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Guadalupe González: de boxeadora a marchista

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- María Guadalupe González apareció por casualidad en la caminata. Hoy, la deportista se ha consolidado como la mexicana más destacada en esa disciplina: es la campeona del mundo en 20 kilómetros.

El pasado 7 de junio, González cruzó la meta en el segundo lugar del Mundial por Equipos disputado en Roma, con un tiempo de 1 h 26’ 17”. La vencedora de la prueba, la china Liu Hong, registró 1 h 25’50”. Sin embargo, a finales de julio, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) castigó a la campeona del mundo por haber dado positivo en un control antidopaje, por lo que la mexicana pasó a ocupar el reinado en forma automática.

Y así, de rebote, González buscó y consiguió colarse al podio olímpico con las mejores credenciales posibles: campeona del mundo, número uno del ranking mundial, la mejor marca del continente de todos los tiempos (1 h 26’17”), mejor registro de la historia en la rama femenil en el país y doble monarca de los Juegos Panamericanos Toronto 2015 y poseedora del récord continental (1 h 29’ 24”).

Liu Hong únicamente fue sancionada un mes (del 13 de junio al 13 de julio), de tal manera que también podrá aspirar a una presea en estos Juegos.

La selección mexicana de atletismo asistió a Río con 22 deportistas. Entre ellos tres marchistas, de los cuales Lupe González era la aspirante con mayores probabilidades de colgarse una presea, en gran medida por sus marcas y por la ausencia de las competidoras rusas tras el escándalo de dopaje de Estado que sacude a ese país.

En Río 2016, González enfrentó el reto de enmendar la plana del deporte nacional –al menos en parte–, puesto que jornada tras jornada la delegación sólo entregó desilusiones, en un caso comparable con el fracaso de Barcelona 92, donde México obtuvo una sola medalla (plata), en caminata con Carlos Mercenario.

Primero, Lupe González fue boxeadora y llegó a una final del torneo Guantes de Oro. No obstante, la deportista de frágil estampa nunca pudo subir de peso y por dicha causa los organizadores no le permitieron disputar el título. A partir de ese momento, descartó el pugilismo.

Luego quiso ser tan veloz como Ana Gabriela Guevara. De esa manera, incursionó en el atletismo de pista, donde corrió 400 metros, 800 metros, 3 mil y 5 mil metros, además de participar en pruebas con vallas en el Tecnológico de Tlalnepantla. Pero tampoco consiguió su propósito.

Después se lesionó los meniscos, dejó de correr y los médicos le advirtieron que por la gravedad de la fractura ya no podría realizar deporte. Otro especialista le aconsejó hacer terapias de fortalecimiento. En plena rehabilitación, su descubridor, José Luis Peralta, El Jarocho, le encontró cualidades para la caminata, idea que Guadalupe no compartía al principio. “No me gusta eso de andar meneando ahí la cadera”, pretextaba, según recuerda el instructor.

El Jarocho Peralta le insistió: la marcha no afectaba la lesión y la recomendaría con el entrenador de la especialidad, Juan Hernández.

Le hizo caso, y le redituó. Desde su debut, en julio de 2013, el éxito ha sido constante en la trayectoria de la marchista de 27 años: conquistó el título en caminata de 10 kilómetros en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo, realizado en Morelia. Y en su estreno en los 20 kilómetros, a principios de 2014, estableció un tiempo de 1 h 33’ 42” durante la primera fecha del serial mundial.

Convencido de la capacidad de su marchista, Juan Hernández acudió a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) para conseguirle una beca. Frente al metodólogo Moisés López, el entrenador le aseguró que el talento de Guadalupe la llevaría a conquistar el campeonato del mundo.

Pero al instructor “lo mandaron a volar en la Conade. ¿La razón? Guadalupe apenas había realizado su primera competencia, además del poco tiempo que llevaba en la caminata”, relata el exmarchista Bernardo Segura, medallista de bronce en Atlanta 96.

Segura continúa: “María Guadalupe llegó a la caminata de la nada para posicionarse en los primeros lugares. Ella arribó de cero y de inmediato empezó a imponerse: estableció el récord nacional muy rápido y ahora ostenta la mejor marca de América. El 1 h 33’ 42” que estableció en su primera competencia les lleva años de entrenamiento a muchas mujeres. Por eso, el profesor Hernández se aventuró a pronosticar que su marchista sería monarca mundial. Lástima que no le hicieron caso en la Conade”.

