“El gusto es nuestro”, que 20 años no es nada…

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Ana Belén, Miguel Ríos, Joan Manuel Serrat y Víctor Manuel, demostraron anoche en el Auditorio Nacional que mantienen la misma energía como cuando se presentaron hace 20 años en nuestro país, con la gira denominada “El Gusto Es Nuestro”.

Este tour de “El Gusto Es Nuestro” inició en Gijón en agosto de 1996, recorriendo 30 ciudades españolas, y en 1997 abarrotó la Plaza de Toros México.

Ahora es cuando dos décadas después, los cuatro artistas hispanos repitieron la dosis en un viaje de nostalgias de casi tres horas en un Auditorio prácticamente lleno, donde se les vio con una gran orquesta que sonoramente se paseó desde las baladas hasta la intensidad del rock.

Justo a las 20:40 horas comenzó el show con el tema de Serrat Hoy puede ser un gran día, proyectando a las celebridades en una pantalla enorme al centro del escenario como telón de fondo. Posteriormente, se quedó solo Víctor Manuel para entonar Sólo pienso en ti, Cómo voy a olvidarme y A dónde irán los besos, para dar paso a Ana Belén y Ríos con Insurrección.

Cantares del catalán y versos de Antonio Machado fue sin lugar a dudas la primera que desató las emociones al extremo al tiempo que la gente coreaba al unísono:

Caminante, no hay camino;
se hace camino al andar…

Los ánimos encendidos y a flor de piel cobijaron al foro de Reforma con entrañables canciones en la historia de la música peninsular, en un agradecimiento constante de sus representantes que bromeaban sobre sus edades.

Después, Ríos hizo gala por ser el más rockero de todos y quien además aprovechó en distintos momentos para irse contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien calificó abiertamente como “el diablo rubio”. Mientras, se escuchaba Bienvenidos y Rock and roll bumerang.

El cuarteto de voces se intercaló e hicieron duetos durante toda la presentación en una incesante entrega entre el público y los ídolos. El hombre del piano de Billy Joel, interpretada brillantemente por Ana (quien a su vez lucía su espigada figura) se sumó a la lista de las más tarareadas para deleite de la audiencia. Ríos apareció de nuevo nada menos que con Santa Lucía, misma que provocó la entrega de las multitudes enloquecidas tanto de viejas y nuevas generaciones que gritaban:

Dame una cita, vamos al parque,
entra en mi vida sin anunciarte,
abre las puertas, cierra los ojos,
vamos a vernos poquito a poco…

Sin cansancio alguno por sus escuchas ni de los cantantes se asomaba lo que parecía el cierre a eso de las 23:30 horas con El himno a la alegría donde estuvieron juntos Ana, Ríos, Serrat y Víctor, pero ya cercana le media noche es que regalaron unas más: La Puerta de Alcalá.

Concluyó así una noche de éxtasis generalizada y con la misma aceptación que tuvo “El Gusto Es Nuestro” hace 20 años, mostrando su fuerza en escena y donde quizá no pasa el tiempo para ellos.

Esta crónica fue solicitada a César Muñoz Valdez para los lectores de esta página web.

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