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Escocia: Un plan económico a contracorriente

EDIMBURGO (apro).- Escocia pondrá en marcha una serie de “medidas progresistas” para hacer frente a los planes de austeridad de la administración central de Londres. Dichas medidas incluyen un aumento de los impuestos para los más ricos y un incremento del presupuesto para las áreas de salud, educación y seguridad.

El gobierno escocés de la nacionalista Nicola Sturgeon puso como prioridad aumentar el impuesto inmobiliario para viviendas que se vendan a más de 330 mil libras esterlinas (unos 504 mil dólares), con el fin de incrementar los fondos públicos.

La jefa del Partido Nacionalista Escocés (SNP) y gran activista a favor de la independencia de Escocia, de 44 años, confirmó que las iniciativas entrarán en vigor partir de 2018 y agregó que el factor principal del plan será aumentar el impuesto a las ganancias para ricos y millonarios.

Sturgeon y su gobierno se volvieron un contrapeso importante a los planes de austeridad impuestos por el conservador David Cameron.

“Vamos a implementar medidas progresistas para una Escocia dinámica y justa”, subrayó la mandataria en una ponencia en el Parlamento escocés de Holyrood, en Edimburgo, el pasado 1 de septiembre.

Como parte de la llamada Ley de Escocia acordada con el gobierno británico para darle más poderes al Parlamento escocés luego del referéndum independentista de 2014, Sturgeon podrá ahora imponer medidas económicas, financieras e impositivas sin consultar a Londres.

La jefa del gobierno escocés hizo el anuncio siete meses antes de unas elecciones parlamentarias claves en Escocia, al prometer que utilizará nuevos poderes del Estado de Bienestar para mejorar los subsidios públicos como aquellos destinados a paliar el desempleo o la falta de vivienda y ayudar a la manutención por cada hijo.

“Quiero un sistema progresista de impuesto a las ganancias, y por ello aquellos que tengan dinero deberán pagar más para ayudar a la sociedad”, sostuvo la ministra principal de Escocia, cuyos niveles de aprobación crecieron notablemente desde que asumió al frente del gobierno en noviembre pasado.

“Lo que estamos haciendo es creando un sistema que sea justo, y que no ahogue a las personas con menos recursos. Esas son las políticas progresistas que vamos a implementar”, agregó.

Como parte de las medidas del gobierno del SNP, que lleva en el poder ocho años y que logró desbancar al Laborismo en los comicios generales de mayo pasado, se actualizará el sistema de exámenes de los colegios, se agilizará la competitividad laboral y se ampliará el programa para la compra de viviendas.

El plan gubernamental busca además ayudar a niños de clases bajas en Escocia a mejorar su educación, para que puedan salir adelante en la vida adulta.

“Nuestro programa es ambicioso y reformista. Demuestra que los valores duraderos como la creencia en los emprendimientos, la fe en la educación, y la defensa de la justicia social y la solidaridad, como también una pasión por la participación democrática, pueden ayudar a que Escocia se convierta en un país más justo y próspero”, dijo Sturgeon.

El gobierno escocés destinará unos 160 millones de dólares para mejorar el sistema educativo nacional en áreas humildes, y actualizar los exámenes de matemáticas e inglés.

Por su parte, Kezia Dugdale, jefa del Partido Laborista escocés, afirmó que el anuncio de Sturgeon “es una admisión de los errores que hizo el gobierno”.

Dugdale indicó que desde que el SNP gobierna se amplió en un 21% la brecha entre los alumnos más ricos y pobres.“La mitad de los niños de familias humildes que se anotan en los secundarios de Escocia no pueden leer ni escribir correctamente”, destacó.

Como parte de los planes gubernamentales, Sturgeon propuso una reforma completa de la Policía de Escocia, tras la reciente renuncia de Stephen House, comisario jefe del país, luego de una serie de escándalos.

También indicó que aumentará la financiación para las áreas de creación de empleo e inversión de negocios con el fin de competir con otras regiones del Reino Unido. Sturgeon prometió que abrirá “centros de inversión para Escocia” en Londres, Dublín y Bruselas para atraer compañías a suelo escocés.

“Nuestra intención es hacer de Escocia el mejor lugar para hacer negocios dentro del Reino Unido. Vamos a convertir al país en una verdadera usina (instalación industrial) económica en el norte”, continuó.

