadas para dar lugar a la actual embajada de Cuba
De carácter fuerte, porte de reina que enfatizaba aún más con vestidos suntuosos, guantes de piel y seda, abrigos, estolas y sombreros de pieles finísimas y joyas relumbrantes, Campobello era al mismo tiempo una mujer generosa que se apiadaba de la gente humilde Ésa fue su desgracia
Martín Díaz y Díaz, recientemente desaparecido, en aquel tiempo representante jurídico del INBA, explicó (Proceso 961) que Cristina Belmont y Claudio Fuentes —quien dijo llamarse Claudio Niño Cifuentes— llegaron a sorprender la buena fe de Nellie Campobello Cristina había sido su alumna y vivía en la más absoluta pobreza Le solicitó a Nellie que la dejara habitar con su esposo e hijos en el sótano de la escuela y la posibilidad de impartir algunas clases Nellie los acogió ahí y desde el principio ellos intentaron ganar su voluntad a través de actos muy específicos La hicieron madrina del más pequeño de sus hijos, León Felipe, por el cual ella sentía una gran simpatía A partir de lo del niño, no les negaba nada, en esa forma se le fueron metiendo hasta que lograron controlar su voluntad
En 1983, Campobello confirió a María Cristina Belmont un poder general para pleitos y cobranzas, para ejercer actos de administración y ejecutar actos de dominio; Belmont, en la práctica, actuaba como si fuese la directora de la escuela Ya para ese entonces el matrimonio y sus hijos tenían tiempo de haberse mudado a la casona de la artista, ubicada en la calle de Ezequiel Montes 128, donde Campobello guardaba celosamente los telones pintados por José Clemente Orozco para el ballet Umbral, diseños de Julio Castellanos, Diego Rivera, Antonio Ruiz El Corcito, Roberto Montenegro y Carlos Mérida (Proceso 966) Además, había dibujos y apuntes de Orozco sobre Gloria Campobello, a quien amaba tiernamente, y cerca de 2 mil cartas de amor que el pintor de 60 años le escribió También muebles antiguos, libros, documentos originales sobre la Revolución Mexicana, cartas de políticos, textos inéditos de Martín Luis Guzmán, Francisco Villa y las propias memorias de Nellie
Todos aquellos que intentaron acercarse, averiguar de su salud o entrevistarse con Campobello fracasaron Invariablemente, Cristina Belmont y su esposo les negaron el acceso
La familia de Nellie, encabezada por su prima Eulalia Moya y por los hijos de su hermano Carlos Moya, había intentado todo, la única respuesta que obtuvieron fueron amenazas de muerte Lo mismo sucedió a amigos y personal de la END Se solicitó entonces la intervención del INBA
Hicimos lo que pudimos A sabiendas de que iba a ser muy difícil lo intentamos todo desde el punto de vista legal, narró a Proceso Díaz y Díaz
El 24 mayo de 1984, ante el Juzgado Vigésimo Segundo de lo Familiar se solicitó la interdicción de Nellie Campobello Díaz y Díaz se presentó en el domicilio de la artista para notificarle la fecha de la audiencia, en la cual debería comparecer ante el juez que instruía el procedimiento
Claudio Fuentes le abrió la puerta y le notificó que en ese lugar no vivía ninguna persona además de él y su esposa, que no conocía a ninguna persona de nombre Moya, Campobello o Campbell y que ellos arrendaban la casa a una inmobiliaria de nombre Oseo
La interdicción no prosperó, ya que nunca se pudo localizar a Campobello Claudio y Cristina se negaban a presentarla, dando diferentes versiones Entre ellas, que Nellie se les había salido de la casa y no sabían dónde se encontraba
Ante los hechos, el INBA interpuso una denuncia en la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal El Ministerio Público llevó a cabo la Averiguación Previa y determinó que existían elementos suficientes para consignar a Belmont y a Fuentes como presuntos responsables de la privación de la libertad de Campobello
Cosas terribles
Después de guardar silencio durante 10 años, Margarita Guerra y Tejada, juez cuarto de lo Penal en el Reclusorio Norte en 1984, cuando se presentó la denuncia habló por primera vez del caso en 1994 (Proceso 963)
A mí me llegaron estas dos personas por privación ilegal de la libertad En un principio les decreté formal prisión, pero como hasta ese momento no estaba acreditado cuántos días llevaba la señora detenida, se les otorgó la libertad bajo fianza
