Benedicto XVI asistirá a la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII

MÉXICO, D.F., (apro).- El presidente de la Obra Romana de Peregrinaciones (ORP), Liberio Andreatt, confirmó hoy que el Papa emérito Benedicto XVI asistirá a la ceremonia de canonización de sus predecesores Juan Pablo II y Juan XXIII el próximo domingo 27 en la Plaza de San Pedro.

“Roma vivirá un evento histórico: Dos Papas vivos y dos Papas santos. Imagino qué emoción sentirán Benedicto XVI y Francisco” el Papa en funciones, dijo Andreatta.

La ORP, institución del Vicariato de Roma, organiza peregrinaciones a los principales lugares de culto y también se está haciendo cargo de la ceremonia de canonización del próximo domingo.

El martes pasado, Federico Lombardi, comentó que aunque Benedicto XVI había sido invitado a la ceremonia de canonización, su presencia no era segura hasta el domingo por la mañana, dependiendo de lo que el Papa emérito decidiera.

Sin embargo, Andreatta confirmó la presencia de Joseph Ratzinger durante una rueda de prensa organizada por el Vaticano para presentar los detalles logísticos de la ceremonia.

Tras su renuncia, el 28 de febrero de 2013, Joseph Ratzinger ha aparecido junto al Papa Francisco algunas veces durante el último año.
Una de las más recordadas fue el 22 de febrero pasado, un año después de su retiro, cuando reapareció de manera sorpresiva en la Basílica de San Pedro para asistir a la ceremonia de investidura de 19 nuevos cardenales, presidida por el Papa Francisco.

Actualmente Ratzinger vive en un tranquilo monasterio en los jardines vaticanos.

En un artículo publicado en el diario La Jornada, el experto en temas religiosos, Bernardo Barranco, resalta que las canonizaciones de Juan Pablo II y Juan XXIII infringieron las normas.

En el caso de Wojtyla, dice que Benedicto XVI decidió no esperarlos cinco años de su muerte para iniciar el proceso canónico. Y en el caso de Roncalli, resalta que Francisco decidió no presentar el segundo milagro para santificarlo.

“En ambos casos no sólo se brincaron las pautas, sino que hubo prisa. Pone de manifiesto la falta de rigor de la Congregación para las Causas de los Santos, de la que tanto presume su prefecto, el cardenal Angelo Amato”, subraya.

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