Confirmó que bajo su mandato ya se construyeron unas 30 mil viviendas a precios accesibles y prometió que en los próximos tres años destinará más de 300 mil dólares para la construcción de casas económicas.

El programa de Sturgeon, previo a los comicios de mayo próximo en el Parlamento escocés, incluirá nueve leyes, como la criminalización de la llamada venganza porno, -la cual impone penas severas a aquellos que publican imágenes de contenido sexual de exparejas-, medidas contra la violencia doméstica, reformas al sector de alquileres de viviendas particulares y modificaciones al sistema de cremación de menores fallecidos. También se unificarán los sistemas de salud y cuidados, y se establecerán al menos diez nuevos centros de salud en Escocia.Otra de las medidas será reducir el impuesto al pasaje en avión a partir de 2018.

Que paguen los ricos

Sin embargo, el eje de las iniciativas será el aumento de impuestos para los más ricos y millonarios del país.

En ese sentido, el ministro de Finanzas en la oposición, el conservador Murdo Fraser, sostuvo que Sturgeon “quiere aumentar los impuestos para financiar el enorme gasto público”.

“Si la Primera Ministra se enfocara más en la creación de riqueza y en establecer en Escocia un medio ambiente favorable para los negocios no se vería obligada a aumentar los impuestos a individuos”, subrayó.

Los anuncios se dan a conocer en medio de un fuerte repunte económico en Escocia, que en el primer trimestre de 2014, creció un 1%, algo más que el 0,8% registrado para todo el Reino Unido.

La economía escocesa también se expandió, en un 0,9%, en el segundo trimestre del año pasado. Y para octubre de 2014, Escocia superó con creces al Reino Unido en los tres principales indicadores del mercado laboral. El índice de desempleo en Escocia es del 5,5%, por debajo del 6% para el resto del Reino Unido.

De acuerdo con cifras oficiales, el índice de empleo en Escocia es del 73,9%, superior al de todo el Reino Unido, con 73%.

Las medidas aplicadas por Sturgeon han hecho que sus índices de popularidad se incrementen significativamente hasta alcanzar el 71%.

De acuerdo con una encuesta de la consultora TNS para el periódico The Herald, por la cual se consultaron mil 29 escoceses, el SNP cuenta con el 62% del apoyo popular.

En caso de llevarse a cabo unas elecciones en el país, el partido de Sturgeon obtendría 78 de las 129 bancas en el Parlamento escocés y gobernaría con mayoría, delante de los laboristas, con sólo 25 bancadas; los conservadores, con 15; el Partido Verde, con nueve, y los liberales democráticos, con dos.

De acuerdo con el sondeo, el 25% de los consultados considera que el SNP está haciendo una buena tarea en materia económica, mientras que el 45% dijo estar satisfecho. Con respecto al sistema de salud, el 34% dijo que apoya las medidas gubernamentales.

El ministro de Economía en Escocia, Derek Mackay, consideró que la encuesta “es otra señal excepcional” del apoyo del electorado al SNP “que se mantiene a niveles extraordinarios tras permanecer ocho años en el gobierno”.

“Es también un voto de confianza a nuestros 56 nuevos parlamentarios del SNP, quienes están trabajando duro por Escocia y quienes han logrado frenar leyes conservadoras como aquellas de ‘votos ingleses para leyes inglesas’, la caza del zorro y la ley de derechos humanos”, agregó.

“No nos vamos a dormir en los laureles. Seguiremos trabajando duro cada día de aquí a las elecciones del año próximo, para mantener la confianza de la población en todo Escocia a medida que seguimos construyendo este país de avances y éxitos”, destacó Mackay.

Otra encuesta, elaborada por la consultora Ipsos Mori para la cadena STV el pasado 3 de septiembre, concluyó que Escocia votaría a favor de la independencia en caso de convocarse ahora a un referéndum sobre ese asunto.

A casi un año de una votación por el tema, ahora el 53% de los escoceses quieren la separación del Reino Unido, en tanto que un 44% sigue opuesto a esa medida.

Se trata de la primera vez que un sondeo da cuenta de más del 50% de apoyo por la independencia de Escocia.

Para Sturgeon, el sondeo “es sensacional” y demuestra “que la población quiere independizarse del yugo inglés”.

Mark Diffley, portavoz de Ipsos MORI en Escocia, sostuvo que el informe “representa una noticia excelente para el SNP, tanto de cara a las elecciones del próximo año en el Parlamento de Holyrood, como para la causa independentista”.

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