Moreira es responsable de la muerte de mineros en Pasta de Conchos: Vera López

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El obispo de la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera López, responsabilizó al exgobernador Humberto Moreira Valdés de la muerte de 65 trabajadores del carbón en la mina 8 de Pasta de Conchos, Coahuila, ocurrida en febrero de 2006.

También lo acusó de los más de 300 desaparecidos de Allende y los muertos en el penal de Piedras Negras, porque fue durante su periodo cuando ocurrieron esas “barbaries”, dijo.

De acuerdo con el prelado, Humberto Moreira –quien el pasado miércoles 3 regresó a México tras ser detenido en España (acusado de lavado de dinero) y posteriormente liberado– prohibió a las viudas seguir buscando a sobrevivientes y aceptó las mentiras de Germán Larrea, director ejecutivo de la empresa minera Grupo México.
“Ahí está, él fue el que empezó a cooptar a las viudas cuando las empezamos a organizar en Pasta de Conchos, y empezaron a prohibirles y a decirles que lo que estaban haciendo no les iba a ayudar a ellos y esto me consta a mí”, subrayó el obispo de Saltillo.

Y soltó: “Esto no tiene nombre”.

Sobre Larrea, aseguró que se trata de otro “bribón que gana dinero a costa de sangre humana”, y respecto de los mineros que quedaron atrapados en la mina tras la explosión, apuntó: “¿Qué hicieron con ellos en el momento en que ya dijeron que el aire estaba contaminado? Los sellaron. Si había ahí sobrevivientes, en lugar de seguir buscando y ver cómo estaba verdaderamente (la mina), sellaron, o sea, ¡muéranse!”.

Vera calificó el hecho como un “crimen” que se cometió durante la administración de Moreira Valdés, y pasó lo mismo con el caso de Allende (en marzo de 2011) y “toda la barbarie que hicieron con esta gente”, dijo, además de los muertos dentro del penal de Piedras Negras entre 2008 y 2011.

“Todo eso es herencia de él”, pero para “hacer todas las cosas que hace” y decir que no hizo nada, “se tiene que perder la conciencia y la responsabilidad moral”, remató el obispo.

La madrugada del 19 de febrero de 2006, 65 trabajadores de la mina que se localiza en el municipio San Juan de Sabinas quedaron atrapados a unos 700 metros de profundidad; otros 13 trabajadores de la empresa concesionada a Industrial Minera México y a Grupo México lograron salir con vida y sobrevivieron a golpes, quemaduras y fracturas.

Cuatro meses después, el 23 de junio, las brigadas de búsqueda encontraron y llevaron a la superficie el cadáver del minero Felipe de Jesús Torres Reyna y entre la noche del 31 de diciembre de ese mismo año y la madrugada del primero de enero de 2007 lograron la recuperación de otro trabajador identificado como José Manuel Peña Saucedo.
Los trabajos para encontrar a los otros 65 obreros se suspendieron en abril de 2007 por decisión de la empresa y del gobierno federal encabezado por Vicente Fox.

Comentarios