Partido Encuentro Social “Alianza con los poderosos”

Organismo político de “inspiración protestante y cristiana” que acaba de obtener su registro, el Partido Encuentro Social dice creer, sin embargo, en el Estado laico. Su dirigente, Hugo Eric Flores, exintegrante de la agrupación religiosa La Casa sobre la Roca, niega que su organización se haya creado para contrarrestar la fuerza de Morena. Pero hay alguien que ve con desconfianza a Encuentro Social y a su líder: Se trata del presidente de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas, Arturo Farela, quien sostiene que aquéllos “siempre han hecho alianzas con los poderosos”.

El laico evangélico Hugo Eric Flores Cervantes, antiguo militante de la organización religiosa La Casa sobre la Roca y quien actualmente preside el Partido Encuentro Social (PES), que acaba de obtener su registro, advierte categórico:
“Muchos militantes de Encuentro Social son cristianos al igual que yo. Y nuestro partido tiene una inspiración protestante y cristiana, desde el punto de vista de la ciencia política”.
En un salón de las oficinas del PES –donde sus colaboradores cercanos ya preparan afanosamente las primeras estrategias partidistas–, Flores Cervantes se arrellana en su asiento y se acomoda sus anteojos. Luego justifica así la línea religiosa que habrá de seguir:

“Mire, el mundo occidental se ha conformado en gran parte por cuestiones de inspiración cristiana. Esa inspiración fundó naciones como Inglaterra y Estados Unidos, y refundó Alemania. Nosotros creemos en el protestantismo clásico en que se inspiró Lutero y el cual propone la separación entre la Iglesia y el Estado.
“Esta rama del cristianismo recoge los principios bíblicos en los que se marca la importancia de hacer esta separación. De manera que creemos en el Estado laico. Un gobierno se elige para gobernar a todos. El gobierno no tiene religión. En eso creemos absolutamente.”
–¿Y cuál es la postura del PES respecto a temas concretos como el aborto o los matrimonios entre personas del mismo sexo, que siempre levantan polémica en las Iglesias?
–En nuestra asamblea constitutiva acordamos que en estos temas se respetará la postura de cada militante. No tendremos un posicionamiento colectivo, para así poner énfasis en los temas que más nos interesan, como es el de la desigualdad social.
“Podría darse el caso, por ejemplo, de que nuestro partido tuviera legisladores federales y estos temas llegaran al Congreso. ¿Qué postura tomarían entonces nuestros legisladores? Pues dejaremos que cada uno decida de manera individual y de acuerdo a su libertad de conciencia.
“Y aquí le aclaro que yo, en lo personal, creo firmemente en la familia tradicional. Pero no por eso me voy a oponer a los matrimonios del mismo sexo, pues tienen derecho a ejercer su sexualidad, lo mismo que todas las personas que piensan distinto a ellos. En el PES no vamos a promover leyes contrarias a los homosexuales. No los vamos a segregar.”
Tan pronto obtuvo su registro como partido político, junto con el Frente Humanista (FH) y el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) de Andrés Manuel López Obrador, el PES levantó polémica porque se descubrió que dos pastores evangélicos participaron en sendas asambleas distritales constitutivas del partido, lo cual viola la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, que prohíbe a los ministros de culto realizar actividades partidistas.
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, acusó al Instituto Nacional Electoral (INE) de permitir esta irregularidad por ser el responsable de darle el registro al nuevo partido. Y el INE se la reviró diciendo que “corresponde a la Secretaría de Gobernación sancionar el incumplimiento” de esa ley.
Se dijo también que algunas Iglesias evangélicas le daban 50 mil pesos a cada pastor que juntara 300 feligreses para la realización de las asambleas distritales con las que se constituyó el PES.
Flores Cervantes se defiende:
“Resultaron inválidas esas asambleas donde, efectivamente, participaron los dos ministros de culto. Otras acusaciones en contra nuestra nunca pudieron comprobarse. Ningún pastor participó en la conformación del partido, que es lo que prohíbe la ley. Finalmente se nos dio el registro porque juntamos 320 mil afiliados y realizamos 249 asambleas distritales.”
Ahora, gracias a su inspiración en la reforma protestante de Martín Lutero, el PES quizá pueda convertirse en el primer partido de corte protestante en la historia de México, y aglutinar a un amplio sector de la cada vez más amplia comunidad cristiano evangélica del país, que desde hace años viene ganándole espacios a la Iglesia católica.

