Silencio vacío, poema electrónico de Rodolfo Mata

MÉXICO, D.F. (apro).- Este poema no habita en el papel, sino en la computadora.

Shhh… Silencio, se escucha en las bocinas. Clic. Abismo/silencio blanco. Clic. Silencio ileso/silencio alumbre. Clic. Luego las palabras se desvanecen en la pantalla en blanco.

Silencio vacío, el poema electrónico de Rodolfo Mata (1960), nos conduce al azar sintáctico. Su trabajo se centra en la sacudida que genera el silencio a través de una serie de palabras aleatorias que forman un poema. Y ante la avalancha, parece imponerse el silencio.

“¿Qué ha tenido lugar en un sitio como un poema digital? El lenguaje. Un lenguaje espacial, sonoro, plástico, que se ha desprendido de la rigidez de la imprenta, de la estabilidad total de su ser impreso, para crear recorridos y posibilidades”, escribe Rocío Cerón en el prólogo del libro editado por Uno y Cero.

El poema “Silencio” de Eugen Gomringer es el punto de inicio que Mata eligió para hacer las combinaciones aleatorias de palabras que “iconizan” el espacio vacío.

“Construir Silencio vacío fue algo placentero y desafiante a la vez en que la actitud lúdica siempre estuvo presente al grado que entre mis notas llegué a escribir: ‘esto no es un poema, es un juguete de palabras’”, comenta Mata en la introducción.

En Silencio vacío hay una serie de posibilidades utópicas que son vagas porque siempre se alteran con la onomatopeya del silencio. La cuestión poética se plantea como una imposibilidad de alterar el lenguaje. El “shhh” evoca el ruido de un mar de papel que ya sólo es digital.

¿En qué medida el lenguaje es silencio?, ¿el vacío está enraizado en la imperfección del poema?, ¿el sonido del clic es una forma del silencio en nuestra época?

Son preguntas que surgen cuando uno interactúa con el poema.

Aunque el soporte de este poema depende de la electricidad, se pueden ver en línea los apuntes que Mata realizó en el curso Escritura creativa en hipermedios, impartido por Diego Bonilla en la Universidad de California.

“Cada palabra es sensible y tiene una trayectoria de cambio a una serie de elementos (pseudo anagramas+metáforas)”, se lee en la libreta del también autor del poemario Qué decir, publicado por Bonobós (2011).

A nivel literario, este poema guarda resonancias del poema mandala “Blanco”, de Octavio Paz, las fantasías tipográficas de E.E. Cummings, el letrismo de Isidore Isou, o incluso de los poemas dadaístas de Tristan Tzara.

En Silencio vacío las palabras se desenroscan una por una y se alternan con el vocablo silencio; sin embargo, el lector incide en la secuencia de los fragmentos textuales. El poema evoca palabras simples, casi crípticas, claves de interpretación en la tensión constante entre el ruido y el silencio: ese silencio vacío.

La lección de Mata es que toda palabra desemboca en silencio. La poesía continuará incluso en una sociedad imposibilitada de lenguaje. Tal vez sólo hay que aprender a callar.

Se puede escuchar el poema en voz del autor aquí:

Y se puede descargar el libro de Mata aquí:

http://unoyceroediciones.com/libros/silencio-vacio/

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