Gregory Nava: “No existe el cine chicano”

El realizador de Selena y de películas de problemática fronteriza como Mi familia y El norte, estuvo presente en el 10º Festival Internacional de Cine de Morelia en la sección “Cine sin fronteras”. Surgido para la industria fílmica en los ochenta, al igual que Luis Valdez, es uno de los creadores del cine independiente en Estados Unidos. De la permanencia de cuatro años más como presidente, explica que Obama no hizo nada por los inmigrantes: “El ambiente es muy racista, está mal la economía y nadie se arriesga a apoyar el cine de este tipo”. Pero cree que ahora lo va a revertir, pues el tema latino es central tras el voto que le entregó esa comunidad, a la que, por cierto, dice, “no dio las gracias”.

MORELIA, MICH. (Proceso).- El reconocido cineasta chicano Gregory Nava lanza un reclamo crítico a Barack Obama porque, dice, no agradeció el voto a la comunidad latina en el discurso triunfal de reelección la noche del martes 6 en Chicago.

“No nos dijo gracias. Yo quería escuchar esa palabra porque si no hubiera sido por nosotros, él no estaría allí. Lo sucedido el martes pasado fue muy fuerte, pues se incrementaron los votos latinos para Obama”, señala el realizador de Selena y advierte:

“La inmigración tendrá que ser ahora la nueva guerra en la nueva administración de Obama.”

Entrevistado en el marco del 10° Festival Internacional de Cine de Morelia, donde en la sección “Cine sin fronteras” fueron proyectadas sus películas Mi familia y El norte, Nava se queja de que Obama no haya hecho nada en sus cuatro años anteriores en torno a la inmigración.

“A ver si lo hace ahora porque los latinos debemos tener una solución. Nuestra gente no está bien, debemos cambiar la situación que existe en Estados Unidos con respecto a los indocumentados.”

–Durante la administración pasada de Obama se reportó un número récord de mexicanos allá, más que en la de Bush.

–Espero que ahora sí haga algo. El latino indocumentado es un tema central.

–Obama prometió que trabajará en la reforma migratoria.

–Pero no ha hecho nada, sólo habla y nada que opera… Los políticos sólo cuando necesitan nuestros votos hablan con nosotros y nos dicen muchas cosas. Pero cuando logran lo que quieren, nos olvidan.

 

Racismo republicano

 

El cine chicano surgió en los cincuenta con historias sobre la injusticia de los inmigrantes mexicanos que enfrentan la discriminación en E.U. Hacia los años setenta predominó el documental sobre la ficción en este tipo de cine; en los ochenta, Luis Valdez realizó Zoot suit (Fiebre latina), y para los noventa Robert Rodríguez rodó El mariachi.

Nava inició en los ochenta su carrera de cineasta, reflejando con sus películas la experiencia de los estadunidenses de ascendencia mexicana, y las diferentes “fronteras” que han tenido que cruzar para encontrar un lugar. Considerado uno de los fundadores del cine independiente en ese país, Nava dice que los latinos votaron por Obama porque los republicanos son muy racistas:

“Es tremendo su racismo, ¡horrible! Por eso no votamos por ellos. Su política es echar a todos los indocumentados. En 1933 deportaron como medio millón de mexicanos que estaban en Estados Unidos. Ahora está pasando igual porque hay mucha gente del lado del excandidato republicano, Mitt Romney, que desea deportar a todos. ¡Hay discriminación! Los latinos le tenían muchísimo miedo a Romney.”

–Especialistas argumentan que el congreso dominado por los republicanos no dejó trabajar a Obama con respecto a la inmigración.

–El Congreso es un órgano bicameral, lo componen el senado y la Cámara de Representantes, los republicanos controlan esta última. Van a bloquear cualquier reforma de migración, porque saben que si Obama ofrece un mejor camino al indocumentado para conseguir su nacionalidad estadunidense, los latinos van a votar por los demócratas a los que son muy leales. Saben que cerca de doce millones de gente nueva votarían por este partido y ellos como republicanos nunca van a ganar nada. Vamos a ver…”

Evoca que durante los gobiernos republicanos en Texas y en la Casa Blanca de George W. Bush, éste sabía que debía lanzar una reforma de migración y captar el voto latino.

“Él nos dio nuestros papeles. Además, tiene una nuera mexicana. Pero los demás miembros de su partido estaban en contra. Ahora pasará lo mismo, intentarán parar cualquier reforma que se vaya a proponer.”

–Los republicanos ya saben que si quieren ganar una elección lo deben hacer con los latinos. Van a tener que cambiar, ¿no cree?

–Ellos saben que muchos latinos votaron por Bush. Los republicanos tienen mucho en común con el latino: son más católicos, es mano de obra barata y coinciden en los valores de la familia. Deberían de pensar en ganarse al latino porque nunca van a ganar los afroamericanos ni los gay, y los cubanos votan siempre por los republicanos.

