El peso perdió 17% de su valor en 2015

MÉXICO, DF (apro).- Amenazado por la inminente alza en las tasas de interés en Estados Unidos, el desplome de los precios del petróleo y el lento avance de la economía mundial, el peso perdió alrededor de 17% de su valor durante 2015.

De hecho, la moneda mexicana se depreció a niveles históricos frente al dólar: El primer día de enero de 2014 cada billete verde se cotizó en 14.81 unidades, pero este jueves, último de 2015, la moneda estadunidense cerró en 17.21 pesos, es decir que en un año el dólar se encareció 2.4 pesos.

Y ni se diga en ventanillas bancarias, donde el dólar se cotizó hasta en 17.53 pesos a la venta, encaminándose a los 18 pesos, e incluso en las casas de cambio del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se elevó hasta 17.82 unidades.

Ni siquiera ayudó la efímera certidumbre provocada por la Reserva Federal (Fed) al aumentar sus tasas a un rango de 0.25% a 0.50%, luego de medio año en que la institución encabezada por Janet Yellen postergó su decisión de mover esa variable ante los claroscuros en el crecimiento de la economía estadunidense.

El peso, pues, no ha logrado recuperar terreno frente al dólar, al igual que otras monedas emergentes como el real brasileño, que perdió 44%; el peso argentino, que se desplomó 52%; la lira turca, con un retroceso de 25%, o el rublo ruso, que descendió 27.5%.

En esa perspectiva el peso no resultó tan afectado, en parte también por las condiciones macroeconómicas estables del país, que no dan para crecer de manera sostenida, así como por la conducción de la política monetaria del Banco de México (Banxico), que se vio obligado a modificar las fechas en que da a conocer su anuncio de política monetaria, ajustándose a las decisiones de la Fed.

Aún más, Banxico subastó un total de 24 mil millones de dólares para dar liquidez al mercado y contener la volatilidad en el tipo de cambio. Dichos recursos fueron tomados de las reservas internacionales, que cayeron 8.7% al pasar de 193 mil millones de dólares a 176 mil 353 millones en un año. Las reservas también se vieron afectadas por la disminución de ingresos provenientes del petróleo.

Desplome de petróleo afectó tipo de cambio

El desplome de los precios del petróleo fue un factor importante en la depreciación del peso y otras monedas de los países emergentes.

En 2015 los precios del crudo se vieron impactados por la sobreoferta del combustible a nivel mundial, ya que las naciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no llegaron a acuerdos para reducir la producción. Y, mientras, la Unión Americana continúa registrando alzas en las reservas petroleras.

De esta forma, el precio del West Texas Intermediate (WTI) tuvo un desplome de 30.5% en este año, al pasar de los 52.69 dólares por barril (dpb) a los 36.60 dólares. El Brent, referente de Europa comenzó el año en los 56.42 dpb y terminó cotizando en 36.46 dólares, lo que significa una caída de 35.3%, mientras que la mezcla mexicana de petróleo retrocedió 39.9%, siendo la más afectada: en el primer día de 2015 su precio oscilaba los 45 dólares y terminó por debajo de los 27 dpb.

Lo anterior tuvo repercusiones en las finanzas públicas. De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en los primeros 11 meses del año los ingresos petroleros se desplomaron 36.7% hasta sumar sólo 724 mil millones de pesos.

La dependencia precisó que este resultado se explica por la reducción de 49.2% en el precio promedio de exportación de la mezcla mexicana de petróleo, al pasar de 91.5 dólares por barril (dpb) en 2014 a 46.5 dpb en 2015, además de que la producción se vio mermada en 7.2% al sumar dos millones 273 mil barriles diarios, cuando el año pasado se produjeron dos millones 450 millones de barriles.

En este contexto, la SHCP tuvo que contratar coberturas petroleras que dejaron al país seis mil 284 millones de dólares entregados este mes, que se utilizarán para compensar el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2015 y serán complementados con los siete mil 944 millones de pesos que se reservaron en una subcuenta especial del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios.

El peso vivió un año complicado también por la desaceleración económica mundial, en particular de China, que a mediados de año tuvo que devaluar su moneda, además de que se vio vapuleado por la crisis financiera en Grecia.

De acuerdo con el especialista y director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz, el peso disminuyó su valor por los decepcionantes resultados de las reformas estructurales, los problemas sociales como la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, y por el elevado grado de inseguridad y corrupción que limitó la inversión en el país y dejó ver la debilidad institucional del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Aun así, la depreciación no tuvo repercusiones en la inflación, que alcanzó niveles históricos mínimos (el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un 2% anual durante la primera quincena de diciembre), pero el banco central no descarta riesgos.

Según la Minuta 40 de la Reunión de la Junta de Gobierno del Banxico sobre el reciente anuncio de política monetaria, publicada este jueves, prevalecen algunos peligros al alza para la inflación, como el hecho de que la moneda nacional experimente una mayor depreciación como resultado de un nuevo deterioro en las condiciones de los mercados financieros internacionales, lo cual pudiera afectar la dinámica de formación de precios de los bienes no comerciables.

En este mismo sentido, precisó que la actividad económica muestra un dinamismo mayor al anticipado, si bien se descarta que este riesgo se manifieste súbitamente. Como riesgos a la baja se contempla la posibilidad de que los precios de algunos insumos de uso generalizado, como los servicios de telecomunicaciones y los energéticos, tengan reducciones adicionales, así como que se revierta parcialmente la depreciación que el peso acumuló en los meses previos.

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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