Un planeta asfixiado por el plástico

LONDRES (apro).- Restos de envases plásticos, botellas de agua mineral y de bebidas gaseosas, bolsas de supermercado, envases de polietileno, discos compactos, filtros de cigarrillo, nylons y otros plásticos producidos por los seres humanos, que se estima llegarán a 30 mil millones de toneladas para finales del siglo, contaminan y afectan gravemente todas las regiones de la Tierra, con efectos devastadores para la vida marina y terrestre, y eventualmente para la existencia misma de los humanos.

Aves marinas que quedan atrapadas en ‘islas flotantes de basura plástica’ que se encuentra a la deriva en océanos y mares, tortugas en peligro de extinción que mueren ahogadas porque se les atragantó algún objeto de plástico, peces y cetáceos que ingieren envases de polietileno y mueren por contaminación… El mundo animal está ahora en peligro por la enorme cantidad de este tipo de deshechos.

De acuerdo con un estudio elaborado por expertos de la Universidad de Leicester, en el centro de Inglaterra, la producción de plásticos tiene un impacto pernicioso y muy destructivo en nuestro planeta.

El informe, publicado en la revista especializada Anthropocene, concluyó además que los seres humanos han producido suficiente cantidad de plástico desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) como para cubrir por completo la Tierra con una delgada capa de ese producto.

La investigación científica demostró además que ninguna parte del planeta está libre de los deshechos plásticos y advirtió que para finales del siglo se producirán al menos 30 mil millones de toneladas de plástico, lo que provocará un “colosal” impacto en el medio ambiente.

Algunos de estos productos se encuentran a nivel microscópico y otros en grandes masas que no se degradan con facilidad debido a su composición química.

“Vórtice de plástico”

El documento deja en claro que el plástico ya está presente en las plataformas oceánicas, en islas remotas, en capas terrestres debido a vertederos de basura, y en la cadena alimenticia.

Por ejemplo, el basurero más grande del mundo, conocido como el “vórtice de plástico”, es un depósito de basura y plásticos ubicado entre Hawai y Estados Unidos, que tiene una extensión de casi 700 mil kilómetros cuadrados.

Incluso las regiones polares, generalmente consideradas como libres de contaminación humana, son afectadas por la llegada de este tipo de productos.

De hecho, en 2014 un equipo de científicos británicos halló cantidades “significativas” de gránulos de plástico congelados en el Mar Ártico, que habían llegado provenientes del Océano Pacífico, principalmente de países muy contaminantes como India y Bangladesh.

En algunos casos la fauna silvestre ha logrado adaptarse a la propagación del plástico.

Por ejemplo, en islas como Diego García, en el Océano Índico, los cangrejos ermitaños han comenzado a utilizar las botellas de plástico como moradas, adaptándose a los nuevos desafíos medioambientales.

Sin embargo, el impacto generalizado por la contaminación del plástico termina siendo muy dañino para los animales, que confunden ese producto con alimento.

Al año miles de aves y tortugas marinas terminan atrapadas en masas de plástico que flotan a la deriva en los mares, y mueren ahogadas o por atragantamiento, un problema creciente que está llevando a la extinción de muchas especies.

El profesor Jan Zalasiewicz, autor principal del informe británico, consideró que los resultados del estudio “fueron una verdadera sorpresa” para los investigadores que desde hace años estudian el tema.

“Estábamos al tanto que desde hacía 70 años los seres humanos veníamos produciendo distintas variedades de plásticos, desde bakelitas hasta bolsas de polietileno, pero no teníamos idea cuán lejos había llegado el plástico a contaminar el planeta”, agregó.

Según Zalasiewicz, los deshechos plásticos “no sólo flotan en los océanos, sino que se han depositado en las partes más profundas de las plataformas marítimas”, afectando la geología del planeta.

“Esta es una señal más de que nuestro planeta está en una muy mala condición de salud”, señaló el investigador.

El punto crucial acerca del informe es que la aparición de plástico en todos los rincones del planeta “debería ahora ser considerado como la marca de una nueva época geológica”.

La era del Antropoceno

Zalasiewicz es el presidente de un grupo internacional de geólogos que está determinando si la actividad humana ha llevado al planeta a una nueva época geológica, llamada Antropoceno, que habría puesto fin al Holoceno, que comenzó hace 12 mil años.

Dicho grupo estima que el Antropoceno habría sustituido al Holoceno debido al significativo impacto global que las actividades humanas han tenido sobre los ecosistemas terrestres.

Zalasiewicz y su comité creen que el impacto global por las actividades humanas que comenzó hace 70 años está alterando en gran medida la geología de la Tierra, modificándola de forma irreversible.

En especial, consideran que isótopos radioactivos liberados por bombas atómicas han dejado una “señal poderosa” en el planeta que podrá ser identificada por generaciones futuras.

Sumado a ello, un mayor nivel de dióxido de carbono en los océanos, la producción masiva de concreto y el uso masivo de aluminio fueron también mencionados como factores que han dado nacimiento al Antropoceno.

La producción a gran escala del plástico y la contaminación del planeta con ese producto fue incluido entre esos factores que están modificando la geología terrestre.

Zalasiewicz concluyó que las bolsas de plástico y los envases desechables de bebidas tienen un mayor impacto en el planeta que el previamente considerado, y advirtió que el problema se agravará si las autoridades y el sector industrial no hacen algo de forma urgente para remediarlo.

“No hace falta más que considerar la situación de los peces en el mar. Una gran proporción de ellos ya tienen plástico en su organismo. Creen que es comida y se alimentan de deshechos plásticos, del mismo modo que las aves marinas comen plástico para alimentar a su cría”, afirmó el experto.

“Parte de ese plástico es liberado en forma de excremento y termina en las profundidades de la plataforma marítima. El planeta Tierra está lentamente cubriéndose de plástico”, alertó.

En total, más de 300 millones de toneladas de plástico son manufacturadas cada año, de acuerdo con el informe científico.

“En 1950 los humanos casi no producían plástico. El aumento ha sido increíble”, agrega Zalasiewicz. “El total anual de 300 millones de toneladas se aproxima al peso de toda la población humana del planeta. Y las cifras de producción de plástico seguirán creciendo. La cantidad total de plástico producido desde la Segunda Guerra Mundial es de 5 mil millones de toneladas, y creemos que para finales del siglo ascenderá a 30 mil millones de toneladas. El impacto será colosal”, destacó el experto.

Y consideró que el mayor problema es que el plástico se degrada muy lentamente, y hasta ahora no se ha logrado crear un producto similar más amigable para el medio ambiente y la vida silvestre.

“Lamentablemente este problema seguirá con nosotros por mucho tiempo”, concluyó el autor del informe.

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