Laicidad y vida colectiva

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Desde hace muchos años México se encuentra atravesado por una disputa entre la exigencia ciudadana de la autodeterminación personal y una doxa de raigambre religiosa que tiñe con arcaicos mandatos culturales la convivencia social. Cada día el catolicismo influye más en las decisiones políticas, no sólo porque está entretejido en las tradiciones culturales, en los usos y costumbres ciudadanos, sino porque las posturas dogmáticas de los jerarcas eclesiásticos tienen un efecto en quienes hacen las leyes y arman el discurso político.

Para nutrir una sólida discusión pública sobre la importancia de la laicidad desde distintos aspectos, Pedro Salazar Ugarte y Pauline Capdevielle invitaron a 33 especialistas de México, Colombia, Argentina, España, Francia e Italia a escribir breves fascículos sobre la laicidad destinados a la colección de Cuadernos Jorge Carpizo para entender y pensar la laicidad.

En el cuaderno inicial, el número 0, Pedro Salazar señala que vivimos una coyuntura sin precedentes: El lugar de las religiones y las Iglesias en la esfera pública se encuentra en discusión en contextos democráticos. Por eso uno de los grandes desafíos que enfrenta nuestro país es defender la laicidad, pues permite justamente la coexistencia respetuosa en una sociedad donde existen varias creencias religiosas, aunque la católica sea mayoritaria, y donde también hay una enorme cantidad de personas sin religión.

Lo más personal en la vida de los ciudadanos es lo que tiene que ver con su libertad de pensamiento y acción para decidir sobre su propia existencia, y no todos aceptamos los dogmas religiosos que imponen sus valores. Son varias las posturas éticas que se pueden asumir para conducir la propia vida sin afectar el derecho de terceros. Por eso Salazar insiste en que la laicidad en estos Cuadernos no es únicamente un diseño jurídico, sino también un proyecto político e intelectual que tiene trascendencia en múltiples esferas de la vida colectiva.

Y eso me recuerda que ya hace tiempo Daniel Innerarity sostuvo que la función más importante del conocimiento consiste en convertirse en el dispositivo más poderoso a la hora de configurar un espacio democrático de vida común entre los seres humanos. De ahí que concluya que los principales problemas en una democracia no son los problemas de voluntad política, sino las fallas en el conocimiento. Él dice que “el conocimiento, más que un medio para saber, es un instrumento para convivir”. Hay que conocer mejor en qué consiste la laicidad.

Si analizamos lo que ocurre a nuestro alrededor, vemos que la vida social y las relaciones se organizan no a partir del respeto por el otro, por el diferente, sino a partir de la reivindicación de la propia identidad como la importante, como la verdaderamente mexicana. Los Cuadernos son una intervención pedagógica de gran calidad porque están bien fundamentados, mas como la relevancia práctica de su contenido depende de que sean leídos, me parece un acierto su brevedad. Ambas características los vuelven una intervención pedagógica inigualable.

Una grave deficiencia nacional es que se lee muy poco. En especial quienes tienen fuertes cargas de trabajo, como políticos, funcionarios y ejecutivos, y quienes se mueven básicamente en el mundo audiovisual, sobre todo los jóvenes, sacarán provecho de esta colección que redimensiona la laicidad desde distintos ángulos y se aleja del modelo típico de densa reflexión académica con un formato ágil y atractivo. Su buen diseño editorial estimula la lectura, incluso entre personas que no están acostumbrados a dedicar tiempo a dicha práctica. Enumero sólo cinco títulos y sus autores: Laicidad y educación, por Carlos Martínez Assad; Laicidad y medios de comunicación, por Raúl Trejo Delarbre; Democracia y laicidad activa, por Rodolfo Vázquez; Laicidad y política, por Luis Salazar Carrión, y Laicidad y discriminación, por Jesús Rodríguez Zepeda. La lista de autores tiene a figuras señeras como Michelangelo Bovero, Roberto Blancarte, Patricia Galeana y Diego Valadés.

Estos Cuadernos son, al mismo tiempo, un bien cultural, un servicio a la población y un instrumento para los activistas. Leyéndolos desde mi experiencia personal de feminista, los valoro como herramientas clave para fortalecer nuestras causas. Como muestra Salazar en su ensayo Los dilemas de la laicidad, en México la laicidad se encuentra amenazada por distintos embates de la realidad social y política. No basta con comprender los procesos sociohistóricos que nos han traído hasta aquí. Para participar más activamente en la defensa de un marco de coexistencia ciudadana, es necesaria la deliberación pública. Discutir públicamente permite pensar más democráticamente, y ayuda a enfrentar las diversas manifestaciones de intolerancia religiosa: el antisemitismo, el anti-islamismo, las posturas contra las llamadas “sectas” (que también son religiones). Y si en todos los ámbitos de la vida social se comprende y se respeta lo que significa la laicidad, nuestra vida colectiva será más rica y pacífica.

La colección de Cuadernos Jorge Carpizo para entender y pensar la laicidad se presenta el próximo martes 20 de agosto, a las 12:00 horas, en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. La entrada es libre.

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