“La guerra contra las drogas fracasó”: líderes europeos

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Ante la expansión del mercado negro de las drogas, el incremento del consumo y el auge de los grupos criminales, Nick Clegg y Bohuslav Sobotka –respectivamente líderes de los partidos social-demócratas de Gran Bretaña y República Checa, y primer ministro de República Checa—plantearon que “no hay otra opción que la de ser honestos y llamar a un debate basado en evidencias”.

En una tribuna publicada el domingo pasado en The Guardian aseveraron: “La guerra contra las drogas fracasó”.

Los políticos se unieron al llamado internacional a reformar las reglamentaciones en materia de drogas a través de un “acuerdo ambicioso” durante la sesión especial sobre drogas que llevará a cabo la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en abril próximo en Nueva York.

Tras recordar los más de 100 mil muertos mexicanos relacionados con la guerra contra el narcotráfico, los líderes socialdemócratas reconocieron que los países europeos “no han sufrido nada de grado similar a lo que afecta los países de producción o de tránsito”.


Sin embargo, sostuvieron que en Europa la guerra afectó a los miembros más débiles de las sociedades, “gente con adiciones que no acceden a tratamientos, gente que sufre robos por parte de personas que intentan financiar su problema de drogas, personas vulnerables presionadas para volverse transportistas de drogas, vidas jóvenes y carreras afectadas por registros criminales”.

“Lejos de caer, el comercio global de drogas ilícitas se infló en un negocio de 330 mil millones de dólares con una estimación de 270 millones de consumidores y con un pie en cada esquina del mundo”, deploraron, al retomar el discurso que valora la salud pública y los derechos humanos ante la represión.

“Los gobiernos deben basar sus políticas en las mejores evidencias disponibles, más que en una postura política”, urgieron Clegg y Sobotka, al observar: “Hay algo profundamente erróneo con la idea que los seres humanos, quiénes por miles de años han aprovechado los químicos y las plantas por propósitos recreativos o rituales, se despejarían en un lapso de 10 años ante la solicitud de la ONU”.

Y aseveraron que la cumbre en la ONU en abril próximo podría “ser la cumbre de la que nadie ha escuchado, pero también podría ser la oportunidad de revertir los errores del pasado”.

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