Repudian ONG embestida de Cancillería contra relator de la ONU

MÉXICO, D.F. (apro).- Las descalificaciones a la labor del relator de la ONU, Juan Méndez, por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto, continúan generando manifestaciones de preocupación entre las organizaciones de derechos humanos.

En una carta abierta a Peña Nieto fechada este martes, la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) consideró las expresiones del subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Juan Manuel Gómez Robledo, dirigidas al relator, de “poco profesionales y poco éticas”, mismas que reflejan un “cambio negativo en la política exterior de México”.

En la misiva la FIDH, que agrupa 178 organizaciones en 110 países, advierte a Peña Nieto que las declaraciones de Gómez Robledo respaldadas por el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, representan “un importante retroceso en la política exterior relativa a los derechos humanos en México”.

La organización apuntó que las expresiones de Gómez Robledo, quien también adelantó la negativa del gobierno de Peña Nieto a trabajar con Méndez, como respuesta al señalamiento de que en México se vive una situación de “tortura generalizada”, contrastan “drásticamente con la contribución de México a la agenda internacional de los derechos humanos, en particular en la ONU”.

En la carta abierta se le recuerda a Peña Nieto que, ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, México ha jugado “un papel influyente”, además de que “tiene una fuerte tradición de cooperación con los mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas, siendo uno de los primeros países en haber extendido, en 2001, una invitación permanente a todos los titulares de mandatos especiales”.

Al resaltar que los relatores especiales de la ONU, se guían “por los principios de universalidad, imparcialidad, objetividad y no selectividad, diálogo constructivo y cooperación internacional”, de acuerdo a la resolución del 5/2, de Consejo de Derechos Humanos, la FIDH insiste en que los comentarios de Gómez Robledo, “respaldados públicamente” por Meade, “van en contra de estos compromisos (de México) de larga data”.

Para la organización internacional, con sede en París, ante las dificultades por las que atraviesa México, “es crucial que el país adopte una posición de principio en su política exterior de derechos humanos”, así como reconocer “la dimensión de los desafíos” en la materia para estar en condiciones “de hacerles frente y permitir el pleno respeto, protección y realización de los derechos humanos en el país”.

La organización hizo un llamado a Peña Nieto “a cooperar plenamente y de buena fe con todos los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, y adoptar todas las medidas necesarias para implementar sin demora todas las recomendaciones y observaciones finales del relator especial sobre tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, y del Comité contra la Desaparición Forzada, respectivamente”.

Al exhortar a Peña Nieto a asumir las recomendaciones de “los diferentes mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas que han visitado el país recientemente”, la FIDH le recomienda “permitir que los relatores especiales lleven a cabo un seguimiento de las visitas al país, para verificar la aplicación de las recomendaciones realizadas”.

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