Peritos argentinos ponen en duda la autenticidad de restos de Cocula

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- En la víspera de que se cumplan cuatro meses de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) duda que los restos hallados en el basurero de Cocula pertenezcan a los estudiantes que siguen siendo buscados por sus padres y familiares.

El vocero de los padres de los normalistas desaparecidos, Felipe de la Cruz reveló este domingo que los peritos sudamericanos expresaron en una reunión sostenida el jueves pasado sus sospechas de que los estudiantes hubieran sido incinerados en aquel tiradero.

De acuerdo con el portal sinembargo.mx, el EAAF detalló el por qué de sus dudas: el fragmento que permitió la identificación de Alexander Mora Venancio, el alumno de 21 años originario de Tecoanapa, no coincide con ningún otro hallado en Cocula.

Los peritos recordaron que desde que se entregaron los resultados para la identificación por ADN de Mora, los argentinos aclararon que ellos no constataron la procedencia de esa pieza, que ya estaba sobre una mesa cuando llegaron al lugar.

Y hoy, el EAAF explicó a la agencia AP que todavía no hay “evidencias suficientes” para vincular los restos calcinados encontrados por las autoridades junto a un río en el municipio de Cocula, Guerrero.

Esto pone en duda toda la teoría del gobierno federal, de que los 43 fueron asesinados y quemados en ese sitio, luego de que policías de Iguala y Cocula, los entregaran a miembros del grupo delictivo Guerreros Unidos.

El gobierno mexicano ha detenido a 98 personas vinculadas con los hechos de Iguala. El último es Felipe Rodríguez, alias “El Cepillo”, quien dijo que él había matado a “unos 15” y que otros 25 llegaron muertos por asfixia a sus manos.

La Procuraduría General de la República (PGR), ha explicado que el supuesto fragmento de Mora lo sacó de una bolsa de restos y cenizas que los buzos rescataron del río de San Juan, luego de que -según testimonios de tres detenidos-, los cuerpos de los normalistas fueron quemados y los restos triturados antes de lanzarlos al agua.

El vocero de los padres de los normalistas desaparecidos recordó que el fragmento de hueso que posibilitó la identificación de Alexander a través de un análisis de ADN es de unos 4 centímetros, y los 16 restantes que también servirían para la identificación a través de un método más especializado, no se encontró cantidad útil de ADN que permitiera obtener un perfil genético.

En cuanto al trabajo de los argentinos informó que hacen estudios para verificar la tésis del basurero de Cocula, “cuando ellos llegaron (el lugar) ya estaba muy manoseado, se habla de llantas, de un incendio que pudo ser antes, no pueden asegurar que el incendio sea el mismo que el de los normalistas”.

También dijo que los argentinos recomendaron la aplicación del análisis más complicado que propuso el Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Innsbruck, en Austria, luego que los padres cuestionaron a la PGR porque decidió que se hiciera de inmediato, sin consultarlos.

“Mientras ellos nos digan que es necesario hacerlo tenemos que estar de acuerdo porque son lo únicos en los que podemos confiar”, expuso.

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