Suman 40 menores muertos por incendio en albergue guatemalteco; destituyen a funcionarios del gobierno

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Cinco días después de la tragedia ocurrida en un albergue de Guatemala, que hasta el momento ha cobrado a vida de 40 menores, el gobierno del país centroamericano destituyó a funcionarios de la Secretaría de Bienestar Social de la presidencia, entre ellos su titular Carlos Antonio Rodas.

En conferencia de prensa, el presidente Jimmy Morales, quien ha sido duramente criticado por la falta de acción de su gobierno, dijo este lunes que decidió “destituir a la línea de mando” que tenía a su cargo el denominado Hogar Seguro Virgen de la Asunción.

También dio a conocer que solicitó apoyo al gobierno estadunidense para que el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) apoye las investigaciones de la tragedia, según un despacho informativo de la agencia AP.

Por separado, Jorge de León, procurador de Derechos Humanos (PDH), señaló que la decisión del presidente es tardía, pues debió ocurrir el mismo día del incendio, ocurrido el pasado miércoles 8.

“Aquí el Estado es responsable de las muertes de las niñas, porque no pudo resguardar sus vidas”, subrayó De León.

La PDH denunció que la tragedia podría haberse evitado porque la institución solicitó que un juez acudiera al hogar para verificar la situación de las niñas días antes de que ocurrieran los hechos, pero ésta fue negada por una juez de paz.

El pasado martes 7, decenas de menores se amotinaron en un intento por huir del albergue ubicado en el municipio de San José Pinula, a las afueras de la ciudad, aquejados por abusos y malos tratos.

A la mañana siguiente, un incendio consumió uno de los módulos donde menores que previamente habían huido y habían sido recapturadas fueron encerradas bajo llave.

El saldo hasta el momento es de 40 fallecidas, de las cuales 19 perecieron en el lugar y 21 en hospitales, según el Ministerio de Salud.

Ayer, Ana Roselia Pérez Junay, de 14 años de edad, fue sepultada en Zaragoza, en el departamento de Chimaltenango, a unos 62 kilómetros de la capital. La niña fue velada en el pequeño cuarto que su padre, Bernardo Pérez, fue obligado a construir por la Procuraduría General de la Nación como condición para devolverle a su hija, que las autoridades le habían quitado aduciendo malos tratos.

“Lo que quiero es justicia y castigo por la muerte de mi hija”, expresó Pérez, un agricultor que vive en condiciones de pobreza extrema y a quien las autoridades guatemaltecas le han quitado otros seis hijos.

Hasta el momento, siete niñas que sufrieron quemaduras graves en el incendio han sido trasladadas a Texas y Boston, en Estados Unidos, para recibir tratamiento médico. Entre ellas está Oneida, de 17 años, confirmó a The Associated Press, Claudia Tecún, su madre.

A la entrada del Hospital Roosevelt, en Ciudad de Guatemala, donde su hija recibía tratamiento médico, Tecún dijo el viernes que tenía quemaduras en 70% de su cuerpo y que los médicos no le daban muchas esperanzas de vida.

“Ahora ya está recibiendo tratamiento con especialistas en Estados Unidos; me da un poco más de esperanza”, señaló Tecún.

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