Con el panismo, proliferación de casinos, de la mano del narco

Muchas voces se han alzado contra la proliferación de casinos en el país, giros autorizados en 2004 por el entonces secretario de Gobernación Santiago Creel, quien había asegurado que acabaría con ellos. Empresarios de los juegos y las apuestas alertan contra la invasión de casinos ilegales que, dicen, sólo sirven para que el crimen organizado lave dinero. A su vez, trabajadores de esos establecimientos y psicólogos alertan sobre otros riesgos: el incremento de la violencia, la explosión de la ludopatía y la desintegración familiar.

MONTERREY, N.L.- “Voy a acabar con la caja chica que me acabo de encontrar y revocar permisos de juegos y sorteos”, fanfarroneó Santiago Creel Miranda al tomar posesión como secretario de Gobernación en 2000.

La realidad fue exactamente lo contrario. En el cuarto año de su gestión el hoy senador promovió un nuevo Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos que no canceló ningún permiso, otorgó nuevos y abrió la puerta para que, con una misma autorización, se pudieran establecer varios negocios, denuncian legisladores y concesionarios.

Al llegar el PAN a la Presidencia, en México había 123 casas de apuestas; al cierre del sexenio foxista ya eran 198. En el sexenio de Felipe Calderón, con su abierta guerra contra el crimen organizado, los cárteles del narcotráfico diversificaron sus actividades y aumentaron su presencia en el país… y el número de casas de apuestas se multiplicó. Actualmente hay por lo menos 790 casinos, legales e ilegales, en el país.

Crimen organizado y casinos crecieron a la par. Hoy, a varios permisionarios les preocupa que en dichos centros de apuestas se lave dinero, por lo que demandan mayor vigilancia de parte de la Secretaría de Gobernación.

Este es un extracto del reportaje que aparece en la revista Proceso edición 1810.

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