La exitosa serie de videojuegos Assassin’s Creed, al cine

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Según el cineasta australiano Justin Kurze, la adaptación para la pantalla grande de la famosa serie de videojuegos de ficción histórica, Assassin’s Creed, creada y distribuida por la compañía francesa Ubisoft, enfrentó un desafío único: realizar dos épocas distintas separadas por más de medio milenio.

Dos tiempos tanto complementarios como distintos, donde se observan los personajes duales de la película, Callum Lynch y Aguilar de Nehra, ambos interpretados por el actor nominado al Óscar por Prometheus, Michael Fassbender.

El largometraje se estrenará en México el viernes 6 de enero en todas las salas de cine. Lo interesante es que este videojuego, lanzado en 2007, se ha convertido en una de las franquicias estandarte en el mundo, pues vendió más de 96 millones de copias en todo el mundo. Desde el momento en que la serie estrenó su primer tráiler, los fans habían pedido, a gritos, un largometraje para realizar la visión de los juegos en la realidad.

Fue hace cinco años que el equipo de Ubisoft Motion Pictures y Jean de Rivieres se reunieran con Yves Guillemot, de Ubisoft, para discutir el potencial de Assassin’s Creed y llevarlo a la pantalla grande. Para Guillemont “era esencial que se respetara el ADN de los juegos en cualquier intento de trasladarlos a otro medio”, según se lee en el boletín de 20th Century Fox.

Ello, sigue Guillemont, significaba encontrar al actor correcto que interpretara al principal asesino en una película.

“Aun antes de hablar con potenciales guionistas y socios de estudio, sentimos que necesitábamos un actor icónico para interpretar a nuestro asesino. Michael Fassbender fue la elección obvia, nos aportaba popularidad internacional, así como un toque independiente al proyecto. Sólo buscamos a Michael, no se consideró a ningún otro actor para el papel”, destaca Riveres.

El alemán-irlandés Fassbender es conocido por sus papeles en películas como 300, X-Men: Días del futuro pasado y Steve Jobs. Interpreta a Aguilar de Nehra, un asesino que vivió durante la Inquisición española, la cual comenzó en 1478. Pero en la mayor parte de la película interpreta a un personaje moderno, Callum Lynch, un convicto en el corredor de la muerte a quien perdonan la inyección letal gracias a una compañía, Abstergo, que le ofrece la oportunidad de experimentar la vida de su ancestro usando una máquina llamada Animus, que entra en sus recuerdos genéticos.

“De cierta forma se sienten como dos películas distintas”, a decir de Fassbender, y detalla:

“Aguilar es definitivamente parte de la familia y cree en el Credo. Cal es alguien que es mucho más nómada, habiendo estado dentro y fuera de correccionales durante la mayor parte de su vida. No cree en casi nada”.

Fue el mismo actor quién sugirió al director Kurze, con quien trabajó en una adaptación fílmica de Macbeth, de Shakespeare.

Kurzel ha sido alabado por su trabajo en Snowton y Macbeth, pero nunca había trabajado en una película como Assassin´s Creed. El director intuyó inmediatamente la responsabilidad para este proyecto:

“No hubiera sido suficientemente sólo simular la acción de Assassin’s… con efectos visuales, si iba a distinguirse de los juegos, tenía que hacerse realmente. Las secuencias de pelea y acrobacias son realizadas por los dobles y podría haberlo filmado todo en un estacionamiento, pero lo que me pareció más interesante fue cómo podíamos hacer sentir al público si los asesinos pueden saltar de edificio en edificio.

La filmación en estudios

El largometraje se rodó en sets construidos en los Estudios Pinewood y en Langley. Ahí se crearon Buckinghamshire y el mundo de Abstergo. Cuando el personaje Callum Lynch es llevado a las instalaciones de Abstergo, habiendo sido rescatado de una inyección letal en el corredor de la muerte, no entiende qué pasa. Una estructura de concreto como mal presagio con mucha luz natural, pero sin ventanas, es como una mezcla entre un spa diurno de alta tecnología y una prisión. Sus compañeros reclusos son una colección diversa de almas que parecen estar luchando con sus propias facultades mentales. Y en el centro de las instalaciones, dentro de la estructura circular de una vieja iglesia, está el Animus, un aparato que enviará a Cal de regreso en el tiempo a la España del siglo XV.

