“Pobre, la reflexión para comprender la Constitución”: Cossío Díaz y Silva-Herzog Márquez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con la publicación del libro Lecturas de la Constitución. El constitucionalismo mexicano frente a la Constitución de 1917, coordinado por el ministro José Ramón Cossío Díaz y el politólogo Jesús Silva-Herzog Márquez, el Fondo de Cultura Económica (FCE) da comienzo al proyecto “17 para el 17: 17 títulos para el centenario de la Carta de 1917”, con el cual lanzará una serie de libros a lo largo de este año.

Los coordinadores de esta primera publicación señalan en sus primeras planas que no aspiran a la celebración del centenario de la Constitución de Querétaro, sino a la crítica, pues “es francamente pobre lo que la reflexión jurídica ha aportado a la comprensión de la Constitución de 1917”.

Remarcan:

“Ni en los defensores del régimen que se ostenta como heredero de la Revolución ni en sus críticos puede encontrarse una producción intelectual comparable a la que suscitó la Carta de 1857.”

Así, hacen un recuento breve de la bibliografía que sobre la Carta centenaria –la que más ha perdurado en el tiempo en nuestro país– aunque aclaran que los estudios se pueden separar en materiales para el salón de clase o para el discurso público, didactismo o legitimación.

Su propósito entonces fue ahondar en la forma en que se ha estudiado el documento, quiénes son los juristas más influyentes:

“Este libro pretende reconstruir el pensamiento constitucional del siglo XX mexicano a partir de las lecturas de sus intérpretes. Reconociendo la influencia de autores que siguen estudiando nuestro régimen constitucional, como Héctor Fix Zamudio y Ulises Schmill, hemos decidido, no sin algunas reservas, concentrar nuestra atención en los juristas con obra concluida”.

Destacan el trabajo de ocho constitucionalistas: Emilio Rabasa, Miguel Lanz Duret, Manuel Herrera y Lasso, Antonio Martínez Báez, Felipe Tena Ramírez, Ignacio Burgoa Orihuela, Mario de la Cueva y Jorge Carpizo.

Hay sendos capítulos para estos personajes, escritos por igual número de colaboradores: José Antonio Aguilar Rivera, F. Jorge Gaxiola Moraila, José Fernando Franco González Salas, José Ramón Cossío Díaz, Jesús Silva-Herzog Márquez, José Roldán Xopa, Raúl Manuel Mejía Garza y María del Refugio González.

Más dos capítulos: La alteridad “de derechas” o el denuesto de la falsificación, de Rafael Estrada Michel, y Constitucionalismo de izquierda: la alternativa pendiente, de Julio M. Martínez Rivas.

El constituyente posible

También ya está en circulación el volumen Cómo hicieron la Constitución de 1917, de Ignacio Marván Laborde, investigador de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), quien explica en la introducción que su trabajo busca responder a la pregunta: ¿Cómo hicieron la Constitución de 1917?

Y es que, añade el autor, se habla en México de la necesidad de llevar a cabo un nuevo constituyente cuando no se ha cuestionado cómo sería posible. Plantea entonces por qué fue posible y necesario el constituyente del 17, quiénes lo integraron, cuál fue su comportamiento político. Y aclara que su investigación se ciñe a febrero de 1917.

El volumen coeditado por el FCE, la Secretaría de Cultura y el CIDE inicia con un capítulo dedicado a la pregunta ¿por qué fue posible celebrar una asamblea constituyente?

“Parto de la premisa de que las convenciones constituyentes tienen lugar en situaciones históricas extraordinarias. En nuestro caso, es necesario entender cuáles fueron las circunstancias políticas que nos permiten explicar por qué una revolución, la constitucionalista, que solo se proponía el restablecimiento del orden legal interrumpido con el violento arribo de Victoriano Huerta a la Presidencia de la República, en febrero de 1913, llegó a su fin mediante la celebración de un congreso constituyente…”

Luego aborda la relación, rupturas, continuidades entre las constituciones de 1857 y de 1917, y temas como el paso de los “derechos del hombre” a las garantías individuales, el intento de acotar o restringir el derecho de amparo y el porqué del nombre de Estados Unidos Mexicanos y el federalismo.

En febrero salieron también las obras De Cádiz a Querétaro. Historiografía y bibliografía del constitucionalismo mexicano (FCE-CIDE), de Catherine Andrews, y México en 1917. Entorno económico, político jurídico y cultural, de Javier Garciadiego, Aurelio de los Reyes, Enrique Semo y José Gamas Torruco, editado en la Colección: Biblioteca Constitucional (del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, que coedita el volumen con el FCE y la Universidad Autónoma del Estado de México.

Además, El derecho de propiedad y la constitución de 1917. Emilio Rabasa Estébamelo. Manuscrito inédito (Coedición FCE-CIDE y Suprema Corte de Justicia de la Nación), escrito por José Antonio Aguilar Rivera; División de poderes: del derecho a la realidad, de Leticia Bonifaz, edición del FCE; y Bases del constitucionalismo mexicano. La Constitución de 1824 y la teoría constitucional, de David Pantoja Morán.

Para mayo y julio se contemplan nuevas ediciones y así hasta diciembre próximo. Se ha creado además el micrositio Los Constituyentes del 17 (http://constituyentes.fondodeculturaeconomica.com/) en el cual los interesados podrán encontrar información sobre todo el proceso constituyente.

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