“Claman por unidad quienes entregaron el país”, acusa oposición en San Lázaro

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Mientras el PRI se ufanó de modificar la Constitución de 1917 a través de sus reformas estructurales e insertar a México en la modernidad, la oposición, en voz de Morena, MC y el diputado independiente Manuel Clouthier, acusaron al actual gobierno de ser el causante del descontento social.

Debido a las reformas de los artículos tercero, 27 y 123 constitucionales, entre otros, la oposición también responsabilizó al gobierno peñista de la entrega de la riqueza del país, la falta de crecimiento económico, la devaluación imparable del peso y un endeudamiento brutal.

Durante la sesión solemne para conmemorar los cien años de la promulgación de la Constitución de 1917 y con lo cual se dio inicio al segundo periodo ordinario de sesiones de la actual legislatura, Rodrigo Abdalá de Artigues, de Morena, deploró que los “baluartes” que dieron pie a dicha Constitución, como son que la nación sea propietaria de sus recursos y la tierra y la soberanía sobre ellos, hoy han sido degradados.

Por un lado se apela a la unidad y un nacionalismo para enfrentar el muro que pretende edificar el presidente estadunidense Donald Trump y, por otro, quienes demandan aquélla son quienes entregaron la renta petrolera, promovieron la pérdida de la soberanía y dejaron el crudo en manos de Estados Unidos con las reformas constitucionales aprobadas en la administración de Enrique Peña Nieto, reclamó el diputado de Morena.

El mismo gobierno que hoy critica la posición xenófoba y antiinmigrante de Trump, alertó, es quien con sus reformas despojó de sus tierras a quienes se tuvieron que ir al vecino país a buscar trabajo.

“A los neoliberales que propiciaron esto desde hace 25 años y siguen mancillando la Constitución… los que no ven la oprobiosa desigualdad que ha resultado de sus reformas estructurales” son quienes han degenerado la Constitución.

A su vez, José Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano (MC), dijo que en una Constitución se plasman los anhelos de un pueblo, pero que hoy la de México es una ciudadanía agraviada, descontenta, con una profunda desesperanza en sus instituciones y la clase política.

Por ello, añadió, los legisladores –quienes hacen las leyes y han modificado 699 veces la Constitución de 1917– debemos preguntarnos si la actual Carta Magna refleja ese anhelo de los mexicanos.

Y en respuesta enumeró las últimas modificaciones a la Constitución: “La reforma a los artículos 27 y 28, que engloba a la reforma petrolera, “es un fracaso”; la reforma al tercero, que fue la reforma a la educación, sólo generó crispación y no transformó el sistema educativo, y la fiscal “no ha servido para la redistribución de la riqueza”.

Ha sido, acusó, “un manoseo impuesto por los poderes fácticos y por interese particulares… la clase política –que es la que ha realizado los cambios constitucionales u ordenado dichas modificaciones– mantiene sus privilegios mientras que a la ciudadanía se le pide que se apriete el cinturón”.

La desesperanza que hoy vive la ciudadanía, y que se ha hecho manifiesta con el gasolinazo aplicado al inicio de año, “se transformará en desesperación”, advirtió el líder de la bancada de MC.

Tanto Morena como MC aprovecharon la tribuna para referirse a la unidad que ha convocado Peña Nieto luego de las amenazas de Trump hacia México, entre ellas la construcción del muro, la expulsión de migrantes y el cobro nuevos aranceles.

“Ante las amenazas el gobierno federal apenas y ha logrado gesticular un llamado a la unidad”, consideró el dirigente de MC, en tanto que el diputado por Morena, Rodrigo Abdalá, fustigó que “más que atender a un llamado de ocasión para apuntalar liderazgos timoratos, se debe hacer un llamado a provocar un nuevo modelo político, a un nuevo proyecto de nación”.

Manuel Clouthier, diputado independiente, fue igual de crítico y festinó el coraje que ha mostrado la ciudadanía para salir a las calles y decir un “¡ya basta!” a los abusos de la clase política, al gasolinazo, a los gastos absurdos y abusivos del gobierno federal.

Celebrar los cien años de la Constitución de 1917 sirve para analizar si el trabajo de la actual y la pasada legislatura ha servido para “leyes más justas” y si el Poder Legislativo ha sido un verdadero contrapeso del Ejecutivo, acotó.

Y remató: “La calidad del gobierno está en la calidad de la oposición”. Luego acusó de “mal gobierno” al de Enrique Peña Nieto, pero también dijo que ello también se debe a “un mal contrapeso del Poder Legislativo”.

Enseguida criticó que la actual Cámara de Diputados no esté ejerciendo su papel de “cámara revisora”, pues lo que llega del Senado nunca lo revisa, y sólo aprueba sin discutir lo enviado, entonces “de qué sirve a la sociedad una Cámara que no revisa”, se preguntó.

Y agregó: “Hablemos con la verdad: ante la caída de los ingresos petroleros, el gobierno debe reducir el déficit, eliminar los privilegios del gobierno, urge un cambio… no es posible que sólo el exgobernador Guillermo Padres esté en la cárcel; ¿dónde están los Duarte, los Medina?, están libres”.

Del otro lado, el representante del Partido Encuentro Social, Hugo Erik Flores; la del PRI, Miriam Ibarra Rangel; del PAN y del Panal, Guadalupe Murguía y Luis Manuel Hernández, respectivamente, presentaron otra realidad.

Contradictorios en sus posiciones, el primero dijo que había que honrar la Constitución de 1917 y mantener los valores que dieron origen a los artículos tercero, 27 y 123, como si éstos no hubieran sido modificados a propuesta de la actual administración federal.

La representante del PRI dijo que justamente por dichas modificaciones impulsadas por Peña Nieto es que México “entró a la modernidad y está mejor”. A su vez, Guadalupe Murguía, del PAN, y Agustín Basave, del PRD, se enfrascaron en un discurso lleno de historia y poco crítico.

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