Aquí, Abstergo representa un personaje enorme. “Es realmente la base de la historia. Es donde los personajes principales existen y trabajan, y es hogar del Animus. Es el mundo que creamos en la época contemporánea”, explica el productor Frank Marshall.

Para el diseñador de producción Andy Nicholson (Gravedad, de Alfonso Cuarón), crear bien el diseño de las instalaciones de Abstergo fue el mayor desafío que enfrentó en la producción:

“En tiempo real, más de la mitad del libreto ocurre en Abstergo. Tenía que ser muy grande, con muchos cuartos diferentes. Tenía que ser un set completo que fuera útil para muchas cosas.”

Abstergo fue construido en el enorme foro 007 en los Estudios de Pinewood en Londres, una de las instalaciones más grandes del mundo dedicada a la producción cinematográfica. Como lo sugiere su nombre, ha sido el sitio de muchos sets grandes en la serie de James Bond, así como películas como Prometeo, Star Wars: El despertar de la fuerza y Everest.

“Fue genial poder construir no sólo un par de cuartos, sino una instalación entera por la que pudieras caminar. Para el público, Abstergo es un lugar amenazador y claustrofóbico. El foro 007 te da la oportunidad de hacerlo realmente en grande”, destaca Nicholson, quien creó una simulación 3D que podía ser probada con iluminación diferente, para ofrecerle a Kurzel la oportunidad de alinear sus tomas antes de filmar un solo minuto de película.

La producción fue asistida por un equipo en Ubisoft que se especializa en investigar la historia que se representa a través de los juegos. La única exageración es la noción de dos grupos que operan en las sombras –la Hermandad de los Asesinos y sus acérrimos rivales, la Orden de los Templarios– que orquestan sucesos que cambiarán el equilibrio del poder.

“Hay un tipo de ambigüedad en los compases morales de ser un asesino y ser un Templario. Los Templarios creen en el control benigno, mientras que los asesinos obviamente están a favor del libre albedrío. Son dos opuestos extremos”, dice Kurzel.

El propósito de las regresiones de Cal es ayudar a Abstergo a descubrir la causa medular de la violencia. De hecho, Abstergo es un frente para el movimiento Templario moderno, y está usando la genealogía del asesino de Cal para rastrear las respuestas a los secretos que llevan mucho tiempo perdidos en el pasado. Esto, nuevamente, es un tema clave de los juegos, pero mientras que se enfocan en las regresiones, la película pasa mucho más tiempo en la era moderna.

La Hermandad de los Asesinos y la Orden de los Templarios han estado en guerra hasta donde puede recordar la historia, cada grupo con sus propios ideales y creencias sobre cómo puede alcanzar la humanidad su mayor potencial e intentar rastrear artefactos de una civilización precursora que fue aniquilada antes de que los primeros humanos caminaran por la Tierra. A través del Animus, los Templarios esperan llegar hasta los recuerdos genéticos, enviando a los individuos de regreso en la historia para revivir las experiencias de sus ancestros.

La Hermandad de los Asesinos traza sus raíces hasta el principio de los tiempos. Tienen tres preceptos clave: Aleja tu hoja de la carne del inocente. Ocúltate a plena vista. Y nunca comprometas a la Hermandad.

Es a través de estos Tres Preceptos que los Asesinos han operado a través de los siglos y librado una guerra clandestina contra la Orden de los Templarios. Un Asesino debe demostrar control, y tomar vidas sólo cuando sea necesario; un Asesino debe demostrar sutileza, y mezclarse con la multitud; un Asesino debe demostrar integridad, y nunca causarle daño a la Hermandad.

Es a través de estos preceptos que se distinguen de los Caballeros Templarios, que valoran el control sobre el libre albedrío. Los Asesinos creen en el libre albedrío, y reconocen la inherente contradicción que su Credo causa hacia ese fin. Toman su inspiración del Águila, vigilando las ciudades desde puntos altos, escalando techos y tomando las vidas de sus enemigos con hojas ocultas.

Los Templarios y los Asesinos alguna vez compartieron las mismas creencias e ideales para la sociedad, pero con el curso del tiempo su enemistad los ha visto librar una guerra que ha durado un milenio. Ambas facciones creen en un mejor futuro para la humanidad, pero los Templarios están deseosos de alcanzar sus fines con la persecución del poder y la riqueza, corrompiendo gobiernos y adaptando la religión a sus propios fines. Han sido responsables de los mayores conflictos en la historia de la Tierra, todo desde las Cruzadas hasta la Guerra Fría.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

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