“No seremos partido satélite”

–Se especula que el otorgamiento del registro del PES es para contrarrestar la fuerza electoral de Morena, el partido de López Obrador que también acaba de obtener su registro. ¿Es cierto?
–No, eso es falso. Compartimos las causas sociales de Morena, con la diferencia de que nosotros sí vamos a trabajar comunitariamente desde las bases, no sólo lo vamos a platicar. Nuestra organización la vamos a construir de abajo hacia arriba, no de arriba para abajo.
“Además, el segmento electoral de Morena es muy distinto al nuestro. Nosotros vamos tras el voto de los casi 50% de los mexicanos en edad de votar pero que no acuden a las urnas. Ese es nuestro segmento. Igualmente aclaro que el PES no se convertirá en un partido satélite.
“En México son muy comunes los partidos que tienen dueño. El PES no tiene dueño ni pertenece a ningún sindicato ni a ninguna Iglesia. Aunque muchos de nosotros somos cristianos, no le andamos preguntando a nuestros afiliados qué religión tienen, ni les estamos diciendo a las asociaciones religiosas: ‘Préstanos a tus feligreses’. No nos subimos al púlpito a buscar adeptos. Con el paso de tiempo vamos a demostrar que no hay nadie detrás de nosotros. No hay otra manera de demostrarlo más que con hechos.”
Flores Cervantes señala que, también con hechos, demostrarán que son el partido “de las tres íes”, pues basado en la ética protestante el PES se caracterizará por ser “independiente”, de “integridad” y de “ideas”.
El político evangélico refiere los antecedentes del PES:
Hace 12 años, en 2002, empezó como una agrupación política a nivel nacional. En 2003 se alió con Convergencia para participar en las elecciones de ese año. Después, en 2006, se alió con el PAN para apoyar la candidatura presidencial de Felipe Calderón, quien entonces era amigo de Flores Cervantes. Y en 2009 Encuentro Social hizo alianzas con el PRI.
Y en Baja California empezó como partido local hace siete años. De entonces a la fecha ha participado en tres elecciones estatales, en alianzas con el PAN y con el Partido Nueva Alianza. En ese estado fronterizo su militancia surgió principalmente de agrupaciones protestantes que defienden la unidad familiar y el carácter laico del Estado.
Al igual que las alianzas de Encuentro Social con un partido y otro, su dirigente Hugo Eric Flores ha trabajado como funcionario público en administraciones del PRI, PAN y PRD, movido siempre, dice, por su amistad con distintos políticos influyentes.
Relata que, durante la administración del presidente Ernesto Zedillo, trabajó en la Coordinación de Asesores de la Presidencia de la República de manera muy estrecha con Liébano Sáenz, secretario particular de Zedillo, y con el político priista Fernando Ortiz Arana. “Ellos fueron parte fundamental en mi formación política”, comenta.
A finales de los noventa se fue a estudiar un doctorado a la Universidad de Harvard, donde coincidió con Felipe Calderón y se hicieron amigos. “Éramos unos jóvenes que veíamos desde fuera a México y soñábamos con transformarlo”, suspira nostálgico.
En 2006, Flores Cervantes apoyó políticamente la campaña presidencial de Calderón a través de Encuentro Social. Fue en ese tiempo cuando presentó con Calderón a Alejandro Orozco Rubio y a su esposa Rosi Orozco, dirigentes de La Casa sobre la Roca, organización religiosa a la que entonces pertenecía.
“En 2006, en un desayuno, a Calderón yo le presenté a Alejandro y a Rosi. Después ellos lo invitarían a cenar a su casa. A partir de entonces el matrimonio se le pegó mucho a Calderón, pero principalmente a su esposa Margarita Zavala”, dice.
En sus ediciones 1812 y 1833 Proceso detalló el enorme poder que obtuvo La Casa sobre la Roca durante la administración calderonista, al grado de que Alejandro fue nombrado director del Instituto Nacional para las Personas Adultas Mayores (Inapam), mientras que Flores Cervantes fue designado oficial mayor de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Cuenta Flores Cervantes que el entonces titular de la Semarnat, Juan Rafael Elvira Quesada, junto con el de la Secretaría de la Función Pública, Germán Martínez, vieron con malos ojos su nombramiento, por lo que se confabularon en su contra para expulsarlo de la dependencia y del gobierno, acusándolo de cometer irregularidades. Aprovechando su cargo, Germán Martínez lo inhabilitó. Pero Flores refiere que mediante amparos demostró la falsedad de las imputaciones.
En esa despiadada “persecución política”, dice, le dieron la espalda tanto Felipe Calderón como sus amigos los Orozco, que ya gozaban de las mieles del poder y le aconsejaban dejarse pisotear. Por ese motivo decidió abandonar La Casa sobre la Roca.
“No mostraron la más mínima solidaridad en un momento tan difícil para mí. Es una lástima que la política acabe con amistades.”
–¿Y a Felipe Calderón ya nunca lo trató?
–Desde entonces ya no lo he vuelto a ver. Ni me interesa. Ojalá y nunca más me lo vuelva a encontrar en mi vida.
–¿Y a qué Iglesia u organización evangélica acudió después de dejar La Casa sobre la Roca?
–Visitaba con frecuencia Amistad Cristiana y la Iglesia de Dios. Pero luego decidí no involucrarme de manera directa con una sola, por mi trabajo político. Actualmente estoy en un grupo de estudios bíblicos.
Y refiere que Marcelo Ebrard, siendo jefe del gobierno capitalino, le dio en el último tramo de su administración la Dirección General de Gobierno, cargo que siguió ocupando en los primeros meses de la administración de Miguel Ángel Mancera, aunque decidió abandonarlo para ocuparse de lleno en el PES.

