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Gran Bretaña: liberación de presos “por error”

LONDRES, (apro).- En medio de una grave crisis por sobrepoblación carcelaria en Gran Bretaña, despidos de custodios y recortes masivos para el sector, cientos de presos con condenas por delitos graves fueron liberados por “error” en Inglaterra y Gales en los últimos años.

Las cifras confidenciales del Ministerio de Justicia británico, obtenidas gracias a un pedido bajo la Ley de Libertad de Información, revelaron que al menos 505 presos con delitos que van desde asesinatos premeditados, agresiones físicas graves y violaciones, fueron liberados “por error” de las cárceles desde 2005.

Ese número significa en promedio un preso liberado por equivocación cada semana.

De acuerdo con los datos oficiales, sólo en el período comprendido entre 2014 y 2015, al menos 48 personas que cumplían condenas graves tras las rejas fueron liberadas erróneamente. En 2010, la cifra total fue de 68.

En uno de los casos, el preso Martynas Kupstys, de 38 años de edad, fue liberado de la prisión de Lincoln (norte de Inglaterra), donde cumplía desde agosto de 2014 una condena por asesinato. Kupstys estaba condenado por el asesinato de Ivans Zdanovics, de 24 años, quien murió en enero de 2014 tras un incendio premeditado en su vivienda. La policía recapturó a Kupsty en una estación de autobuses cercana a la prisión.

En otro caso, un prisionero fue liberado en julio del año pasado de la cárcel de Hewell, en el condado inglés de Worcestershire, tras una confusión de las autoridades penitenciarias por que otro prisionero llevaba el mismo apellido que él.

Del total de las liberaciones por error ocurridas en el último año, 25% se trató de personas sentenciadas por robos o agresiones violentas. Uno de los casos fue por tenencia de arma de fuego y otro, por posesión de sustancias explosivas para el armado de una bomba. Dos de los presos liberados por error en 2015 no lograron ser hallados y de ellos uno cumplía una sentencia por violar a varias mujeres.

Entre las prisiones que más errores cometieron estaban la de Manchester, Belmarsh y Woodhill, todas ellas de máxima seguridad y donde se encuentran personas condenadas por actos de terrorismo.

La prisión de Bullingdon, en el condado inglés de Oxfordshire, fue una de las que registró más casos de liberaciones de presos por error: más de una decena en 12 meses.

Riesgo innecesario

Tras darse a conocer las cifras, el legislador conservador Philip Davies, integrante del influyente Comité Parlamentario de Justicia, calificó las revelaciones como “muy preocupantes”.

“La primera prioridad del Servicio Penitenciario debería ser proteger a la población”, afirmó el diputado oficialista el pasado 27 de diciembre.

“Estas cifras preocupantes muestran que una vez por semana, el Servicio Penitenciario libera por error a un prisionero y lo ha venido haciendo desde hace varios años”, agregó.

Para Davies, se trata de una “farsa” que deja a la población “ante un riesgo innecesario”.

En ese sentido, el ministro de Justicia en la oposición, el laborista Andy Slaughter, consideró que este hecho muestra “la crisis que existe en las prisiones británicas, afectadas por la sobrepoblación y la creciente violencia”.

Al respecto, Lucy Hastings, directora del grupo benéfico Victim Support– entidad que trabaja en defensa de las víctimas del delito– afirmó que aquellos afectados por la delincuencia “estarán muy alarmados y frustrados” al conocerse las cifras oficiales por liberaciones erróneas de presos.

“Sabemos que puede ser muy estresante y preocupante cuando los delincuentes son liberados de prisión, y si encima esas liberaciones son por error, la situación se complica aún más”, señaló la experta.

En respuesta a las críticas, un portavoz del Servicio Penitenciario indicó que la protección de la población “es la máxima prioridad” del organismo público.

“Estos incidentes son muy raros, pero de todas maneras no somos complacientes”, indicó un portavoz del servicio en un comunicado oficial.

Agregó: “El número de liberaciones por error ha caído en casi un tercio desde 2009 y la gran mayoría fueron recapturados y llevados rápidamente a prisión”.

Al respecto, confirmó que el Servicio Penitenciario “investiga cada incidente” y reporta a la Policía “para que se tomen más medidas”.

Población creciente

En Inglaterra y Gales, la población penitenciaria aumentó de 40 mil presos en 1993 a 85 mil 163, la cifra más elevada para un país de Europa Occidental. Ese número representa 148 presos por cada 100 mil habitantes. En Francia, la proporción es de 100, mientras que en Alemania es de 78.

La entidad Prison Reform Trust, que hace campaña para una reforma radical del sistema penitenciario en el Reino Unido, estima que el costo anual promedio por preso es de 36 mil 237 libras –53 mil 870 dólares–, por lo que el aumento de la población carcelaria le cuesta al Estado británico mil 220 millones de libras, unos mil 810 millones de dólares.

Además, el think-tank pronosticó que la población carcelaria en Inglaterra y Gales aumentará a 86 mil 700 en junio de 2016 y para marzo de 2021 trepará a 89 mil 900.

Prison Reform Trust indicó que por año las autoridades liberan a unos 60 mil presos que cumplieron sus condenas o les fueron reducidas por buena conducta.

El gobierno conservador de David Cameron prometió que construirá nueve prisiones más en el país con el propósito de aliviar la sobrepoblación carcelaria y cerrará cárceles ubicadas en ciudades grandes, como la de Holloway, en el norte de Londres.

Prison Reform Trust pidió que se reduzca a la mitad la población carcelaria, con base en una reforma en las sentencias y programas de rehabilitación para que los presos que salen de la cárcel no reincidan en la comisión de delitos. Explicó que una fuerte caída en el número de menores que son enviados a prisión, más del 60% en los últimos siete años, “demuestra que los cambios son positivos”.

De acuerdo con el Ministerio de Justicia, el promedio de las sentencias en prisión es de 16 meses. Sin embargo, aclaró que el uso de sentencias de más de diez años se triplicó desde 2005 y representa 14% de las personas que cumplen condena.

Además, la proporción de presos que cumplen sentencia de por vida o por plazo indeterminado se duplicó desde 1993, de 9% a 17% en 2014.

Prison Reform Trust indicó que el período mínimo impuesto por delitos de asesinato en Gran Bretaña aumentó de 12 años y medio en 2003 a 21 años en 2013.

Peter Dawson, vice director de este think-tank, sostuvo que el aumento del período de condenas “ha sido el recurso fácil de cada gobierno británico en los últimos 20 años”.

“Sin embargo, la realidad incómoda es que gran parte de ese tiempo adicional y costoso en prisión es tanto innecesario como un malgasto de dinero. Sucesivos recortes presupuestarios han llevado a muchos prisioneros a pasar más horas detrás de las rejas, con resultados muy pobres a largo plazo para la población”, destacó.

Dawson explicó que extender las sentencias para los presos “sólo genera más violencia, suicidios y sobrepoblación en las cárceles”.

Consideró que “bajos estándares detrás de rejas se reflejan en pobres resultados a la hora de liberar a los presos, ya que casi la mitad de ellos reincide en el delito un año después de haber cumplido con su condena”.

En ese sentido, Juliet Lyon, directora de Prison Reform Trust, sostuvo que ante más recortes para el sector penitenciario y con una sobrepoblación carcelaria “el Ministerio de Justicia tiene la oportunidad de hacer reformas que no comprometan la seguridad pública y que ayuden a reducir el índice de delincuencia a largo plazo”.

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