Acerca de Las baterías del Vaticano, contra los solapadores de pederastas

Del Arzobispado Primado de México

Señor director:

En Proceso 2017, publicado el pasado 28 de junio, apareció en portada una fotografía del cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo de México, con otros tres obispos, bajo el titulo Iglesia y pederastia/Los obispos encubridores, y en el interior, un artículo firmado por Rodrigo Vera intitulado Las baterías del Vaticano, contra los solapadores de pederastas, basado solamente en una entrevista llena de falsedades e imprecisiones realizada al señor Alberto Athié.

Resulta lamentable que la portada de su revista exponga la fotografía del arzobispo de México bajo una acusación directa de encubrimiento, sin que la publicación dé prueba de ello, pues lo único que el señor Alberto Athié hizo fue exponer repetidos señalamientos que no han encontrado sustento. Cabe señalar que el cardenal Rivera Carrera en ningún momento fungió como superior de Marcial Maciel, de manera que no tenía autoridad sobre su persona, en virtud de que, siendo superior de una congregación de derecho pontificio, sólo Roma podía actuar contra él. Por otra parte, el cardenal Rivera Carrera no recibió ninguna denuncia formal por escrito, como exigen las normas canónicas y civiles, ni del señor Alberto Athié ni de ninguna de las víctimas.

En cuanto al caso del señor Nicolás Aguilar, el arzobispo de México respondió puntualmente a todas las instancias, tanto nacionales como del estado de California, sin que se le haya podido imputar ningún tipo de responsabilidad, con lo que quedó clara su inocencia, y es falso que, como afirma el señor Alberto Athié, el proceso siga abierto en Estados Unidos.

Respecto a Carlos López, cabe destacar que los entonces obispos auxiliares de la Arquidiócesis de México, Jonás Guerrero y Marcelino Hernández, por instrucciones del cardenal Rivera Carrera, tomaron medidas drásticas para separar de su responsabilidad de párroco a dicho sacerdote, por lo que fue suspendido de su ministerio, y gracias a esta rápida actuación fue cesado por Roma de manera definitiva.

Asimismo, en la Arquidiócesis de México quedamos muy sorprendidos de que el reportero Rodrigo Vera, una vez más, haya faltado a la ética que exige la labor periodística, a saber, buscar a la contraparte para conocer su versión y darle oportunidad de expresarse sobre un tema que afecta gravemente su imagen y honorabilidad, lo que hace inevitable pensar que el periodista actuó de mala fe y con la sola intención de, una vez más, golpear al cardenal Rivera Carrera.

Puedo asegurar que el cardenal Norberto Rivera no tiene objeción alguna en acudir ante la Santa Sede para responder a cualquier señalamiento, como puntual y responsablemente lo ha hecho ante las autoridades civiles de México y Estados Unidos cuando así se lo han requerido.

Solicito a usted, señor director, que esta carta sea publicada en un espacio adecuado de su revista, de tal forma que su público lector acceda a esta aclaración y vea también respetado su derecho a ser informado debidamente.

Atentamente

Hugo Valdemar Romero

Director de Comunicación Social del
Arzobispado Primado de México

Respuesta del reportero

Señor director:

Los señalamientos sobre Marcial Maciel, el cardenal Norberto Rivera Carrera y los obispos Jonás Guerrero y Marcelino Hernández, así como en torno a los demás prelados mencionados en el reportaje, son –como claramente se indica en el texto– aseveraciones hechas por el entrevistado, Alberto Athié, y no por el reportero, quien no incurre en falta de ética o mala fe por recoger los testimonios sobre el tema.

Este reportero no buscó al cardenal Norberto Rivera para que se defendiera ante las declaraciones de Athié, en primer lugar porque el arzobispo jamás ha querido conceder entrevistas a Proceso –como ya lo he reiterado en otras ocasiones, cuando su vocero Hugo Valdemar reclama el derecho de réplica.

En segundo lugar, porque sería reiterativo pedir al cardenal una respuesta cada vez que lo mencionan como protector de sacerdotes pederastas, lo cual ocurre con demasiada frecuencia.

Y en tercer lugar porque en el reportaje en cuestión –que no tuvo la intención de “golpear” a Rivera Carrera– son mencionados también otros obispos y arzobispos.

Por último, este reportero estaría dispuesto a realizar una entrevista con el cardenal Norberto Rivera, si esta vez la desea.

Atentamente

Rodrigo Vera

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