Sadiq Khan: El boxeador musulmán que quiere ser alcalde de Londres

LONDRES, (apro).- Sadiq Khan entrena todas las semanas boxeo en el Club Earlsfield en Wandsworth, en el sur de Londres. Comenzó en este deporte desde pequeño para defenderse de los ataques racistas de compañeros de su colegio. Su pasión era convertirse algún día en un pugilista de alto rendimiento, ganador de peleas y trofeos, dedicado al ring como dos de sus hermanos.

Sin embargo, el próximo 5 de mayo Khan deberá enfrentar otro tipo de pelea: intentará convertirse en el primer alcalde musulmán de Londres.

Como devoto musulmán, el político de 45 años de edad y fanático del club de fútbol Liverpool no bebe alcohol ni come cerdo. Es un dedicado deportista y además de boxear, en 2014 corrió la Maratón de Londres.

El combate que viene

Khan, quien desde 2005 cuenta con una banca en el Parlamento británico por la circunscripción de Tooting (sur de Londres), quiere suceder en su puesto al frente de la alcaldía londinense al conservador Boris Johnson.

En caso de ganar los comicios, quedaría al frente de un presupuesto de 16 mil millones de libras esterlinas (unos 23 mil millones de dólares) destinados a diversos rubros: vivienda, planeación, cultura y transporte.

Además, el próximo alcalde de Londres tendrá más facultades, convirtiéndose en uno de los políticos con mayor responsabilidad de Europa. Será también el segundo musulmán en gobernar una ciudad europea, luego de que el marroquí-holandés Ahmed Aboutaleb gobierna Rotterdam desde 2009.

Desde hace ocho años, Londres es manejada por el excéntrico Johnson, quien derrotó dos veces –en 2008 y 2012– a su predecesor laborista, el izquierdista Ken Livingstone.

Sin embargo, los últimos sondeos de opinión indican que Khan recuperará con creces la alcaldía londinense para el Laborismo, superando en la contienda a su máximo contrincante, el conservador Zac Goldsmith, cuyo multimillonario padre es uno de los principales activistas euroescépticos del país.

Una encuesta de la consultora ComRes, publicada el pasado 21 de marzo, indicó que el candidato musulmán le lleva seis puntos de diferencia a Goldsmith. Khan obtendría 53% de los votos y Goldsmith 47%. El sondeo para la cadena ITV concluyó que para los electores Khan “entiende mejor las necesidades de los londinenses”, mientras que Goldsmith “sería más efectivo para mantener a Londres segura de atentados terroristas”.

ComRes indicó además que la candidata liberal democrática Caroline Pidgeon, y del Partido Verde, Sian Berrt, obtendrían 6% de los votos cada uno, en tanto que el candidato por el Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), Peter Whittle, se quedaría con 5% y el del partido Respect, George Galloway, obtendría sólo 1%.

“Soy la persona menos complaciente que exista, pero me siento bastante confiado que ganaré esta pelea”, comentó Khan en una reciente entrevista con la revista izquierdista New Statesman.

En las elecciones generales de 2010, Khan derrotó a su contrincante conservador, para mantener su bancada de Tooting. Ese mismo año, fue uno de los políticos que organizó la campaña de Ed Miliband, por el entonces jefe de los Laboristas.

Para los comicios municipales de 2014 y luego que Miliband lo recompensara con el puesto de ministro para Londres en la oposición, Khan obtuvo el mejor resultado del Laborismo en la capital británica desde 1971.

Y el año pasado, durante los comicios generales, el Partido Laborista consiguió siete escaños en Londres, su mejor actuación desde 2001.

“Como un perro terrier”

Cuando Khan anunció en mayo pasado que se presentaría como candidato para la Alcaldía de Londres, muchos afiliados laboristas pensaron que sería fácilmente derrotado por Tessa Jowell, la popular exministra para los Juegos Olímpicos.

Pero gracias a una campaña que enfatizó los valores liberales y de izquierda del Laborismo, el candidato musulmán logró obtener el apoyo de su partido.

Su oposición a la Guerra de Irak (2003), el apoyo que obtuvo de los principales sindicatos del país, y de sus colegas, entre ellos del líder Jeremy Corbyn, le dieron incluso más credibilidad ante el electorado.

Khan consiguió además ampliar su ventaja sobre Goldsmith al oponerse a la impopular ley de reformas del Estado de Bienestar propuesta por el gobierno, además de proponer reducciones a los alquileres en Londres, y un congelamiento de precios durante cuatro años para los billetes del metro y autobuses de la capital.

También logró mucho apoyo de los jóvenes electores laboristas, tras visitar durante su campaña electoral más de 200 centros comunitarios, iglesias, templos, mezquitas y otras organizaciones sociales.

“Nadie debe subestimar la habilidad de Sadiq para hacer campaña. Es como un perro terrier, cuando pone algo entre sus dientes, no lo deja escapar”, afirmó su colega laborista David Lammy, parlamentario por la circunscripción londinense de Tottenham.

Cuando los resultados de la interna laborista fueron anunciados el 11 de septiembre de 2015, que revelaron que Khan había superado a Jowell por 59 a 41 votos, muchos quedaron sorprendidos por la gran diferencia en favor del político musulmán.

