Detención de “La Tuta” no terminará con el crimen en Michoacán: José Gil Olmos

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Al momento de la detención de Servando Gómez La Tuta, que el gobierno federal lo festina como un gran logro de la estrategia policiaca militar, están surgiendo nuevos grupos del crimen organizado en Michoacán, aseguró José Gil Olmos, autor del libro “Batallas de Michoacán. Autodefensas, el proyecto colombiano de Peña Nieto”, de Ediciones Proceso.

Se trata, dijo, de las organizaciones “La Línea Nueva”, Los Viagras” y “El H3” –La Hermandad Tercera— que ya tienen presencia en el estado. Por ello advirtió: “la historia no termina con la detención de ‘La Tuta’, sino que va a seguir”.

El director general de la revista Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, coincidió al afirmar que con la captura del líder de Los Caballeros Templarios “no va a acabar lo que ocurre en Michoacán, como las espectaculares capturas de otros capos no han terminado con el narcotráfico ni con la violencia en muchas regiones del país”.

Javier Sicilia, poeta y escritor, redondeó la idea cuando comentó que la aprehensión del capo –anunciada ayer por la madrugada, un par de horas después de que Joaquín López Dóriga adelantó en el noticiero de Televisa la salida de Jesús Murillo Karam de la Procuraduría General de la República (PGR) y el relevo de Arely Gómez, senadora con licencia y hermana de Leopoldo Gómez, vicepresidente de Televisa– “es parte de esta perversidad y de la estrategia del cinismo” del gobierno de Enrique Peña Nieto.


Estos comentarios se realizaron durante la presentación del más reciente libro del periodista José Gil Olmos “Batallas de Michoacán. Autodefensas, el proyecto colombiano de Peña Nieto”, en la XXXVI a Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en el Centro Histórico de esta ciudad.

Frente a una sala llena en su totalidad, el autor hizo un recuento del camino que lo llevó a involucrarse en el tema de las autodefensas en Michoacán.

Contó que durante cobertura que realizaba del naciente conflicto, en una charla con Guillermo Valencia, entonces presidente municipal de Tepalcatepec, éste le dijo que se rehusó a ser el vocero de las autodefensas porque desde ese entonces “eran financiadas por el gobierno”.

El exfuncionario le relató que desde finales de 2012, los pobladores observaron al general Óscar Naranjo –relacionado con las autodefensas de Colombia y asesor en seguridad de Peña Nieto desde antes de ser presidente–, rondar por la zona de Tierra Caliente.

Más: El 24 de febrero de 2013 vieron al Ejército bajando armas de sus camiones y entregándoselas a las autodefensas. Esa era la “pieza clave” del apoyo del Ejército con armas y protección para liberar a los pueblos de los Templarios. “Ahí me di cuenta que atrás de esto había una gran historia”, dijo.

Con la experiencia de coberturas periodísticas de momentos históricos en México, como el levantamiento zapatista en Chiapas y el Movimiento por la Paz y la Dignidad, encabezado por Javier Sicilia, y tras meses de cobertura del fenómeno de las autodefensas en Michoacán, Gil Olmos aseguró que, primero La Familia Michoacana y después Los Caballeros Templarios, se convirtieron en “la aportación de México a la gran mafia mundial”.

Los describió: “no es un grupo criminal común y corriente”. Dijo que han estado en el gobierno, han tenido presidentes municipales y hasta un gobernador -Fausto Vallejo- recibió financiamiento para su campaña en 2011 y hasta hicieron una contracampaña para inhibir el voto por Luisa María Calderón Cocoa candidata del PAN, y Silvano Aureoles, del PRD.

De hecho, contó que cuando se empezaba a escuchar de la existencia de las autodefensas y representantes de los medios de comunicación nacionales e internacionales llegaban a Tierra Caliente los buscaba gente de un personaje apodado “El Tío”, quien fungía como enlace de prensa, para dar la postura oficial del grupo de delincuencia organizada.

Ahora, dijo, Los Caballeros Templarios “ya no son los campesinos que empezaron con la siembra de mariguana y amapola de los años 50. Son una gran empresa transnacional que tiene peso, estructura, gana aproximadamente 4 mil millones de dólares al año con venta de droga, extorsiones y su asociación con los chinos para “el saqueo” de minerales de la zona.

Ese grupo tomó relevancia, explicó, no sólo por el tráfico de amapola, mariguana y drogas duras, “decían que habían creado el crack, o sea que son científicos innovadores”; sino que se dedicaron a la industria criminal: extorsión, secuestros, cobro de derecho de piso, exigencia de entre 10% y 20 % del presupuesto de las presidencias municipales y traspasaron sus negocios con Estados Unidos, Canadá, Centroamérica y Europa.

