PANAMA PAPERS GANA PULITZER

Arremete Papa Francisco contra videntes y adivinos: “acudir a ellos es una estupidez”

CIUDAD DE MÉXICO, (apro).— El Papa Francisco exhortó hoy a los fieles católicos a no cometer la “estupidez” de confiar en los videntes y adivinos de todo tipo, quienes solo ofrecen “consuelos efímeros” y “falsas esperanzas”, pero en el fondo solo se dedican a promover a los “ídolos” del dinero, el éxito, el poder y la belleza.

Durante su audiencia pública general de hoy miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano, el pontífice arremetió duramente contra los adivinos que –mediante la lectura de horóscopos, cartas, baraja, manos, tarot, café y otros medios— están engañando a la gente de poca fe que vive esperanzada en tener un mejor futuro.

Señaló que ante las dificultades de la vida, los seres humanos muchas veces experimentan la fragilidad de su fe y sienten la necesidad de encontrar “certezas” y “seguridades” en las prácticas de adivinación, las cuales siempre resultan “inútiles” e “insensatas”.

Agregó:

“A veces buscamos un dios que pueda plegarse a nuestras exigencias y, mágicamente, pueda intervenir para cambiar la realidad y hacerla como nosotros la queremos”.

Y alertó que de esta manera únicamente creamos un “ídolo que como tal no puede hacer nada, impotente y mentiroso”.

Bergoglio recordó una anécdota de su vida en Argentina: una vez caminaba por un parque bonaerense y se topó con una hilera de mesas donde varios pitonizos leían la mano a los transeúntes. “Estaba lleno de gente y hacían cola”, recordó.

Y agregó:

“Tú le dabas la mano a uno y él comenzaba. Pero su discurso era siempre el mismo: ‘Hay una mujer en tu vida’, ‘una sombra que viene’, ‘te irá bien’… y después pagabas. Eso te da seguridad, la seguridad de una estupidez”.

Estos “consuelos efímeros” –dijo Francisco— intentan llenar el vacío y la soledad con promesas de éxito, poder, riquezas, vanidad, belleza física, las cuales dejan una “ilusión de eternidad y omnipotencia”.

El Papa relató otra experiencia personal con la que “le dolió el alma”; cuando una mujer se le acercó para decirle que tuvo que abortar para conservar su belleza física.

Recalcó:

“Compramos falsas esperanzas. Y la esperanza gratuita que vino a traer Jesús, a esa no le hacemos tanto caso”.

Aseguró que “los ídolos, como la droga, nos prometen alegría para robarnos la libertad”. Por eso señaló que la mejor manera para librarnos de ellos consiste en “reconocerlos” y saber “abandonarlos con valentía”, para así “poner nuestra esperanza en el verdadero Dios”.

Por último, el pontífice recomendó a los fieles saber “permanecer en el mundo”, pero al mismo tiempo “defenderse de las ilusiones del mundo”.

Comentarios