Desde entonces el candidato y pugilista amateur ha tenido que luchar contra constantes acusaciones acerca de que es “amigo” de extremistas islámicos.

El pasado 7 de febrero, el semanario The Sunday Times reportó que Khan participó en cuatro reuniones organizadas por el grupo Stop Political Terror, que contaba con el apoyo de Anwar al-Awlaki, un clérigo de Al-Qaeda.

Y el 12 de febrero, el vespertino londinense Evening Standardreveló que el excuñado de Khan, Makbool Javaid, era un seguidor del grupo extremista Al-Muhajiroun.

Cuatro días más tarde, el periódico Daily Mail reportó que en 2008 Khan fue ponente en el Festival por la Unidad y la Paz Global, mientras “flameaban las banderas negras jihadistas”.

Nick Timothy, exfuncionario del Ministerio del Interior, sostuvo que el hecho de que Khan “compartiera el escenario con extremistas islámicos, no le hará nada bien a Londres en caso de que sea elegido alcalde”.

Incluso Goldsmith acusó a Khan de tener “amistades con extremistas” y le pidió a su oponente que “sea honesto con los electores”.

Pero el político musulmán rechazó las acusaciones y dijo haber recibido amenazas de muerte de grupos extremistas por su activismo por la democracia política y por dar su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Khan sostiene que debido a que muchos gobiernos británicos toleraron la segregación en la sociedad “ello ha llevado a que el extremismo continuara sin ser controlado y combatido”.

“Protegimos los derechos de las personas para que vivieran su vida como querían, a expensas de crear una cultura más homogénea. Demasiados musulmanes británicos crecieron sin saber nada de otras culturas, sin entender o sentirse cercanos a otras culturas”, agregó.

Su pelea en las urnas del próximo 5 de mayo para quedarse con la alcaldía de Londres, es la consecuencia de años de hacer campaña en las calles, de una colorida carrera política y de una vida llena de anécdotas.

Hijo de barrio

Sadiq Aman Khan nació el 8 de octubre de 1970 en el humilde Hospital St George’s de Tooting, un barrio trabajador con muchas familias inmigrantes. Sus abuelos emigraron de India a Pakistán tras la partición del primer país en 1947; y sus padres llegaron de Pakistán a Londres poco antes de su nacimiento.Sadiq fue el quinto de ocho hijos. Tiene seis hermanos y una hermana.

Su padre, ahora fallecido, fue conductor de autobús por más de 25 años- período en el que padeció muchos ataques racistas-, y su madre Sehrun, una laboriosa costurera.

“Vengo de una familia humilde, pero muy trabajadora. Mi padre laboraba a todas horas como conductor de autobús y mi madre no sólo crió a ocho hijos, sino que también cosía y remendada ropa en casa mientras nos criaba y cocinaba”, contó Khan.

“Crecí con mis padres trabajando todo el tiempo. Y no bien pude tener un trabajo, empecé a ganar mi propio dinero”, agregó.

La familia Khan se estableció en el complejo de viviendas sociales Henry Prince, en Earlsfield, donde los 10 integrantes del clan vivían en un pequeño apartamento de tres habitaciones.

Sadiq estudió en el colegio estatal Ernest Bevin, donde demostró ser un alumno brillante. Luego continuó su formación en la Universidad del Norte de Londres y en el Colegio de Leyes de Guildford, donde se recibió de abogado.

Tras afiliarse al Partido Laborista a los 15 años, fue elegido concejal en el distrito de Wandsworth en 1994. Ese mismo año se casó con su novia Saadiya Ahmed, también abogada, con quien más tarde tuvo dos hijas: Anisah y Ammarah, actualmente de 16 y 14 años, respectivamente.

Como abogado, Khan se especializó en el área de derechos humanos por que, según él, detestaba defender los derechos de multimillonarios y en cambio quería “pelear por los más pobres y vulnerables”.

En 2004 y luego de algunos años como abogado, decidió postularse como parlamentario laborista por Tooting, ganando un año más tarde ese escaño que aún mantiene.

Como legislador en la Cámara de los Comunes, se rebeló contra los planes de Tony Blair para ampliar a 90 días la detención sin juicio previo de sospechosos de terrorismo y lanzó un ataque abierto contra las políticas de Exterior del ‘Blairismo’, calificándolas de “contraproducentes” e “imperialistas”.

Luego de la llegada de Gordon Brown a Downing Street en 2007, Khan fue nombrado ministro para Comunidades, convirtiéndose en el segundo musulmán en tener un puesto en un gobierno británico.

En 2009, asumió el cargo de Ministro de Transporte. Y ese mismo año fue incorporado como miembro del grupo de ministros que asesora a la Reina, el llamado Privy Council, donde en vez de jurar sobre una Biblia, lo hizo sobre un Corán.

“El Islam es parte de quien soy. Pero todos tenemos múltiples identidades: Soy londinense, británico, inglés, de origen asiático, de cultura pakistaní, soy padre, esposo, hincha insufrible de Liverpool, soy laborista y además musulmán”, destacó el político.

Comentarios