Al poco tiempo, cuando Guerra decidió llevar a cabo la inspección judicial de la residencia de Campobello, se percató de cosas terribles, al grado de definir la experiencia: Una película de terror es poco
Perros feroces resguardaban el domicilio de tal manera que hubo necesidad de pedirle a la autoridad que los matara si se daba el caso de un ataque
Los techos estaban caídos, había ratas En el lugar había una gran inmundicia, al grado de que giré instrucciones para que se pidiera a Salubridad que interviniera el lugar por inseguro; sin embargo, aparentemente ahí vivía gente porque había trastos en la cocina
La casa había sido saqueada y se encontraba en ruinas
Martín Díaz Díaz señaló que en aquella ocasión la juez encontró en uno de los clósets, sentada y amarrada, a una hija de Claudio que es invidente Quién sabe por qué estaba ahí Obviamente ellos usaban mucho ese tipo de trucos para espantar a la gente
Luego, y toda vez que Campobello seguía sin aparecer, el Ministerio Público le solicitó a Guerra y Tejada la revocación de la libertad bajo fianza de Claudio Fuentes y Cristina Belmont, quienes permanecieron en prisión tres meses, durante los cuales se llevaron a cabo las diligencias correspondientes
Según la magistrada, Claudio Fuentes era bastante psicótico, presionaba a los testigos Durante el proceso se desahogaron testimoniales que consternaron a la parte acusadora Encerrada, tomando una botella de vino al día como único alimento durante varios meses y sufriendo de malos tratos, Nellie fue víctima de todo tipo de vejaciones por Claudio Fuentes
Díaz y Díaz agregó:
La arrastraba, la bañaba con agua fría y la agredía físicamente desde el punto de vista sexual La viejita solamente le gritaba: me chingaste compadre, ahora sí me chingaste
Para el también abogado, lo más increíble de aquella situación fue el careo:
Fuentes y Belmont llevaban una imagen del Sagrado Corazón de Jesús para, según ellos, poner a Dios de testigo; entonces, en lugar de declararle al juez lo hacían a la imagen Realmente eran diligencias alucinantes
Las maniobras de Fuentes León
Ahí apareció Enrique Fuentes León, abogado del caso desde un principio, y que hasta ese momento había mandado a sus ayudantes a hacerse cargo de las audiencias
Fuentes León interpuso el recurso de apelación en contra del auto de formal prisión El 19 de febrero de 1985, fecha de otra de las audiencias, Fuentes León se presentó en el juzgado del brazo de Nellie Campobello
Iba muy mal, era una señora ya grande y cansada, Fuentes León me dijo con desfachatez que para que se quitaran rumores de que estaba secuestrada y demostrar que no lo estaba, ahí la tenía en persona
Campobello se sujetó de la mano de la juez con fuerza, Guerra pidió la intervención policiaca para obtener protección y ayuda al Ministerio Público para solicitar el arraigo de la fundadora de la END y que le practicaran los exámenes de rigor Todo fue en vano, porque al darse cuenta, Fuentes León decidió abandonar el lugar con su guardaespaldas: ‘Ya se la enseñé, ya nos vamos’ Me la arrebataron por la fuerza, la cargaron entre dos guaruras y se la llevaron Todas las patrullas habían desaparecido
Me la quitaron vilmente de las manos No me cansaré de decirlo como se lo dije en su cara a Fuentes León Actuó como gángster y el tiempo me ha dado la razón
Fuentes León había organizado previamente una conferencia de prensa en sus oficinas Las declaraciones de Campobello aparecieron en los periódicos al día siguiente: No estoy loca ni he sido plagiada Vivo en mi casa con un matrimonio que se encarga de velar por mi salud
Luego, el comisario del Tribunal de Alzada, acompañado de los guardaespaldas de Fuentes León, le entregó a la juez la resolución de apelación: El 10 de abril de 1985, la sentencia mayoritaria (los magistrados Victoria Morales de García Saénz y Raúl Navarro García, contra el voto particular de la magistrada Adelina Gómez de Vargas) especificaba que no estaba comprobada la privación ilegal de la libertad de Campobello Contra ella no había nada que un juez o un Ministerio Público pudiera interponer El caso se diluyó y nunca se llegó a una sentencia legal
Se sabe que Fuentes y Belmont se llevaron después a la anciana a Villa Ocampo, Durango, donde había nacido De la visita existen unas cuantas fotos De Nellie nunca se supo más
