Peritaje de forenses peruanos confirma que restos son de desaparecida

MONTERREY, N.L. (apro).- Un peritaje independiente efectuado por especialistas forenses peruanos confirmó que sí son de Brenda Damaris los restos que fueron entregados a la familia, que inicialmente se negó a aceptar como verdadera la identidad de la mujer desaparecida en 2011 en el municipio de Santa Catarina.

No obstante, los afectados demandaron que la PGJ encuentre a los responsables del asesinato en el que han sido involucrados dos agentes de Tránsito, señala hoy en un comunicado el organismo civil Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl).

La víctima, de 25 años, desapareció el 31 de julio de 2011 en Santa Catarina cuando sufrió un percance vial en el vehículo en el que se desplazaba.

Poco después notificó el incidente por teléfono a sus familiares y dijo que una patrulla de Vialidad de ese municipio había llegado al lugar para auxiliarla. Desde entonces dejaron de verla.

Poco después la unidad en la que viajaba la joven mujer fue encontrada con cinco impactos de bala.

En octubre de 2012 a la familia le notificaron que habían sido encontrados restos de una persona asesinada e inhumada en una fosa clandestina dentro del paraje turístico conocido como La Huasteca, de ese mismo municipio.

La Procuraduría entregó los restos a Juana Solís Barrios, madre de Brenda Damaris, quien tras sepultarlos solicitó un segundo peritaje que fue efectuado por el Equipo Peruano de Antropología Forense.

Este grupo de expertos ya ha efectuado trabajos profesionales de identificación genética en su país y en El Salvador, Brasil y en la región de Los Balcanes, en Europa.

El 10 de septiembre pasado, con la colaboración de un perito del Equipo Mexicano de Antropología Forense, fue efectuada la exhumación en el panteón Santo Cristo, en el municipio conurbado de García.

Los especialistas custodiaron, trasladaron y tomaron muestras que fueron enviadas al Laboratorio Bode Technology, en Washington, Estados Unidos, bajo la supervisión del organismo Gobernanza Forense Ciudadana.

Esta tarde los familiares, acompañados por activistas de Fundenl, acudieron a la PGJ a entregar los resultados de los análisis efectuados por los expertos peruanos.

Así, el Fundenl admitió como positiva la identificación de los restos Brenda Damaris; pese a ello, los afectados reclamaron que sean encontrados los responsables del homicidio, pues aunque hay dos elementos viales identificados, hasta ahora no ha habido arrestos relacionados con el crimen.

“Los resultados de los análisis de los restos son positivos y corresponden con Brenda Damaris González Solís, solicitándose en este momento a la Procuraduría la restitución digna de los restos a la familia, así como la cobertura total de los gastos funerarios y de inhumación con base en el artículo 31 de la Ley General de Víctimas.

“Hemos encontrado a Damaris pero aún no se ha obtenido justicia. El siguiente paso será que la Procuraduría esclarezca el asesinato, definiendo el grado de participación de los elementos de Tránsito Municipal de Santa Catarina y obteniendo sentencias condenatorias para todos los involucrados”, se advierte en el comunicado.

Además, se pide al gobierno estatal integre a la familia González Solís al registro estatal de víctimas para que acceda a las medidas de reparación de daño y a la preservación de la memoria a la que tienen derecho con base en la Ley General de Víctimas o a la Ley Estatal de Víctimas, dependiendo de la que otorgue mayores beneficios.

Entre las presuntas irregularidades en las que incurrió la PGJE, denunciadas por los allegados a Brenda Damaris, destacan el deficiente manejo de la escena del crimen y recuperación de la evidencia, pues los restos fueron levantados sin seguir un protocolo de preservación y mezclados con los de otra persona.

La familia tampoco fue notificada por una autoridad y los restos fueron entregados de manera indigna, pues los afectados los recibieron en una bolsa de plástico y no en un ataúd.

También se quejaron de que hubo presiones del Servicio Médico Forense (Semefo) para que incineraran los restos que les fueron entregados.

Además, señalaron que las pruebas que entregó la Procuraduría son poco claras y contienen información errónea, pues en el certificado de defunción se señala que Brenda Damaris murió en su domicilio.

Estas acciones configuran violaciones a los derechos humanos, de los que deben tener conocimiento las comisiones Estatal y Nacional en la materia, advirtieron.

“Las y los familiares de personas desaparecidas de Fundenl daremos seguimiento puntual a este caso paradigmático de negación de justicia en Nuevo León, y que los errores cometidos por la PGJNL nunca más vuelvan a repetirse”, se alerta en el boletín.

 

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