En su segunda aparición, en mayo de 2104, Guadalupe implantó una nueva marca nacional en la segunda fecha de la Copa del Mundo, en Taicang, China, con 1 h 28’ 48”. Con este registro superó el récord establecido por Graciela Mendoza (1 h 30’ 03”) en 1999.

En 2015, González ganó el Challenge de Marcha de la IAAF, en Chihuahua; la Copa Panamericana en Arica, y se colgó las preseas doradas en los Juegos Panamericanos de Toronto en los 10 y 20 kilómetros.

En su primera cita en Panamericanos terminó exhausta la prueba de 20 mil metros. Apenas arribó, tambaleándose, su frágil cuerpo no resistió más y se desvaneció. Ella no recuerda el momento en que traspasó la meta. Pero en ese instante, además de proclamarse campeona continental con 1 h 29’ 24” batió el récord (1 h 32’ 28”) que había establecido la guatemalteca Jamy Franco en Guadalajara 2011.

Con su logro, González terminó con una sequía de 12 años (desde Santo Domingo 2003), durante los que la caminata mexicana no accedió al podio panamericano.

El andarín Luis Solís, amigo de Guadalupe González, revela que la deshidratación que provocó el desmayo de la marchista en Toronto se debió a las indicaciones del entrenador Juan Hernández, quien le ordenó no ingerir agua durante toda la competencia por temor de que alguien le pudiera poner algo al agua que los competidores reciben en los puestos de abastecimiento. Al final, dice, esa instrucción afectó muchísimo a Guadalupe.

Por la trayectoria y los tiempos de la marchista, Solís, quien se perdió los últimos selectivos para integrar al equipo de marcha olímpico por un accidente de tránsito que lo mantuvo en coma, depositó toda su confianza en los alcances de González en Río:

“Estamos muy confiados de que será medallista olímpica. Con seguridad agarrará la presea de bronce, y haciendo bien las cosas se puede pelear la medalla de oro. Su ventaja es que competirá en el continente americano, y no sabemos qué tanto puedan responder al calor de Brasil las competidoras chinas Hong Liu y Shenjie Quiejang –quien finalizó tercera en el Mundial por Equipos, en Roma.”

De acuerdo con Solís, el tiempo establecido por González en dicho certamen sólo lo han conseguido las marchistas chinas y rusas. “En teoría, las rusas alcanzaron, dopadas, ese registro. Por ese motivo no estarán en estos Juegos Olímpicos y eso incrementa mucho las posibilidades de Guadalupe. El que las rusas no estén en Río 2016 aumenta en 50% las probabilidades de medalla de González”.

La mexicana nació el 9 de enero de 1989 en Tlalnepantla, Estado de México. Aunque terminó la carrera de ingeniería en sistemas en el Instituto Tecnológico de Tlalnepantla (Ittla), no consiguió titularse por motivos atribuibles a esta institución. “La escuela no la apoyó, de modo que sólo es pasante”, refiere una fuente que pide omitir su nombre.

En realidad, Guadalupe no está ejerciendo la profesión porque justo cuando el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ya la había admitido para formar parte de su plantilla laboral, a González le llegó la oportunidad para hacer carrera en la caminata.

Nunca se da por vencida. Acaso por eso se empeñaba en ser boxeadora. Pero si hay algo que caracterice a esta atleta es precisamente su carácter de mujer resistente y aguerrida.

Con apenas tres años en el deporte de alto rendimiento, sólo en ocho ocasiones ha recorrido la distancia de 20 kilómetros. Y cuando lo hace, por lo general, termina por imponer una nueva marca.

“De Guadalupe González nos impresiona que impone marcas cada vez que compite. Por ahora presume el mejor registro de todos los tiempos en América, y no se sabe hasta dónde llegará su línea ascendente”, apuntó Bernardo Segura.

Acerca del autor

Reportero con 30 años de experiencia en temas deportivos, egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha cubierto Copas del Mundo de Futbol, Gran Premio de Fórmula Uno, peleas de boxeo de título mundial, mundiales de ciclismo, Juegos Panamericanos y Juegos Centroamericanos.

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