Anuncian proyecto integral para rescatar Chichén Itzá

MÉXICO, D.F. (apro).- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció hoy un proyecto integral “nunca antes realizado” para la zona arqueológica de Chichén Itzá, a través del que se restaurarán siete edificios, entre ellos la Pirámide de Kukulkán, declarada una de las “nuevas siete maravillas del mundo”, así como el Gran Juego de Pelota.
Los trabajos en el sitio ubicado en al norte de Yucatán comenzaron hace un par de meses en el Gran Juego de Pelota, luego de un diagnóstico realizado por el Consejo de Arqueología del INAH con la participación de diversos especialistas, quienes advirtieron la necesidad de atender problemas de conservación causados por el paso del tiempo, el exceso de humedad de la región y la visita masiva.
Se estima que Chichén Itzá es recorrido anualmente por un promedio de 1.2 millones de turistas. Sólo durante el equinoccio de primavera de este año acudieron 35 mil visitantes entre el 20 y 21 de marzo para presenciar el descenso de Kukulkán.
Según el propio INAH, desde 1922 no se intervenía en la zona con un proyecto de largo aliento. En esta ocasión se atenderá el área llamada Gran Nivelación, donde se ubican el Castillo o Pirámide de Kukulkán, el Tzompantli, el Gran Juego de Pelota, las plataformas de Venus, de las Águilas y de los Jaguares, y el Templo de los Guerreros.

El proyecto es dirigido por el arqueólogo José Huchim Herrera. Los monumentos serán atendidos en diferentes etapas. Detalla el INAH:
“La conservación de los siete monumentos se realiza en dos fases: el de la estabilización y conservación estructural de los edificios, y posteriormente el trabajo de conservación de acabados, como pintura mural y bajorrelieves, mediante el mismo proceso aplicado en la zona arqueológica de Uxmal, el cual se basó en un registro pormenorizado de las áreas a atender, y que a decir de los expertos ha dado excelentes resultados.”
El arqueólogo explica también que se comenzó en el Gran Juego de Pelota (edificado entre los periodos Clásico Terminal y Posclásico Temprano, entre los años 900 y 1200 dC), donde la lluvia, el sol, el viento, la vegetación, los animales que buscan madrigueras y la visita masiva han deteriorado en diferente grado la cancha considerada la más grande de Mesoamérica, con 120 metros de longitud y 30 de ancho.
E indica que no sólo estos aspectos y el clima de la región han provocado el deterioro, sino incluso intervenciones y restauraciones anteriores, pues en el siglo pasado se utilizó cemento, “cuando el concreto era la panacea de la restauración internacional, pero ahora se sabe provoca que la humedad quede atrapada al interior de los monumentos, en lugar de evaporarse”.
Ese material será sustituido ahora por una mezcla de cal y polvo de piedra fina con cortezas de árboles, similar a la utilizada por los antiguos mayas.
Como parte del Proyecto Integral se hizo registro pormenorizado de todos los elementos que componen el Gran Juego de Pelota, se realizaron labores de limpieza, retiro de flora nociva, se recubrieron los edificios con baba de nopal para evitar que la piedra sea penetrada por el agua de lluvia, lo que causaba humedad y agrietamientos.
Asimismo, se hizo un registro con escáner en 3D de la totalidad del conjunto arquitectónico, con lo cual se detectaron afectaciones que a simple vista no es posible observar. En la tarea participaron la Universidad Tecnológica Metropolitana de Mérida y la arqueóloga Federica Sodi.
Chichén Itzá es considerado patrimonio cultural de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y fue incluida en la Lista del Patrimonio Mundial en 1988.

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