The Guardian y El País sobre #BodaEPNRivera: Iglesia ‘dobló sus propias reglas’; “aguas turbulentas”

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Medios internacionales retomaron el expediente secreto de la boda celebrada entre Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera, que revelaron ayer Proceso y Aristegui Noticias.

El periódico británico The Guardian explicó que, con el afán de “permitir a Enrique Peña Nieto realzar su imagen antes de su exitosa carrera hacia la presidencia”, la Iglesia católica de México “dobló sus propias reglas”.

Para el diario español El País, los documentos que revelaron Proceso y Aristegui Noticias forman parte de “una enrevesada historia eclesiástica”, y destacó que mientras Enrique Peña Nieto planeaba su matrimonio con Angélica Rivera, “se movían aguas turbulentas”.

La investigación periodística reveló las maniobras que operaron la Arquidiócesis de México y el gobierno del Estado de México para anular, en 2009, el matrimonio de Angélica Rivera y el productor de telenovelas José Alberto Castro, celebrada cinco años atrás en la Iglesia de Fátima, en la colonia Roma de la Ciudad de México.

Gracias a esta anulación, que fue ampliamente ventilada en los medios de comunicación, Angélica Rivera se pudo casar con Enrique Peña Nieto, entonces gobernador del Estado de México, en una celebración que las revistas del corazón bautizaron como “La boda del año”.

De acuerdo con los documentos obtenidos en la investigación periodística, la Arquidiócesis ignoró el matrimonio celebrado en la Ciudad de México el 2 de diciembre de 2004 y canceló la ceremonia que se llevó a cabo nueve días después en la playa de Pichilingue, en Acapulco para dar las gracias.

Además de anular el “matrimonio” entre Rivera y Castro, las instancias a cargo del cardenal Norberto Rivera castigaron al sacerdote José Luis Salinas Aranda –quien ofició el acta en Acapulco– mediante un “craso simulacro de justicia”.

“Después de la anulación del matrimonio de La Gaviota, la Arquidiócesis de México, dirigida por el ultraconservador y polémico cardenal Norberto Rivera, cargó contra el presbítero. Una investigación de su Tribunal Eclesiástico concluyó que el cura, adscrito a la diócesis de Parral (Chihuahua), oficiaba ‘abusivamente’ y sin licencia eclesiástica en la Ciudad de México”, explicó El País.

“Los documentos revelados siembran dudas sobre la historia de la Arquidiócesis”, expuso The Guardian, al recordar que la noticia sale a la luz días antes de que el Papa Francisco realice su visita de seis días en México, “donde se espera que atenderá temas espinosos como corrupción, desigualdad e inseguridad sobre los cuales el gobierno mexicano mantuvo el silencio bajo la administración de Peña Nieto”.

Comentarios