La coartada
El 27 de octubre de 1992 y el 14 de julio de 1993, la galería 10/10 de la Ciudad de México expuso a venta dos diseños que José Clemente Orozco pintó para el ballet Umbral Los datos son parte de la investigación que en 1995 llevó a cabo Laura González Matute, investigadora del Cenidi-Danza José Limón, que certifican que las obras propiedad de Campobello habían sido ofrecidas a diferentes galerías y coleccionistas
Ese año, dada la denuncia del comité Pro-Rescate de la Vida y Obra de Nellie Campobello sobre el silencio de las autoridades de la cultura sobre la desaparición de la bailarina, el INBA fijó su posición Gerardo Estrada, entonces su director, declaró:
El INBA ya hizo lo que tenía que hacer en su tiempo, presentar la denuncia de la desaparición de la maestra y promover el juicio respectivo Lamentablemente, salió en contra de lo que pretendíamos, tocaría en todo caso al Ministerio Público continuar la investigación
Abandonada totalmente y semuderruída, la casa de Nellie se anunciaba en 1996 como el Centro Cultural Creativo Psicológico El Pequeño Vocero del Niño Diario (Proceso 1046), dirigido a niños, jóvenes y padres Sin embargo, nadie habitaba en la casona
En febrero de 1998, en un gesto insólito después de tanto tiempo de silencio, Claudio Fuentes y su nueva compañera, Silvia Lara Pagola, anunciaron que Nellie Campobello se presentaría a la entrega de un premio que el grupo Plataforma de Opinión y Expresión Normalista le otorgaría por iniciativa del propio Fuentes en la sala Manuel M Ponce del Palacio de Bellas Artes
Amigos personales y la prensa cultural se dieron cita en el lugar Lara Pagola tomó el micrófono e informó: Nellie ya venía para acá pero su médico no la dejó venir
Cuando la prensa quiso abordarlo, Fuentes se las arregló para desaparecer sin dejar huella
En marzo de ese año, la agrupación ¿Dónde esta Nellie? presentó una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal Por su parte, Margarita Guerra, en esas fechas subprocuradora A de Procedimientos Penales de la Subprocuraduría General de Justicia del DF, hizo pública ante este semanario su intención de reabrir el caso
Indignado por lo que denominó como persecución, Claudio Fuentes envió una carta el 9 de julio de ese año al presidente Ernesto Zedillo, en la que solicitaba su intervención para acabar con la campaña de hostigamiento que, según él, ejercía Guerra y Tejada
Agregaba:
Me permito insistir en las irregularidades denunciadas, puesto que independientemente de la personalidad enferma de funcionarios públicos, se trata de desprestigiar al Ballet de la Ciudad de México y de manchar el nombre de su fundadora, mi comadre, la escritora Nellie Campobello Morton, mexicana que es uno de los pilares de la cultura en México, sobre todo por haber impulsado a nivel mundial la danza, fundando y dirigiendo la Escuela Nacional de Danza, amiga íntima de José Clemente Orozco y otros personajes que han puesto en alto el nombre de nuestro país en el extranjero
Meses antes, el propio Fuentes había denunciado que su casa de Ezequiel Montes había sido robada En el mismo escrito acusó a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal de no haber realizado investigación seria alguna, aun cuando los vecinos le informaron que habían visto el saqueo del Ballet de la Ciudad de México y que las obras robadas tienen carácter nacional Lo único que han hecho es hostigar al suscrito y a tratar de derrumbar moralmente a la escritora y bailarina
En una entrevista con el diario El Universal, Fuentes abrió las puertas de la casa de Ezequiel Montes para mostrar el deterioro y explicar los hechos que culminaron en los supuestos robos al acervo cultural de Nellie
Aquí son ustedes los únicos que han puesto un pie, porque los judiciales sólo estuvieron frente al boquete; hasta el día 2 de muertos (sic) rescaté la propiedad porque la tenían invadida, dicen que eran entre 20 y 30 individuos los que estaban en el terreno de al lado, pero no sé, ni modo de ir a preguntarles, todavía le tengo amor a la vida Sin embargo, mi objetivo principal era rescatar el inmueble porque si no hubiera tenido que enfrentarme a un juicio de despojo Creo que para mí fue un gran triunfo rescatar la propiedad; soy el director de lo poco que queda del BCM y tengo poder legal
