Inauguran exposición sobre “Hilarión”, mítico personaje triqui

OAXACA, Oax., (apro).- El pueblo triqui de San Andrés Chicahuaxtla se reencontrará con su pasado al inaugurarse este sábado una exposición sobre Hilarión, un mítico personaje de la leyendas populares, en el Centro Cultural San Pablo.

Con la colaboración de la Biblioteca de Investigación “Juan de Córdova”, la muestra contará con fotografías de Rafael Doniz y un video de Bernardo Porraz.

En la exposición se conjuntaron dos proyectos, el académico, en el que intervino la Universidad de Warwick, Inglaterra, y la comunitaria, en la que participó el pueblo triqui de Chicahuaxtla, dice Michael Swanton, director general de la Biblioteca “Juan de Córdova”.

El experto lingüista refiere que Hilarión es el nombre de un personaje heroico en la memoria colectiva de los triquis de San Andrés desde hace 200 años. Algunos lo visualizan, dice, como un hombre rebelde y otros más como delincuente.

Según la memoria popular, sus hazañas se ubican en la época posterior a la Independencia, cuando hombres y mujeres aprovecharon las turbulencias políticas para perseguir intereses locales, fuera del control de las fuerzas estatales dominantes.

La mayoría de ellos, incluido el propio Hilarión, cayeron en el olvido oficial, tildados de bandoleros y bandidos; balas perdidas en la formación de la nación. Sus vidas quedaron enterradas como notas adversas en los archivos oficiales, desde donde pueden ser exhumados sólo mediante la investigación académica.

Sin embargo, después de casi dos siglos, Hilarión aún vive en los cuentos y leyendas triquis, los cuales pasan de generación en generación. Con el paso de los años, su figura adquirió cualidades legendarios y un cierto misticismo, propios de un héroe de las leyendas.

La investigación realizada demuestra una tendencia a la creación literaria, inherente a todo texto oral que moldeó a su personaje en un ejemplo de un defensor de los intereses triquis en tiempos de gran pesadumbre.

Sus acciones en contra de los abusivos hacendados españoles y su capacidad de aventajarse a las autoridades que le perseguían, lo convirtieron en una suerte de “Chucho el Roto”, escondiéndose durante años en las cuevas de las montañas en el territorio triqui. Aún hoy se identifican las cuevas de Hilarión y una todavía se conoce como “la cueva de Hilarión”, de acuerdo con el dicho popular.

Cuando los triquis sufrieron los continuos maltratos y la paulatina invasión de sus tierras, Hilarión les ayudaba, distribuyendo oro a cambio de tortillas, y desafiando a las autoridades locales y estatales.

Según algunos, era incluso un personaje con poderes extraordinarios, sobre todo nahualísticos, que durante la persecución por las autoridades pudo convertirse en un ‘león’ del monte o en una rama podrida al lado del camino, evitando así ser encontrado, burlándose del poder tan adverso a los intereses de los triquis.

Su muerte, según los triquis, se debió a la traición de uno de sus compadres, quien lo invitó a tomar, sólo para entregarlo a sus enemigos. De esta manera, la historia adquirió un mensaje moral que llama al cuidado en la lucha contra los intereses de las fuerzas ajenas a la comunidad.

El investigador Michael Swanton dice que la exposición permanecerá hasta el próximo 7 de diciembre. Posteriormente, el acervo será entregado a la comunidad de Chicahuaxtla.

La idea de este proyecto, prosigue, comenzó en 2008 cuando dos jóvenes triquis, José Manuel Hernández Fuentes y Ezequiel Vázquez Ramírez, entonces estudiantes de la Escuela Normal Bilingüe e Intercultural de Oaxaca (ENBIO), propusieron proyectar la película “Una Verdad Incómoda” (2006), de Al Gore, en su comunidad de origen.

Después de ver los obstáculos prácticos, dice, los jóvenes decidieron armar un pequeño estudio de doblaje al triqui. El entonces agente municipal y su antecesor tomaron los papeles de los presidentes Clinton y Bush respectivamente; la niña Ana Celia Vásquez Dolores de ocho años dobló al personaje parecida a Lisa Simpson.

Hubo varios retos de este proyecto insólito: ¿cómo se dice “ozono” en triqui? ¿O “gases invernaderos”? ¿Cómo contactar a Gore para avisarle del doblaje? ¿Cómo dar a conocer la película en los diferentes pueblos triquis? Con el apoyo de la comunidad, los jóvenes triquis lograron superar cada reto.

El documental realizado por Bernardo Porraz al final fue más que nada una experiencia de reflexión, de sorpresa, y a veces de confusión. Fue durante este proyecto de doblaje que aprendieron de las leyendas de Hilarión en Chicahuaxtla.

Posteriormente, la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova participó en algunos proyectos sociales más convencionales, como la construcción de un techo de policarbonato sobre el patio de la Casa del Pueblo.

Y en 2011 autoridades y la biblioteca colaboraron para recuperar el título original de la comunidad de 1650 que se encontraban en venta al mejor postor en una subasta en el Distrito Federal.

Actualmente, se está trabajando en el mejoramiento de la iglesia, un añejo deseo de la comunidad y fue en este camino que se sumó el historiador Benjamin Smith, de la Universidad de Warwick, Inglaterra, quien de manera independiente estaba investigando la figura de Hilarión en los archivos históricos.

La confrontación entre sus resultados y las sorprendentes narraciones preservadas en la comunidad fue el detonador para organizar la presente exposición sobre un héroe de la historia triqui, un defensor de sus intereses, pero cuyas acciones no contaron con el apoyo del grupo en el poder, por lo que terminó ejecutado en la plaza mayor de Oaxaca en 1841.

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