Participan tarahumaras en modificaciones al aeropuerto de Creel

CREEL, Chih. (apro).- Miembros de la comunidad de San Elías Repechique y funcionarios estatales y federales se reunieron para acordar las modificaciones al aeropuerto de Creel, ordenadas por un juez: reforestación, construcción de veredas y aguajes dañados a consecuencia de la obra que no fue consultada con los habitantes tarahumaras.

Hombres, mujeres y niños se reunieron en el camino hacia el aeropuerto, para preparar su intervención y luego caminaron durante unas dos horas desde Repechique para presentar su propuesta ante los funcionarios: el secretario de Economía, Manuel Russek Valles; el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Eduardo Esperón González, y representantes de la Junta Central de Agua y Saneamiento, de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

El titular de la Coordinación de la Tarahumara, Miguel Ángel González, fue el encargado de moderar el diálogo: “El juez nos pidió que hiciéramos algunas cosas y las queremos hacer”.

En el hangar, al que aún le falta la colocación de puertas, colocaron dos mapas de la zona para explicar las propuestas de la comunidad y escuchar la viabilidad de hacerlas conforme la orden del juez y la normatividad estatal.

Luis Javier Pérez Enríquez, gobernador segundo de San Elías Repechique, enumeró las demandas de la comunidad e intervinieron en momentos los expertos en biología y otras áreas que los apoyaron para aterrizar los proyectos de los indígenas, basados en sus demandas.

De acuerdo con la orden del Juzgado Octavo de Distrito, en el caso de la afectación de las veredas, se debe mover la malla ciclónica para permitir el paso de los pobladores hacia Creel y otros destinos. La comunidad pidió remover la malla pero el secretario de Obras Públicas propuso recortarla y consultar con Aeronáutica Civil se puede remover o no.

En el caso de la reforestación los tarahumaras pidieron trasplantar plantas nativas y medicinales a las que están obligados, pero los representantes de Profepa y Conafor indicaron que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Natrales (Semarnat) no contempla en su normatividad realizar trasplantes, por lo que analizan otras opciones.

Y en el caso del agua para consumo, los expertos que apoyaron a la comunidad propusieron opciones para que los habitantes y animales de Repechique cuenten con ese recurso. La petición ya fue presentada al juzgado y será analizada por las autoridades.

El representante de los Tarahumaras, Miguel Ángel González, recordó que el juzgado ordenó la contratación de habitantes de la comunidad para los trabajos que se realizarán para resarcir del daño y dijo que están de acuerdo con ello.

Al concluir la reunión, dos comisiones conformadas por indígenas y funcionarios hicieron un recorrido por los caminos de la comunidad al aeropuerto para verificar las posibilidades de acatar las órdenes del juzgado y los requerimientos de la comunidad.

“Obra estratégica” para Duarte

En entrevista, Eduardo Esperón dijo que el aeropuerto de Creel es una de las obras estratégicas del gobernador César Duarte Jáquez y sólo esperan concluir los acuerdos para que en un mes y medio se termine el aeródromo y las autoridades puedan inaugurarlo.

“Tenemos la instrucción del gobernador que se privilegie el trato hacia la gente para que parte de los trabajos que se tengan que hacer los haga la comunidad”, comentó el titular de Comunicaciones estatal.

El funcionario aseguró que han acatado la sentencia judicial desde el principio, a pesar de que no han dejado de aterrizar los helicópteros ni avionetas en la pista y ayer mismo durante la reunión aterrizó una avioneta oficial frente a los habitantes de Repechique.

“Hemos acatado la sentencia, tan es así que en la cabecera norte no están las instalaciones eléctricas ni hemos terminado el material para instalar las franjas de seguridad, ya está listo pero falta instalarlo. Hemos atendido las recomendaciones de juez”, reiteró.

Esperón dijo que aún falta la colocación y expansión del material, así como la malla ciclónica y el camino perimetral. “Aquí estamos en los hangares, estamos a una semana de concluirlo porque falta la colocación de las puertas, ya está la guarnición militar y los caminos de acceso, sólo falta el entronque que es donde el juez dijo que frenáramos”.

El Secretario de Economía Manuel Russek, explicó por su parte que la dependencia tiene a su cargo la empresa de participación estatal Administradora de Servicio Aeroportuario, que es la titular de la concesión del aeropuerto a través de la que han efectuado también el acercamiento con la comunidad.

La orden judicial

El 13 de enero pasado, el Juzgado Octavo federal emitió el acuerdo en el que refiere que por la afectación de libre tránsito por las tierras que ancestralmente han ocupado los indígenas y que utilizan para sus actividades de subsistencia, la autoridad debe construir una vereda para lo que debe movilizar la malla ciclónica que protege la demarcación del aeropuerto de acuerdo con el límite propuesto por la comunidad quejosa en el peritaje elaborado por el biólogo Luis Antonio Bojórquez Tapia y que consiste en un recorte de la superficie en la esquina más occidental.

En esa obra las secretarías de Economía y Obras Públicas deben nombrar a un responsable del proyecto, que también debe informar al juzgado sobre el avance. De no presentar el proyecto en un lapso de cinco días se les multará con el pago de cien salarios mínimos vigente en el Distrito Federal, lo mismo a quienes no cumplan con los proyectos de los aguajes y de la reforestación.

Reforestación obligada

El proyecto de la reforestación estará a cargo de Profepa y Conafor, ya que afectaron la flora y con la tala de árboles ocasionaron que la fauna que habitaba en la región se extinguiera o migrara y que haya escasez de alimentos.

Las autoridades deberán realizar acciones de reforestación y conservación de suelo a través de un programa de reforestación continua fuera del área del proyecto de construcción del aeródromo, en un área igual a la deforestada con los trabajos de construcción equivalente a 60 hectáreas que se debe ubicar en la mesa de Awayna.

Los encargados de resarcir esa afectación, deberán colocar especies arbolarias identificadas especificadas en la sentencia.

Los encargados de reparar el daño por la pérdida de un pozo de agua o abrevadero que era utilizado por las familias aledañas deberán rehabilitar los cuerpos de agua con la canalización de dos veneros que se encuentran situados dentro del área del aeropuerto hacia el exterior, para que los miembros de la comunidad lo utilicen como abrevadero de animales.

En la sentencia especifican que la SCOP sólo puede entrar a la pista de aterrizaje en las instalaciones para realizar lo necesario a fin de resarcir y mitigar las afectaciones generadas por la construcción del aeropuerto, pero tienen prohibido operar.

La comunidad de Repechique también se negó a que el gasoducto El Encino Topolobampo pase por sus propiedades, por lo que el secretario de Economía Russek Valles dio a conocer que analizan otras opciones para el paso de ese proyecto.

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