Dudas en torno al PES

Para el pastor Arturo Farela Gutiérrez, uno de los más influyentes líderes evangélicos y presidente de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice), el PES viene a cristalizar en cierta medida los intentos por conformar un partido político de corte evangélico. Apunta:
“Hace 20 años surgió el proyecto de crear el Partido de la Reforma Nacional, encabezado por algunos laicos para que la ética protestante tuviera un espacio en la vida política. Ese proyecto lo hicimos público en conferencias de prensa. El proyecto no fraguó. Pero quedó sembrada la semilla. De manera que esta es la primera vez que surge un partido político de esta naturaleza”.
–¿El PES cumple con las expectativas de la comunidad evangélica?
–No, hasta el momento no las cumple. En primer lugar porque no tiene una definición ideológica clara. Como agrupación política, Encuentro Social hizo alianzas con partidos políticos muy opuestos entre sí, lo cual nos habla de su ambigüedad. Esto nos provoca confusión a los cristianos evangélicos. No tiene personalidad propia y definida.
“Quienes conocemos los antecedentes de Encuentro Social y de su líder Hugo Eric Flores vemos más bien que siempre han hecho alianzas con los poderosos. Van por el lado del neopentecostalismo, que cree en la doctrina de la prosperidad. Esto es; si no eres próspero no eres salvo. Es la misma línea de La Casa sobre la Roca, que practica la llamada teología de la prosperidad, haciendo a un lado a los más de 50 millones de pobres del país.
“Un partido cristiano evangélico debe caracterizarse por su lucha contra las injusticias y a favor de la gente más pobre y necesitada. No sabemos si al final el PES vaya a convertirse en un partido oportunista y satélite, o efectivamente en un verdadero partido evangélico. Nos quedan muchas dudas: ¿Ya como partido nacional luchará contra la corrupción? ¿Luchará contra la discriminación? ¿Estará a favor de los pobres?… No lo sabemos.”
Mientras tanto –dice Farela–, el PES vendrá a quitarle votos a López Obrador, quien goza de “la simpatía de un electorado protestante, que rebasa los 15 millones de personas y especialmente se ubica en las clases más marginadas”.

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