Seis de cada 10 jóvenes ocupados tienen un empleo informal: Inegi

MÉXICO, D.F. (apro).- Ante las escasas oportunidades de desarrollo, educación y empleo, los jóvenes mexicanos continúan siendo un grupo vulnerable de la población, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La principal vulnerabilidad es el acceso al mercado laboral, así como las condiciones precarias en las que se desenvuelven, precisó el organismo al presentar las estadísticas en el marco del Día Internacional de la Juventud, que se conmemora el 12 de agosto.

Detalló que de los 29 millones de jóvenes mexicanos, la tasa de desocupación durante el primer trimestre de 2015 fue de 7.4%, casi el doble de la tasa estimada a escala nacional para la población en general, que es de 4.2%.

De acuerdo con el Inegi, uno de los problemas que enfrenta la población joven al momento de buscar trabajo es la falta de experiencia laboral. De hecho, las estadísticas arrojan que 18.2% de los jóvenes desocupados no cuenta con esa experiencia.

Por su lado, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) sostuvo que además de los “altos niveles de desempleo entre jóvenes”, hay un gran número de empleadores que no encuentran gente con habilidades requeridas, con un estimado de alrededor de 40% de las vacantes que no consiguen cubrir.

Pero eso no es todo: seis de cada 10 jóvenes ocupados tienen un empleo informal, aunque la cifra se dispara cuando el nivel de escolaridad es de primaria incompleta, y prácticamente nueve de cada 10 jóvenes ocupados están en esta situación. En tanto, sólo cuatro de cada 10 con estudios de nivel medio superior y superior laboran en el sector informal.

La vulnerabilidad de la población que se ocupa de manera informal se manifiesta de muchas maneras, y una de ellas es el ingreso que perciben por su trabajo.

Así, la proporción de jóvenes que se ocupan de manera informal y que reciben hasta un salario mínimo es de 18.2%, en tanto que uno de cada tres (33.5%) recibe más de uno y hasta dos salarios mínimos, y uno de cada seis (16.4%) no cuentan con una remuneración.

En suma, estas tres categorías representan 68.1% de la población joven que se ocupa de manera informal.

De acuerdo con la cúpula empresarial, México mantiene una de las tasas más altas en cuanto a jóvenes que no estudian ni trabajan., es decir, más de una quinta parte de los mexicanos de entre 15 y 29 años de edad están en esta condición conocida como “nini”.

Por otra parte, de los jóvenes que sí se cuentan entre la población ocupada, sólo 15% tiene un salario superior a 6 mil pesos mensuales y más de 12.5 millones no alcanza percepciones superiores a tres salarios mínimos. La inmensa mayoría está en la informalidad, con condiciones laborales precarias, sin estabilidad ni proyección.

En un comunicado, el CCE destacó que son muchos los jóvenes que se incorporan a las filas de la delincuencia como falsa salida de la marginación y por la falta de oportunidades, pero también encuentran la muerte. Según el Inegi, en 2013 fallecieron 34 mil 509 jóvenes, lo que en términos porcentuales representa 5.6% de las defunciones totales.

La sobre mortalidad masculina es una característica en este segmento de la población. A nivel nacional mueren 316 hombres por cada 100 mujeres, y las tres principales causas de muerte en los varones son provocadas por agresiones (28.7%), accidentes de transporte (17.2%) y lesiones auto infligidas intencionalmente (7.2%). Todas ellas son catalogadas como violentas y en conjunto representan 53.1% de las defunciones totales de este grupo de población.

“Hoy por hoy se desaprovecha el bono demográfico, que debiera ser un factor de incidencia para un mayor crecimiento. Sigue faltando una estrategia integral ante la que cerremos filas todos los sectores de la sociedad para apoyar a nuestros jóvenes y revertir en un plazo razonable estos datos duros”, subrayó el CCE.

Añadió: “Debe realmente preocuparnos y ocuparnos el constatar nuevamente que, como país, seguimos quedando muy cortos ante los enormes retos que enfrentan nuestros jóvenes, con un presente muy difícil para millones y una perspectiva de gran incertidumbre hacia el futuro”.

 

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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