Pero a pesar de que se autodeclaró como representante legal de Campobello, administrador de sus bienes y dueño de su casa —que cita como dirección particular—, ésta pertenece desde 1985 a otra persona
Así lo establece la escritura 640 tomo 137 sección primera, volumen sexto del Registro Público de la Propiedad, que especifica que el 4 de junio de 1985 Nellie Campobello vendió su casa a la señora Virginia Tecich de Fuentes León —esposa de Enrique Fuentes León— con domicilio en Avenida de las Fuentes, esquina con Fuente de Roya, en Tecamachalco Por la venta, la bailarina supuestamente recibió 7 millones 952 mil 502 pesos La operación fue celebrada ante Armando Ceballos, titular de la Notaría 38 de Tlanepantla, Estado de México
En la carta a Zedillo, Fuentes reiteró que Nellie Campobello estaba viva y no quería entrevistarse con nadie, desea vivir en paz durante el resto de su vida, pero para que no haya duda de su existencia, se entrevistaría con usted, señor presidente, con su señora esposa, con la Comisionada Nacional de Derechos Humanos o con el doctor Luis de la Barreda Solórzano, y con ninguna otra persona
En octubre de 1998, después de un fallido intento de tener una entrevista con la escritora y bailarina (Proceso 1146), De la Barreda, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), exigió que Claudio Fuentes fuese presentado ante la justicia
Obsesionado con la historia de Campobello, De la Barrera dio instrucciones para que se buscara en el estado de Hidalgo algún rastro de Nellie El 21 de diciembre de 1998 personal de la CDHDF localizó una fosa sencilla en el panteón del municipio de Progreso de Obregón, Hidalgo, con la inscripción: SRITANCM-FML 9 de julio de 1986 Ante los hechos, De la Barreda solicitó al procurador Samuel del Villar la detención de Claudio Fuentes
Capturado y puesto en arraigo en enero del 1999, Fuentes tuvo una vez más como su defensor a Enrique Fuentes León y al hijo de éste, Enrique Fuentes León Ladrón de Guevara
En forma paralela, el reportero de Multivisión, Juan Bautista, al enterarse del descubrimiento de la muerte de Campobello, informó que la casa de Ezequiel Montes había sido invadida por un grupo de indígenas mazahuas Mediante un soborno, pudo entrar con un camarógrafo y descubrir que algunos de ellos estaban sepultando libros, papeles, ropa y papeles de Campobello que se encontraban ahí, los utilizaban como escombro para después echar cemento encima Las escenas quedaron grabadas
Me hablaron de que tenían que echar cemento para remodelar la casa para habitarla y que ellos la iban a cuidar mejor que otras personas y que como ellos hay cerca de 200 grupos que han invadido casas y que tenían la anuencia de su dirigente del PRI
Contó Bautista que al fondo de la casa había una especie de bodega que alguna vez debió haber sido un baño, un lugar muy alto con un tapanco abandonado y al que era prácticamente imposible subir
Pregunté que había y me dijeron ‘cartones’ Con mucho esfuerzo logré subir Ahí me encontré con una madera muy gruesa, de más de cinco centímetros, con cartones Al observarlos vi que decían Obertura Republicana y Alameda 1900 Eran los telones perdidos y considerados como propiedad de la nación
El 16 de febrero de 1999, Claudio Fuentes fue sentenciado a 27 años de prisión por los delitos de privación de la libertad y falsedad de declaraciones Cristina Belmont desapareció no sin antes afirmar en una entrevista grabada para la televisión que era víctima de la justicia y que tarde o temprano todos tendrían que responder por el daño que le habían causado Enrique Fuentes León fue apresado también y sentenciado como cómplice
En diciembre de 2001, la Séptima Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal tomó la decisión de revocar la sentencia a Claudio Fuentes, quien salió libre, se declaró víctima del sistema y sentenció que nunca han existido elementos jurídicos en su contra
Por su parte, Enrique Fuentes León también fue puesto en libertad hace unos días, y Cristina Belmont continúa prófuga, con una orden de detención en su contra

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