Según el autor, en mayo 2014 el gobierno federal comenzó “la domesticación de las autodefensas” al uniformarlas y convertirlas en Fuerza Rural, al negociar con sus líderes y neutralizar a otros, por ejemplo, con el encarcelamiento del doctor José Manuel Mireles, vocero de las autodefensas y “el único con un discurso político”.

Como se ve ahora el conflicto, acusó es que “el gobierno se ha dedicado a administrar el problema”.

Gil Olmos agradeció al director de la revista Proceso el apoyo para este proyecto editorial. Además, reconoció el apoyo del corresponsal de este semanario en Michoacán, Francisco Castellanos, pues fue quien le enseñó “los caminos de Los Templarios y los mejores lugares para comer, fue mi guía en este infierno que se llama Tierra Caliente, mi Virgilio michoacano”.

Guerra sanguinaria 

El director de la revista Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, destacó que “Batallas de Michoacán. Autodefensas, el proyecto colombiano de Peña Nieto”, es un “libro valiente”, ante la violencia que aqueja al país.

Luego de recordar el paso del autor por La Jornada, recordó que la revista Proceso, a través de José Gil, “desde el principio se preocupó en seguir paso a paso esa monstruosidad conocida como la guerra de Felipe Calderón”.

Sin duda, afirmó, “uno de los episodios más sanguinarios que ha vivido nuestro país, probablemente desde la época revolucionaria. El número de muertos en todo el país a lo largo de estos años prácticamente nunca lo sabremos. Hay una especie de sótano donde este país terrible y maravilloso esconde a sus muertos, ese sótano que de vez en cuando emerge cuando se escarba en uno o en otro lado. Uno de esos lugares de espanto ha sido sin duda Michoacán”.

El libro que hoy se presenta, agregó, con “el cincel y el martillo periodístico de Pepe, ofrece un texto que lo menos que nos permite es ser optimistas, comparte un permanente escepticismo, por no decir que un flagrante pesimismo”.

Se trata de un reportaje “valiente, que sacude, que debe leerse” pues implicó que el reportero y el corresponsal de Michoacán, Francisco Castellanos, “varios días y noches desaparecían, no sabíamos si habían sido levantados o andaban de parranda, implicó mucho valor”.

Por ello, invitó a su lectura, pues dijo que “un libro sin lectores no existe”.

Perversidad del gobierno

Javier Sicilia, destacó la oportunidad de las entrevistas contenidas en el libro y la investigación que “desentraña el drama de la particularidad de Michoacán y con ello, la totalidad del país”.

Comentó que el texto retrata “las formas perversas en las que está articulando el gobierno la estrategia colombiana, como dice el subtítulo del libro… la simulación con la que está actuando el gobierno, que dice que nos está defendiendo, que está acabando con el crimen organizado, cuando son parte de lo mismo”.

Esa perversidad, agregó, se mostró también con la salida de Jesús Murillo Karam de la PGR -muy vilipendiado, sin dar una explicación clara de Ayotzinapa “su verdad histórica yo todas las tonterías que dijo–, acompañada de la captura de “La Tuta”. Eso, dijo, “Es parte de una gran cortina de humo, de una gran mentira donde seguimos siendo las víctimas”.

Al referirse a la influencia del general colombiano Óscar Naranjo, en el conflicto de Michoacán y las autodefensas, el líder del Movimiento por La Paz y la Dignidad, acusó que la experiencia que tuvo en Colombia la usaron en México “para reducir el poder político de La Tuta”, el desmantelamiento de Los Caballeros Templarios y no resolver el problema, “simplemente administrarlo”.

Sicilia añadió que “hay vínculos profundos entre el crimen organizado, las empresas tradicionales y las empresas de los gobiernos y el libro de Pepe es indispensable de leer para entender lo que está en el fondo de la perversidad, los negocios, las intenciones políticas de control de las poblaciones del movimiento”.

José Gil Olmos es autor de “Los brujos del poder: El ocultismo en la política mexicana” (2008), “Los brujos del poder 2: El ocultismo en la política mexicana” (2009) y “Santa Muerte” (2012).

“Batallas de Michoacán. Autodefensas, el proyecto colombiano de Peña Nieto”, de Ediciones Proceso, ya está en venta y la edición número 2000 del semanario Proceso que comienza a circular este domingo, incluye un adelanto del mismo.

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