Obispos repudian el Plan Frontera Sur

TAPACHULA, Chis, (apro).- Luego de un encuentro de tres días, nueve obispos repudiaron el Plan Frontera Sur puesto en marcha por el gobierno de Enrique Peña Nieto para frenar el paso de migrantes centroamericanos en su camino a Estados Unidos.

En rueda de prensa, los líderes religiosos denunciaron que el plan sólo ha provocado la dispersión del tránsito de indocumentados de Centroamérica.

Óscar Armando Campos, obispo de Tehuantepec, dijo que ahora “vemos que solamente se han dispersado los migrantes, el flujo de migrantes continúa, no ya en La Bestia, pero sí ahora buscando otros caminos”.

Es por ellos que los obispos, convocados por la Dimensión Episcopal de la Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), demandaron al gobierno “garantizar la seguridad física y legal de quienes transitan por nuestro territorio”.


Lamentablemente, explicaron, “parece que el calvario que también padecen en el norte los mexicanos, en su búsqueda de un trabajo mejor remunerado, no ha servido para tomar conciencia en el sur del sufrimiento de los hermanos centroamericanos que, ante el drama de la pobreza y la violencia, tienen que abandonar su patria buscando mejores horizontes para su vida”.

En un comunicado conjunto, al que dio lectura el obispo Felipe Arizmendi Esquivel, se destacó que los migrantes de Centroamérica “son aquí presa de personas sin escrúpulos o experimentan el rechazo y aun, como en el norte, les buscan cazar como si fueran animales y no seres humanos”.

Los obispos, junto con los agentes de la Pastoral de Migrantes, señalaron que migrar para mejorar la vida es un derecho humano necesario para la búsqueda de condiciones que permitan superar o proteger las necesidades básicas de la vida: salud, alimentación, trabajo, educación, familia.

“La Iglesia no es indiferente a este drama. Los constantes llamados del Papa y los obispos ante esta realidad son una voz a la conciencia de los cristianos y de aquellos que deben ofrecer respuestas eficaces a la sociedad ante esta situación. Una voz lamentablemente no escuchada, sobre todo por quienes con sus prácticas criminales hacen más doloroso cada día el paso, de por sí inseguro, de tantas y tantos hermanos centroamericanos”, señalaron.

El pronunciamiento fue avalado por Guillermo Ortiz, obispo de Cuautitlán; Gerardo de Jesús Rojas, obispo de Tabasco; Emilio Berlié Belaunzarán, arzobispo de Yucatán; Leopoldo González, obispo de Tapachula; Luis Felipe Gallardo, obispo de Veracruz; Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas; Oscar Armando Campos, obispo de Tehuantepec; Enrique Díaz, obispo coadjutor de San Cristóbal de las Casas, y Francisco González, obispo de Campeche.

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