Alistan en EU boicot al camarón mexicano para exigir protección a la vaquita marina

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Para presionar al gobierno mexicano a proteger de forma más eficaz a la vaquita marina, organizaciones ambientalistas de Estados Unidos lanzaron un boicot contra el camarón mexicano.

La vaquita marina es una especie endémica, de la que sólo quedan 30 ejemplares. Hace unos días se halló una cría de vaquita muerta a 34 kilómetros al sur de San Felipe, Baja California.

A tres días de la inauguración en Boston de la Seafood Expo North America, una de las exposiciones comerciales más importantes del sector pesquero en el mundo, las organizaciones firmaron la convocatoria dirigida a los consumidores y empresas distribuidoras de pescados y mariscos en Estados Unidos.

Con la campaña “Boycott Mexican Shrimp” (Boicot al Camarón Mexicano) pretenden exigir a la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que apliquen una veda permanente en el uso de redes agalleras y combate a la pesca ilegal, en el Alto Golfo de California, hábitat de la vaquita marina.

Los grupos firmantes recordaron que durante décadas las vaquitas han muerto al quedar atrapadas en las redes de enmalle usadas para capturar al camarón, y así abastecer el lucrativo mercado de Estados Unidos, aunque recientemente estas artes de pesca también se utilizan para atrapar a la Totoaba, pez altamente codiciado en el mercado negro de China.

El boicot será difundido a través de un anuncio espectacular móvil fuera de la Seafood Expo, programada para celebrarse del 19 al 21 de marzo; y por medio de la página electrónica www.BoycottMexicanShrimp.com.

Las organizaciones señalaron que en 2015, en un esfuerzo por detener el declive de la vaquita marina, México estableció una prohibición de dos años en el uso de redes agalleras dentro del rango distribución de la especie, pero la implementación de la veda fue catastrófica, ya que la pesca ilegal se extendió a todo su hábitat, incluyendo barcos camaroneros que continúan navegando por las aguas en su polígono de protección.

Y agregaron que la actual prohibición de redes termina el mes que viene, y no está claro si el gobierno mexicano extenderá la medida.

Zak Smith, abogado senior del Proyecto de Protección de Mamíferos Marinos del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, advirtió que “ya es tiempo de que los cómplices de la desaparición de la vaquita -el gobierno mexicano, las pesquerías de camarón y los importadores de mariscos en Estados Unidos- tomen acción inmediata que asegure que las redes de enmalle sean removidas del hábitat de la vaquita, es el único camino para salvar esta preciosa especie, si no, la extinción de la vaquita será su responsabilidad”.

Por su parte, Sarah Uhlemann, directora del programa internacional del Centro para la Diversidad Biológica, señaló que esta es la última oportunidad para la vaquita. “Durante décadas, los funcionarios mexicanos le han fallado a la vaquita, y ahora sólo acciones más contundentes captarán su atención. Para salvar a estas maravillosas marsopas, debemos boicotear al camarón mexicano”.

De acuerdo con la Semarnat, el fenómeno de declive de la vaquita marina lo ocasionó, principalmente, la muerte accidental de las marsopas cuando quedan atrapadas en las redes de enmalle de pesca hecha por el hombre.

Para frenar el fenómeno, en 2015, el gobierno mexicano prohibió la pesca, durante dos años sobre la red de enmalle en el área de distribución de esta especie. Además, aplicó un programa de compensación financiera a los pescadores afectados por la medida.

No obstante, la pesca ilegal continuó para atrapar a otra especie también en peligro de extinción: la totoaba, valiosa en los mercados negros de Hong Kong y China.

Apenas ayer, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que junto con la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) atendió el reporte del hallazgo de una red con 66 totoabas enmalladas localizada en aguas marinas dentro de la Reserva de la Biósfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado.

En un comunicado, precisó que la red tipo chinchorro fue detectada por la organización no gubernamental Sea Shepherd, en labores de vigilancia coadyuvante.

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