Kate fue “la perdición” de El Chapo: ‘Popeye’

BOGOTÁ (apro).- El exjefe de sicarios de Pablo Escobar, Jhon Jairo Velásquez Vásquez, Popeye, ha dado seguimiento pormenorizado a las noticias sobre la recaptura de Joaquín El Chapo Guzmán y desde su perspectiva de mafioso en retiro y conocedor del mundo criminal cree que el principal error que cometió el capo del Cártel de Sinaloa tiene nombre y apellido: Kate del Castillo.

La actriz, según Popeye, fue “la perdición” de El Chapo Guzmán.

Y lo fue, dice a Apro el expistolero del Cártel de Medellín, “porque el hombre estaba totalmente enamorado de ella, y un capo en fuga no puede pensar ni con la bragueta ni con el estómago”.

Popeye leyó de corrido en un portal de noticias los chats que intercambiaron el narcotraficante más buscado del mundo y la actriz, quien protagonizó a una traficante de drogas en 2011 en la telenovela “La reina del sur”.


A Jhon Jairo, quien en los 80 vivió de cerca los romances del jefe del Cártel de Medellín con las más bellas mujeres de Colombia, le parece que Kate del Castillo y El Chapo estaban enfrascados en un juego de seducción que acabó por conducir a la recaptura, el viernes 8 de enero, del capo sinaloense.

“Kate del Castillo es una belleza rutilante –dice Popeye—pero la estaban siguiendo. Pienso que lo estaba utilizando a él, para su película. Y usted sabe que una mujer que actúa como dama y piensa como hombre es más peligrosa que cualquier capo. Kate no es una narcotraficante ni una bandida. No lo entregó, pero ella iba por su producto, por su película”.

–¿Y qué rasgo de El Chapo pudo haber seducido a Kate del Castillo?

–Mediáticamente El Chapo era el hombre más importante del mundo después de su fuga. Más que el Papa, más que (Barack) Obama, más que el presidente de México (Enrique Peña Nieto). Y el poder seduce.

–El poder y el dinero…

–No creo que ella se haya seducido por el dinero porque en eso ella es exitosa. Kate fue tras la figura del Chapo para mejorar sus producciones. Y El Chapo estaba obnubilado por la belleza de ella. Como ha “tirado tanta caleta” (ha estado tanto tiempo escondido) pues la veía muy hermosa en la televisión en esos papeles de mafiosa. Él se enloqueció con la señorita Kate del Castillo.

La relación amistosa entre la actriz y el capo sinaloense le recuerda a Popeye lo atractivo que puede resultar para muchas mujeres el mundo del narcotráfico. Dice que Pablo Escobar, quien pasó años huyendo de la justicia y librando una guerra contra el Estado, siempre se dio tiempo para tener romances con reinas de belleza, jovencitas agraciadas de las comunas de Medellín y mujeres públicas.

Una de ellas fue la presentadora de televisión Virginia Vallejo, quien fue amante del jefe del Cártel de Medellín entre 1983 y 1987 y a quien Popeye conoció bien.

–En las redes sociales se ha especulado mucho sobre la relación entre Kate del Castillo y El Chapo. Es un asunto privado que se convirtió en tema de interés público.

–Una mujer como Kate del Castillo no creo que le haya dado el gustico (intimar con ella) al hombre. Eso venía para más adelante… Hasta ahí nada más lo tenía “toteadito” (medio aporreado).

–¿Qué busca una mujer en un capo?

–En la época de nosotros las mujeres buscaban en un capo muchas cosas. Los capos son buenos amantes, son tiernos, son muy generosos con el dinero. Usted ve que el señor Chapo Guzmán es chiquito y gordito. Así era Pablo Escobar. Pero usted sabe que chequera mata pinta. Y a las mujeres realmente les gusta la adrenalina, el peligro, y les gusta que el capo las proteja. Las mujeres son seres muy complejos.

Todos los errores

Para Popeye la “locura y calentura” por Kate del Castillo fue el peor error pero no el único que cometió El Chapo tras su fuga del penal de alta de seguridad del Altiplano el pasado 11 de julio. Unas semanas después de esa fecha, Jhon Jairo dijo al semanario Proceso (No. 2025) que el jefe del Cártel de Sinaloa sería recapturado en un plazo de “entre 16 y 18 meses”.

Piensa que la localización del narcotraficante por parte de una unidad de elite de la Marina de México ocurrió antes de lo que él estimó por la cantidad de errores que cometió.

“Eso es mucha indisciplina. Reunirse con la señorita Kate del Castillo, con Sean Penn… eso es estar loco”.

–¿Esos son los errores que cometió?

–Los cometió todos. Hizo un manual de lo que un capo no debe hacer. A mí, que fui un mafioso, y que me sorprendió con su fuga, me defraudó.

–¿Tanto así?

–Sí. El principal error fue no haber cuadrado con los norteamericanos y entregarse a ellos para arreglar el problema de una vez. Hubiera quedado en 10-15 años de prisión y sale. Él tiene dinero y a los norteamericanos lo que les interesa es el dinero. Lo hubieran puesto en una cárcel de mediana seguridad, no de alta. Y otro error fue pensar que él podía hacer peliculitas. No señor, eso no lo hace un capo. Los bandidos hacemos películas y libros ya en los cuarteles de invierno, peinando canas.

–¿Pero era su afán por una película o por acercarse a Kate del Castillo?

–Por eso digo que el peor error fue Kate del Castillo. Enloqueció por ella. Y eso lo puede haber llevado a otro error: la entrevista con Sean Penn.

–Hoy está claro que esos contactos llevaron a su recaptura y que sus telecomunicaciones estaban interceptadas.

