Adolescente ejecutado en Ocosingo fue torturado antes de que le dispararan en la cabeza: activistas

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Organizaciones civiles denunciaron que el adolescente Humberto, asesinado en Ocosingo el pasado 28 de febrero, fue torturado por sus victimarios antes de dispararle en la cabeza.

De acuerdo con miembros del Comité Cerezo México, Acción Urgente para Defensores de Derechos Humanos AC y Comité Popular de Derechos Humanos del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), el cadáver del adolescente de 13 años de edad presentaba signos de violencia.

Destacaron que los padres de la víctima solicitaron a Alaín de Jesús Martínez Núñez, de la Fiscalía Especializada de Justicia Indígena en Ocosingo, que acudiera a la comunidad El Carrizal para tomar conocimiento del caso, pero nunca lo hizo.

Con el cadáver del menor, la comunidad bloqueó la carretera Río Florido para exigir la presencia del fiscal, quien finalmente se presentó hasta el pasado jueves 2, “casi 36 horas después de que la comunidad encontrara al niño sin vida y la familia avisara al fiscal de los hechos”, señalaron las organizaciones defensoras de derechos humanos.

Añadieron que si bien el fiscal se presentó en la comunidad hasta el 2 de marzo, en la carpeta de investigación (0037-59-1003-2017) se asienta que lo hizo un día antes, el miércoles 1.

Los activistas subrayaron que de acuerdo con los testimonios de quienes encontraron el cuerpo sin vida de Humberto Morales Santiz, presentaba diferentes moretones en el rostro y “uno muy evidente en el antebrazo izquierdo, quizá una fractura”, por lo que, “antes de ser ejecutado, el niño de 13 años de edad fue sometido a tortura”.

El crimen se perpetró el 28 de febrero, alrededor de las 14 horas, cuando Humberto se dirigía a las tierras de labranza de sus padres para abastecerse de leña.

Después de varias horas, los padres de Humberto salieron a buscarlo junto con otros compañeros del FNLS y encontraron el cadáver con un impacto de bala de alto calibre “que sólo son usados por la policía”.

“Mientras se buscaba al compañero, los policías ubicados ilegalmente en las tierras del Ejido El Carrizal realizaban movimientos en ese lugar y mantuvieron prendidas sus torretas”, señalaron los activistas.

Por su parte, el Colectivo Rosa Luxemburgo denunció que hombres, niños y mujeres del Ejido han sido objeto de hostigamiento policiaco-militar, pero también son agredidos por el grupo paramilitar denominado “Los Petules”.

A su vez, el FNLS declaró que “el gobierno federal y sus estructuras actúan con omisión, dilación, impunidad e indolencia ante las denuncias por intentos de desaparición forzada, asesinato político y detenciones arbitrarias, por lo que señalamos que éste es el único responsable de las agresiones y crímenes contra nosotros”.

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