La Iglesia Católica emprende campaña contra el matrimonio gay en Chihuahua

CHIHUAHUA, Chih., (proceso.com.mx).- La iglesia católica emprendió una campaña en Chihuahua para recabar firmas contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, con el fin de evitar que el Congreso del Estado apruebe el matrimonio igualitario en el estado.

Hiram González Cruz, presidente del Centro Humanístico de Estudios Relacionados con la Orientación Sexual (Cheros), dio a conocer que desde hace un año la organización inició gestiones para aportar información a los diputados responsables de estudiar la reforma al Código Civil del Estado de Chihuahua. Sin embargo, por causas que desconocen, los legisladores ni siquiera los reciben.

En la entidad hay quince parejas homosexuales que contrajeron matrimonio en la Ciudad de México, pero como Movimiento para la Integración de la Diversidad buscan que la ley estatal otorgue esos derechos en el estado.

Por ese motivo, una pareja homosexual, Antonio y Tomás, acudió el martes pasado al Registro Civil a solicitar que los unieran en matrimonio. El personal de la dependencia se negó a casarlos y ellos pidieron por escrito las razones de la negativa.

La pareja, que ha vivido 25 años en unión libre, iniciará un proceso legal, ya que México ha firmado tratados internacionales contra la discriminación.

Hiram González explicó que el Congreso del Estado inició una consulta ciudadana desde hace cinco meses, la anunció a través del portal del Poder Legislativo, con el fin de reformar el Código Civil del estado.

“Nos entrevistamos con las diputadas Patricia Flores González (PAN) y Alva Melania Almazán Negrete (PRI), les presentamos todos los argumentos legales, para la petición de incluir el matrimonio igualitario y no sólo el pacto civil de solidaridad, pero la diputada Patricia Flores declaró al día siguiente a los medios de comunicación que sólo incluirían el pacto y no el matrimonio igualitario”, explicó Hiram González

Reunieron 6 mil firmas en apoyo al matrimonio igualitario, el 65 por ciento de los firmantes son personas heterosexuales.

A su vez, la iglesia católica ha solicitado en diferentes templos del estado firmas en contra de los homosexuales y del matrimonio igualitario.

Cheros ha recibido quejas de personas homosexuales en Delicias, sobre personas gays que han comenzado a recibir agresiones verbales por feligreses que han asistido a misa y han firmado el documento  promovido por el clero.

“Tal vez piensan que esa acción no tiene consecuencias, pero han emprendido una campaña contra homosexuales y eso es incitar al odio, ya han comenzado a agredir a la comunidad gay”, dice González Cruz.

Argumentó que el artículo 9 de la Ley para prevenir y eliminar la discriminación en el estado de Chihuahua establece que queda prohibida toda práctica discriminatoria que tenga por objeto impedir, obstaculizar, desconocer o anular el reconocimiento o ejercicio de los derechos y la igualdad con equidad de oportunidades.

Basado en la ley, advirtió que su petición no es contra ninguna iglesia, sino para que el Congreso entienda que tiene que legislar porque se trata de una cuestión de derechos humanos, no es un problema de credos. “No estamos pidiendo permiso a la iglesia. Los derechos de la comunidad gay no se votan”.

Aseguró que en el Congreso del Estado no quieren hablar con ellos, les han dado largas para atender el asunto y por eso decidieron tomar medidas para obtener sus derechos, porque son ciudadanos y también pagan impuestos.

La comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual (LGBTTTI) son quienes solicitan el reconocimiento del derecho a casarse por el civil, como ya lo ha avalado la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), indicó Hiram González.

 

El valor de ser madre

 

Hace dos semanas, Antonia, la madre de un joven homosexual, hizo público su caso. Evidenció que en la parroquia a la que asiste en la capital del estado, el Santuario de Guadalupe, le pidieron firmar una carta contra el matrimonio entre homosexuales.

La situación le provocó una crisis que describe de la siguiente manera, en una carta dirigida a la opinión pública, titulada “El valor de ser madre”:

“Hace días me topé con una difícil situación, yo fui criada bajo el amor en Cristo, nuestro Señor. Siempre con una educación ejemplar, misma que le retribuí a mis padres hasta el último día de sus vidas.

“Cuando me casé, esperaba pronto quedar embarazada, deseaba ser madre y tener a mi hijo entre mis brazos. Después de casada al poco tiempo fui madre de mi hermoso hijo al que vi crecer y eduqué justo como a mí me enseñaron.

“He de mencionar que al principio se resistía a llevar el sacramento de la comunión, pero de pronto descubrió el amor en Cristo nuestro Señor.

“Mi hijo me ha llenado de alegrías y desdichas puesto que he de reconocer que cuando me dijo que era gay, sólo podía pensar en lo mucho que yo fallé, fue un golpe muy duro para mí puesto que en la Biblia dice muy claro que eso está mal.

“No lo pude digerir en un principio. Siempre pensaba justo cuando estaba rezando el rosario: ‘Dios mío cura a mi hijo, quítale este mal, sánalo en su interior y devuélveme la paz’.

“Pero pasó el tiempo y fue más que evidente que eso no iba a pasar, tuve que recibir ayuda para poder entenderlo y que no me afectara tanto porque uno como madre no está preparada para estas cosas. Cuando veo sus ojos me digo a mi misma: ¿Cómo no lo voy a amar si es parte de mí?

“No les voy a mentir, en mi cabeza imaginaba tantas cosas para su vida pero, ¿qué madre no imagina cuando se casaría su hijo, que un día sería abuela, que sería un hombre de bien?

“No saben lo duro que es saber que no sería abuela, pero yo no puedo dejar de pensar que yo lo crié y que es un hombre de bien del cual estoy muy orgullosa, y al pensar que pude sacar adelante en sus estudios sola, puesto que mi marido murió justamente cuando tenía 9 años.

“Fue duro, pero yo me dediqué a criar a mi hijo, por eso sentía que yo fallé, pero no es así, quiero a mi hijo y quiero que sea feliz. ¿Por qué les cuento todo esto? Porque quiero que entiendan un poco de lo que me costó asumir que mi hijo era gay y que uno como madre es capaz de tantas cosas por ver que sus hijos estén bien.

“Hace unos días me topé en mi congregación con una situación un poco inusual. La coordinadora estaba levantado firmas en contra del matrimonio gay en el templo de Guadalupe. La verdad me desconcertó y siento que estoy fallando a la iglesia al redactar esta carta, pero tengo que apoyar a mi hijo.

“Me siento entre la espada y la pared por que disfruto el servir a la comunidad, amo a Dios pero también amo a mi hijo y no siento que esto en la iglesia demuestre el amor que Jesucristo nos enseñó. Me negué a firmar y aproveché que llegó gente a firmar con la coordinadora y me fui.

“Después me enteré que es una orden desde el obispo y que en varios templos se recaudan firmas. Le tuve que contar a mi hijo lo que pasó pero me da tristeza.

“¿Qué le puedo decir? Sólo le abrace y le recordé cuánto le amo y que pase lo que pase, siempre le apoyaré. Me da tristeza que mi comunidad no entiende que deseo que mi hijo sea feliz y me da miedo que atenten contra él.

“Ese es mi mayor miedo. Tengo miedo de que alguien le haga daño por ser como es él. Espero con esta declaración apelar a su amor en Cristo porque sólo los qu entienden el verdadero amor en Cristo entenderán lo que es amar a los demás”.

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