 

Identidad trilingüe

 

A Nava le cuesta trabajo hablar bien el español.

Sin embargo, su discurso posee cierta elocuencia y crítica social como la que despliegan sus cintas. Así dirigió el filme Bordertown. Ciudad al límite sobre las muertas de Juárez, con Jennifer López, y la Librería del Congreso catalogó El norte como Patrimonio Artístico de Estados Unidos.

–Sus películas son totalmente vigentes cuando las madres mexicanas están siendo deportadas y no hay garantías para el indocumentado.

–Sí, Mi familia y El norte son muy vigentes. También muestro lo que pasa al indocumentado en sus países natales, que están muy mal, y denuncio lo que pasa en las calles de Los Ángeles. Todos los latinos debemos enfrentar esa realidad de nuestros países de origen.

“Nuestra lucha en Estados Unidos es cómo podemos mantener nuestra identidad y al mismo tiempo tener una carrera profesional, porque los que ejercen una carrera universitaria normalmente se alejan de las raíces, niegan su identidad, y me cuestionan que por qué abordo todo esto y respondo: ‘Porque quiero siempre decir la verdad’. Eso es lo que hago con mi cine. No hago cine para poner imágenes falsas de latinos, sino para decir la verdad y esa es la verdad, desgraciadamente.

“Además, en mis proyectos resalto nuestras raíces indígenas; por ejemplo en Mi familia los mexicanos que allí presento son de Michoacán y hablan purépecha. No creo en lo bilingüe, que todo mundo habla inglés y español, mi punto de vista es trilingüe: el inglés, el español y el idioma indígena. En El norte hay muchas escenas en quiché porque es gente maya.

Debemos integrar todo: el español, la lengua indígena y el inglés para buscar nuestra identidad.”

–¿Qué lo ha llevado a usted a tratar el tema de la inmigración y de la tragedia que conlleva?

–Nací en San Diego, California (10 de abril de 1959), y vengo de una familia fronteriza, tengo parientes que radican en Tijuana. Mi familia está en los dos lados de la frontera, es mi mundo, desde niño he visto a la gente cruzarla y todo el conflicto y contraste de las culturas que existe, de allí nacen los temas de mis filmes. La frontera de Estados Unidos con México es la única frontera en el mundo donde conviven el Primer mundo con el Tercer mundo, no existe en otra parte, siempre estoy viendo este contraste, la ironía y todas las diferencias.

–Hollywood no brinda cabida a este tipo de historias, ¿verdad?

–El cine chicano pasa por un mal momento. Hoy no podría rodar El norte ni Mi familia porque le tienen miedo al latino y hay mucha discriminación. Existe un ambiente muy negativo alrededor de nosotros; pero también como estamos influyendo mucho, como en las elecciones y todo, creo que la televisión sabe que debe hacer más proyectos latinos pues hay un nuevo público allí muy grande, de unos 50 millones. Deben impulsar historias serias y con calidad porque es un gran público, y creo que es exigente.

“Aunque Estados Unidos respeta el dinero, es la verdad. Esa es la pesadilla americana. Es un país capitalista total y eso no está bien. Creo que como cineastas latinos tenemos una responsabilidad, no sólo ganar dinero, también llamar la atención de situaciones que pasan en nuestro mundo.

–¿Cuál es el futuro del cine chicano?

–No hay cine chicano. No existe, no hay nada ahora… El ambiente es muy racista, está mal la economía y nadie se arriesga a apoyar el cine de este tipo. Hollywood sólo invierte en largometrajes como El hombre araña porque laboran con un crédito muy apretado y saben que con esa historia van a recuperar la inversión y van a ganar dinero.

Nava, quien además ha hecho series de televisión como American family (2002), prepara una miniserie de siete capítulos para HBO que filmará en Puebla: Lluvia de oro, basada en el libro homónimo de Víctor Villaseñor sobre las vidas de dos familias mexicanas y sus viajes entre México y E.U.

“Los europeos no quieren comprar una película de chicanos ni de afroamericanos, ellos sólo quieren películas con blancos. Europa es más racista que Estados Unidos. Japón no va a comprar una cinta latina. Hollywood sólo crea un cine que funcione internacionalmente en el mercado. Por todas estas razones es muy difícil hacer cine chicano ahora.”

No obstante, al final vislumbra una esperanza y, positivo, comenta:

“Creo que esto también puede cambiar con el cine independiente. Va a surgir. Soy uno de los fundadores del movimiento del cine independiente y éste siempre está en función de la economía; cuando la economía está bien, hay cine independiente, porque hay más dinero para arriesgar en este tipo de cine. Y cuando la economía está muy mal, como ahora, es mucho más difícil. Pero está mejorando la economía poco a poco. Todo esto va a cambiar.”

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

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