–Es que yo se lo dije públicamente a él, cuando se escapó, que él no podía tocar medios de telecomunicación, así fueran mensajes de BlackBerrys, así fueran de letras, sin ser hablados. Y lo hizo. El hombre se equivocó de cabo a rabo.

Desde luego Popeye ya leyó la crónica de Sean Penn sobre su encuentro con El Chapo en el portal mexicano de la revista Rolling Stone. Le parece “un artículo supremamente malo porque el señor Penn se obnubiló con la figura del Chapo, con la fuga, con su fama, a pesar de que él también es famoso”.

Piensa, sin embargo, que el más perjudicado con esa entrevista será el jefe del Cártel de Sinaloa porque “se fue de lengua”.

–¿Cree que esa entrevista es un arma judicial contra él?

–Totalmente. Le dijo al señor Penn que él era el mayor traficante de heroína del mundo, el mayor traficante de cocaína, de anfetaminas, y eso le va a traer muchos problemas en un juicio en Estados Unidos. Por heroína los norteamericanos dan las penas más altas. Y no se extrañe que el señor Penn aparezca como testigo en una corte acusando al Chapo.

–¿Acusándolo de traficar heroína y cocaína?

–Sí, porque al señor Sean Penn le van a preguntar: “¿El Chapo le dijo esto a usted?”. Y él va a decir que sí.

Ni a los tobillos

Popeye, quien lleva 17 meses en libertad tras cumplir una condena de 23 años de cárcel, vive en Medellín, ciudad donde lo contactó esta agencia vía telefónica y donde cometió la mayor parte de sus crímenes como jefe de sicarios de Pablo Escobar. Él estima que asesinó a unas 250 personas.

A sus 54 años, es uno de los tres únicos sobrevivientes del Cártel de Medellín, junto con Roberto Escobar, Osito, hermano de Pablo Escobar quien también radica en esa ciudad del noroccidente colombiano, y Carlos Mario Alzate Urquijo, Arete, quien reside en España con otra identidad

A Pablo Escobar lo mató la policía colombiana en una casa en Medellín el 2 de diciembre de 1993. Había permanecido prófugo tras fugarse de la cárcel La Catedral, donde vivió con las comodidades de un hotel cinco estrellas durante 16 meses y 11 días seguidos.

Para Popeye, Escobar es un bandido “de leyenda” muy superior a El Chapo.

“Al señor Guzmán–dice— lo respeto, lo admiro y me solidarizo con él por lo que está pasando en estos momentos. Debe ser algo muy duro porque tiene un ego muy grande. Pero el señor Chapo no le llega ni a los tobillos a Pablo Escobar.

“Nosotros con Pablo Escobar enfrentamos a un Estado, matamos dos ministros de justicia, un candidato a la Presidencia, 540 policías, atacamos la justicia, a la prensa, porque teníamos una bandera que era la no extradición de colombianos a los Estados Unidos. En cambio la mafia mexicana, como El Chapo Guzmán, mata inocentes. Por eso El Chapo Guzmán no le ha llegado como leyenda a Pablo Escobar”.

–Pero Escobar mató a cientos de inocentes…

–A muchísimos, sí, en medio de una guerra. A las cosas hay que llamarlas por su nombre.

De acuerdo con Popeye, la recaptura de El Chapo fue producto de una combinación de sus propios errores y de los aciertos de la unidad de elite de la Marina mexicana que lo persiguió desde su fuga y lo ubicó y detuvo en Los Mochis.

“El trabajo sucio –afirma—lo está haciendo la Marina mexicana. Es la que está defendiendo el honor de los mexicanos. Porque México era el hazmerreír del mundo. Y un país tan importante, con más de 100 millones de habitantes que han sido luchadores, que vienen de tanta represión, y que han luchado contra el imperio norteamericano para que no los doblegue… no puede ser burlado así”.

Jhon Jairo cree que “la policía no estaba en el bloque de búsqueda contra El Chapo porque es totalmente corrupta, y tampoco el Ejército, porque ha estado cuestionado”.

En cambio, “las fuerzas elite de la Marina han sido entrenadas en Estados Unidos. Y el operativo contra El Chapo fue muy bueno, tipo comando, con granadas aturdidoras, fusiles M-16. Fue totalmente profesional”.

Popeye está convencido de que el jefe del Cártel de Sinaloa está mejor vigilado que nunca en el penal del Altiplano, de donde se fugó en julio pasado y en el que fue recluido de nuevo tras su recaptura.

“Allí lo están moviendo de celda cada tanto. Y debe haber un tipo de la DEA, uno de la CIA y de la Marina mexicana. Él no se vuelve a fugar, ¿oyó?”.

–¿Eso cree?

–Yo hace seis meses le dije a usted y a otros periodistas que lo capturaban en 18 meses máximo. Y hoy, ante usted, comprometo mi credibilidad como memoria histórica del Cártel de Medellín, como un hombre conocedor de la mafia, y le digo que no se vuelve a fugar nunca jamás en su vida, y que va a morir en prisión.

–¿En una prisión de Estados Unidos?

–En este momento están los Estados Unidos encima de (Enrique) Peña Nieto y Peña Nieto está muy caído con los norteamericanos. Ya les mandó a La Barbie (Edgar Valdez Villarreal) y a varios narcotraficantes más (en octubre pasado). Y cuando a El Chapo lo detuvieron ya había una orden de captura con fines de extradición. Entonces, a él lo extraditan.

–¿Si se queda en México se vuelve a fugar?

–Yo respeto mucho a los mexicanos de a pie que trabajan día a día, pero tengo mis reservas con las autoridades penitenciarias, con la policía, por la corrupción que hay. El gobierno mexicano sabe que la única parte donde El Chapo no se va a fugar es en una prisión de alta seguridad en Estados Unidos.

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