"El Chapo, sólo un gerente"

jueves, 5 de abril de 2012 · 11:52
MÉXICO, D.F. (Proceso Jalisco).- Para el investigador argentino radicado en Estados Unidos Edgardo Buscaglia, el problema fundamental para combatir al narcotráfico en México es que no se han atacado sus raíces y, por el contrario, tiende a caricaturizarse el flagelo social. Por vía telefónica, el especialista critica las acciones para capturar a El Chapo Guzmán y a otros líderes de la delincuencia organizada con miras a los dividendos políticos que pudieran dejarle al gobierno rumbo a las elecciones de julio próximo. Sostiene que la captura de dirigentes de cualquier cártel sólo ocasiona el reacomodo interno y el recrudecimiento de las disputas con otras organizaciones criminales por el manejo de las plazas. Consultado sobre la trascendencia del encuentro entre la secretaria de Seguridad Interna de Estados Unidos, Janet Napolitano, y el secretario de Gobernación de México, Alejandro Poiré, en la Ciudad de México a finales de febrero, Buscaglia aclara: “El Chapo es un gerente operativo (del narco), pero quienes realmente manejan la organización del Cártel de Sinaloa son cientos de políticos y empresarios que están legalmente constituidos y cuyos brazos operativos son los que vemos caricaturizados en los periódicos mexicanos.” –La señora Napolitano, aseguró que su país será persistente para lograr la detención del líder del Cártel de Sinaloa –se le comenta. –No nos confundamos. Atacar a estas empresas criminales no es con la detención del Chapo; él es un gerente operativo que inmediatamente sería remplazado; aún más, El Mayo Zambada tiene un rol muchísimo más importante que El Chapo en muchos sentidos. Hay que hablar seriamente de esto, más allá de las conferencias de prensas y de los shows mediáticos. Para Buscaglia no está mal que el gobierno de Estados Unidos use una técnica de ataque psicosocial hacia las cabezas visibles de los grupos criminales, como lo hizo contra Osama bin Laden y ahora pretende repetirlo con Guzmán Loera. Sin embargo, dice: “Lamentablemente se desvía la atención. Atacar a las empresas criminales significa, en todos los Estados serios, atacar a los políticos del más alto nivel que están formando parte de estos grupos criminales por acción u omisión; significa atacar a las empresas privadas constituidas legalmente que le dan logística operativa a los grupos criminales. “Los países serios, como Alemania e Italia, no tratan de caricaturizar a la delincuencia organizada en una sola cara, como ocurre (en México) con Joaquín Guzmán.”

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