Revelan desastre ecológico en área natural protegida de Chiapas

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Miembros del Instituto para el Desarrollo Sustentable en Mesoamérica (Idesmac) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) presentaron hoy el primer Atlas de Riesgo de una Área Natural Protegida en Chiapas, el de la Reserva de la Biosfera La Encrucijada, ubicado en la costa del estado.

Biólogos y expertos ambientalistas, como el director de la Conanp, Joaquín Zebadúa, se dieron cita para presentar el Atlas, que revela la situación crítica que vive esa zona –conformada por los municipios de Pijijiapan, Mapastepec, Acapetahua, Huixtla, Villa Comaltitlán y Mazatán, además de compartir dos zonas económicas: la Istmo Costa y el Soconusco—.

El presidente del Idesmac, Arturo V. Arreola Muñoz, dijo que el Atlas de Riesgo de la Reserva de la Biosfera La Encrucijada dio a conocer que la pérdida forestal en la zona es de 17%. Sin embargo, la parte crítica es alrededor de la zona de la reserva, donde la gravedad es alta y altísima, es decir, se ha perdido casi 100% de la capa forestal.

Señaló que son al menos nueve afluentes que bajan de la cadena montañosa de la Sierra Madre de Chiapas y bañan toda la región de la reserva que abarca municipios desde Pijijiapan hasta Huixtla donde hay unas 260 localidades y viven unas 100 mil personas.

Esta reserva, al igual que todas las del estado, sufren de una fuerte y constante presión por parte de las poblaciones humanas asentadas en la zona, dentro o en sus alrededores, la problemática que se presenta en la reserva está constituida por diferentes aspectos sociales, culturales, económicos y políticos.

En el abuso de los recursos naturales, una de las principales afectaciones es la transformación de selvas, palmares, manglares y tulares para el establecimiento de terrenos ganaderos y agrícolas; la tala de árboles para la obtención de madera cuyo uso se destina a la construcción de viviendas y como leña. Los incendios forestales provocados para la extracción de fauna silvestre o para abrir áreas de cultivo y/o potreros.

Arreola Muñoz dijo que de 75 a 80% de la región es una zona de fácil sedimentación, es decir de asolvamiento por arrastres de tierra, piedra y lodo de la zona alta montañosa.

Dijo que en vez de agua en muchos complejos lagunarios se están llenando de arena y tierra, lo que ha mermado la pesca camaronícola.

Explicó que el daño es tan grande que después de los torrenciales aguaceros de 1998 y de 2005, otro golpe similar podría terminar por azolvar las lagunas de la región.

El Atlas comprende unos 92 mapas y todos ellos revelan detalles sobre la erosión, deforestación y otros problemas. Dijo que más que reforestación lo que necesita la región es una restauración que va más allá de la mera acción de sembrar arbolitos.

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