Activistas se oponen a la venta de armas a México

BERLÍN, (apro).- Mexicanos residentes en el extranjero se han convertido en militantes por la paz al organizar foros de debate, marchas e intervenciones artísticas en 17 países.

Sabina Morales Rosas, de la organización Méxicoviaberlin,  junto con Arturo Romero, estudiante de doctorado,  y Carlos Pérez Riscast,  manifiestan su preocupación por la venta ilegal de armas –fusiles de asalto G-36—al gobierno mexicano, particularmente a las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de Seguridad Pública federal (SSP) que dirige Genaro García Luna.

En entrevista con el reportero, Morales Rosas dice que al menos en la capital alemana es de sobra conocido que la empresa Heckler & Koch no sólo vendió a México armas prohibidas por su gobierno, sino que también existen fundadas sospechas de que sobornó aquí a funcionarios para obtener contratos armamentistas.

Luego de lamentar la falta de información procedente de México, la activista se afana en revelar el binomio germano-mexicano de corrupción para la venta de armas a la Policía Federal (PF).

“A todos nos une el poderoso deseo compartido de paz para México”, explica en su página de internet la Red Global que surgió a raíz de la guerra contra el narcotráfico decretada por el gobierno del presidente Felipe Calderón hace ya casi seis años.

Romero abona al respecto:

“Cuando oía noticias de matanzas horribles no daba crédito, me tardé tres años o más en entender que eso era posible”.

Según algunos medios teutones, la sede alemana de la compañía de armas Heckler & Koch (H&K) fue allanada por la policía después de que activistas denunciaron la venta ilegal de armas a zonas de conflicto, como México.

La mañana del 10 de noviembre del 2010, en efecto, un grupo de la policía irrumpió sorpresivamente en las oficinas de la armería alemana  en Oberndorf, al suroeste de esta capital, en busca de armas.

Con base en una orden emitida por la Fiscalía de Stuttgart,  de manera paralela 300 policías catearon domicilios particulares de altos empleados de la empresa buscando cualquier elemento que les permitiera probar que H&K sobornó a autoridades mexicanas para conseguir millonarios contratos de venta de armamento, entre 2005 y 2010.

A raíz de dichos operativos, el ministerio de Economía ordenó a Heckler & Koch suspender a México la exportación de “armas y otros productos para la defensa”, en tanto se realizan investigaciones judiciales sobre el destino de exportaciones ya realizadas al país por dicha empresa.

Según Arturo Romero, la medida fue dictada por el temor de que las armas puedan ir a parar a lugares de México, donde podrían ser utilizadas para la comisión de violaciones a los derechos humanos.

Desde entonces, Heckler & Koch es investigada por proveer fusiles de asalto G36 a la policía mexicana, particularmente al gobierno de Chihuahua, a pesar de que las autoridades alemanas restringen la venta de armamento a entidades con problemas de violencia.

En mayor pasado, la compañía, cuya sede cerca de Stuttgart (al sur de Alemania), fue allanada de nueva cuenta, aunque negó violar l a ley al exportar armas a México.

Sabina Morales dice que el gobierno alemán impuso un embargo de armas a cuatro entidades de la República Mexicana, entre los cuales se encuentra el estado de Chiapas, sede de los zapatistas, debido a las graves violaciones de los derechos humanos en ese país.

De acuerdo con la activista de la organización Méxicovíaberlín, a pesar de las restricciones  impuestas por el gobierno alemán, la empresa  H&K armas en México. Incluso, revela que un general mexicano –cuyo nombre no se dio a conocer– fue sobornado para conseguir el acuerdo.

“Los detalles del acuerdo fueron aprobadas por un anónimo informante de H & K con Jürgen Grässlin, más prominentes de Alemania contra el activista de armas de comercio. Grässlin informó a los fiscales alemanes estado de la parte posterior acuerdo ilegal en abril de 2010, pero no hicieron nada hasta que el acuerdo fue expuesto en los medios de comunicación alemanes en diciembre.

“Diputados alemanes exigieron acción,  por lo que el 21 de diciembre, nuevamente, 20 policías allanaron la sede de H & K en busca de evidencia de las ofertas. H & K afirma que sólo se venden las armas al gobierno central, no a los estados en particular. Este reclamo falso se ve socavada por la evidencia de que los empleados de H & K voló a los Estados prohibido y entrenado a la policía en el uso de las armas”, publicó la prensa germana.

 

En marzo de 2011, la revista Milenio Semanal  publicó un texto en el que consigna que de 2006 a 2009 el gobierno alemán facturó a México 13 millones 895 mil 900 euros por concepto de exportaciones de armas convencionales, cantidad 17 veces más que el trienio precedente.

Del arsenal que llegó a México, destacaron  ocho mil 710 rifles de asalto HK-G36 —calificados por el propio Grässlin como “el Ferrari de las metralletas”—, dos mil 25 de ellos comprados en 2006 por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en una operación tasada en  un millón 917 mil euros, y seis mil 667 en 2007 por un valor de cinco millones 802 mil 410 euros.

“Heckler & Koch tiene una larga historia de evadir las restricciones de exportación de armas y los activistas contra la compañía cree que ha llevado a cabo muchas otras ofertas ilegal de armas. Sin embargo, esta es la primera vez que un informante del interior de la empresa ha proporcionado pruebas contundentes”.

H & K tiene una oficina internacional de ventas y almacén repleto de armas automáticas en Lenton, Nottingham. Los activistas siguen pidiendo que se cierre.

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