Protestan familiares de internos del Altiplano

MÉXICO, D.F. (apro).- Familiares de internos del penal federal del Altiplano acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), en Toluca, Estados de México, para quejarse por las condiciones a que han sido sometidos los presos a raíz de la fuga de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

Los familiares colgaron una manta en las instalaciones de la CEDH en la que aseguran que desde la fuga del jefe del cartel de Sinaloa, el 11 de julio último, los nuevos encargados del penal endurecieron el régimen carcelario, no sólo hacia los internos sino también contra sus familiares y abogados.

Organizadores de la protesta dijeron a la agencia apro que tenían previsto también realizar una manifestación en las afueras del Centro Federal de Readaptación Social número 1, en el municipio del Altiplano, pero ante el temor de represalias contra sus familiares intentarán dejar sólo una manta como la que desplegaron en la CEDH.

En su escrito, dicen que además de malos tratos y “tortura”, los internos han sido limitados “en cuerpo y mente”, reciben malos alimentos y siguen reteniéndoles los televisores y los relojes, lo que ha dado lugar a huelgas de hambre.

“Se están enfermando por los malos alimentos, las malas condiciones de las celdas y colchonetas. No son atendidos ni con consultas ni medicamentos”, añaden.

Las mantas están dirigidas al encargado de la dirección general del Centro Federal de Readaptación Social número 1, Jaime Fernández López, quien reemplazó a Valentín Cárdenas, actualmente preso acusado del delito de evasión de reo.

“Pedimos por favor que les regresen sus televisores y relojes”, que les fueron retirados el 18 de septiembre pasado, y se regularicen los depósitos de dinero que como familiares hacen a los internos.

Se quejan también de los cambios arbitrarios en los horarios de visita, así como de las revisiones a que son sometidos, incluso los bebés.

Piden que como visitas les respeten los horarios: “Muchos (as) viajamos miles y miles de kilómetros para que nos regresen”.

También se quejan de que ahora se le hace una “revisión inusual y no hay doctor en ese momento para aclararnos y nos dé una respuesta que justifique el regreso de la visita”.

“Queremos informarle que somos muchas familias de internos que necesitamos ser escuchados ya que en el buzón de quejas no hay respuesta… Es por eso que nos vemos en la necesidad de manifestarnos de esta forma, dicen en su escrito.

“No abandonaremos a nuestros hermanos, tíos, padres, hijos, esposos, abuelos”, aseguran.

El 7 de septiembre pasado, falleció en el penal quien fuera el vecino más cercano a El Chapo, Sigifredo Nájera Talamantes, El Canincón, exlugarteniente del cártel de los Zetas.

Las causas de su muerte no han sido aclaradas, pero la familia la atribuye a un posible envenenamiento.

Nájera Talamantes fue uno de los testigos más cercanos de la fuga de Guzmán y en esa condición declaró ante la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Seido) (Proceso 2030).

Apenas el 30 de septiembre, los presos que compartieron con ‘El Chapo el área de Tratamientos Especiales del penal fueron dispersados en distintos penales federales’ (Proceso 2031).

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