El Frontón México reabrió: ¿y ahora quién paga?

En teoría, la reapertura del Frontón México el pasado viernes 10 es una victoria para todos: para el empresario, los pelotaris, el jai-alai como tal e incluso para los trabajadores que estaban en huelga desde hace 20 años, pues un tribunal les dio finalmente la razón. El único problema es que ahora no tienen a quién cobrarle. Así, al momento mismo de que se abrieron las puertas del Palacio de la Pelota se abrió también un nuevo capítulo en la lucha de los exempleados por justicia. Y esta batalla se adivina aún más dura.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Salvador Arriola, pelotari de origen vasco, fue un referente del jai-alai profesional en México. Llegó al país para inaugurar­ el Frontón México, el 10 de mayo de 1929.

Ahora, 87 años después, la historia se repite en el mismo escenario: el viernes 10, su nieto, Mikel Arriola Peñalosa, no fue uno más entre los invitados especiales a la reinauguración del Palacio de la Pelota. Por el contrario, el director del IMSS estelarizó el partido de exhibición con el que se dio inicio formalmente, y a marchas forzadas, a la temporada del remodelado Frontón México, luego de 20 años y seis meses de permanecer cerrado.

La reapertura del inmueble llegó al fin. Sin embargo, ocurrió en medio de la controversia, porque durante más de dos décadas los antiguos trabajadores del Frontón México han sido ninguneados por las autoridades locales y federales que, en contraste, impulsaron el proyecto de recuperación del recinto en un proceso no tan limpio.

La polémica también alcanza al empresario Antonio Cosío Ariño, propietario del inmueble. Y los empleados huelguistas, que reclaman sus derechos del Contrato Colectivo de Trabajo, no saben qué hacer ante la confusión que generó el anuncio de la reapertura del Frontón México.

Por lo pronto, la antigua huelga, considerada la de mayor duración en América Latina, llegó a su fin el miércoles 8: acaso por coincidencia, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) emitió un laudo a favor de los 55 trabajadores reconocidos que condena a la empresa, Operadora de Espectáculos Real de México, S.A. de C.V. (Frontón México) al pago de 178 millones 789 mil 299 pesos –más lo que se acumule a partir de la fecha de resolución–, de acuerdo con la sentencia a la que tuvo acceso este semanario.

“Lo único real es que la huelga terminó con el laudo emitido por la JFCA. Ahora hay que cobrar, pero viene lo más difícil: la empresa se niega a pagar, porque no cuenta con los recursos”, advierte el abogado que representa a los antiguos trabajadores del frontón, Manuel Sanciprián.

El litigante resume: “Ya ganamos el juicio, pero todavía no hay a quién cobrarle”. Por lo tanto, si la empresa no tiene el capital para cubrir el millonario monto, lo que procede conforme a la Ley General del Trabajo es iniciar otro procedimiento ante la JFCA para promover la sustitución patronal, figura que, en teoría, recae en Cosío Ariño, quien deberá acreditar la propiedad del inmueble.

“Quien sea, pero alguien nos debe pagar. Buscaremos que a la empresa que ahora está operando el inmueble (Frontón México, Centro de Entretenimiento) se le pueda encuadrar la figura de patrón sustituto”, sentencia Sanciprián, consciente de que el proceso puede alargarse durante meses o, quizás, años.

El martes 7, un día antes del fallo de la JFCA, los abogados de los anteriores trabajadores del Frontón México sostuvieron el primer acercamiento (emanado del expediente laboral III-3828/96) con el representante de la empresa en litigio, Javier López Montecinos, quien declaró en bancarrota a su consorcio. “López Montesinos tiene la empresa y ya lo investigaron: no le alcanza para pagar”, acepta Sanciprián.

“La moneda está en el aire: quien está obligado a pagar no tiene, y el que tiene, no quiere”, afirma el abogado de los trabajadores, quien acepta que pese a todo la empresa demandada opondrá resistencia por la vía del amparo. Para hacerlo, la compañía dispone de 15 días a partir de la notificación. De lo contrario, la sentencia quedará firme.

Ahora bien, Antonio Cosío aseveró, en la conferencia de prensa previa a la reinau­guración del Frontón: “Es un tema de los trabajadores, que están peleando por su lado. Tenemos todo el apoyo de la CROC (Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos). Por lo tanto, no hay mucho que comentar porque no nos involucra. Es un tema del pasado que los trabajadores tuvieron con Operadora (la empresa demandada). Lo único que esperamos es que esto no vuelva a suceder”.

El 2 de octubre de 1996, un grupo de empleados del emblemático lugar estalló la huelga y cerró el recinto deportivo, ubicado en Plaza de la República 17, colonia Tabacalera, de la delegación Cuauhtémoc, en contra de la empresa Operadora de Espectáculos Real de México, S.A. de C.V. (Frontón México). Exigían el cumplimiento del contrato colectivo de trabajo, pues el concesionario del recinto, Miguel del Río, le adeudaba más de 3 millones de pesos al dueño del lugar.

Aunque originalmente el movimiento fue iniciado por 79 empleados del frontón, la JFCA reconoce sólo a 55 de ellos, que juntos reclamaron 400 millones de pesos, entre salarios, sueldos caídos, pagos de prima vacacional, aguinaldo y seguro social.

En diciembre de 2015 fueron difundidas en los medios de comunicación las intenciones del gobierno de Miguel Ángel Mancera y de Cosío Ariño por recuperar el inmueble, en completo estado de abandono. Las obras se iniciaron poco después.

Tras 15 meses de restauración, y pese al pleito legal, la familia Cosío reabrió las puertas de su frontón. Como sea, la empresa cumplirá una temporada de cuatro meses, entre marzo y junio, con cuatro jornadas a la semana para los partidos de jai-alai, una modalidad de pelota vasca.

El Frontón México tendrá actividad los martes, jueves, sábados y domingos con tres juegos y dos quinielas por función de jai-alai, el deporte estrella. Además, contará con una escuela para los jóvenes pelotaris y funcionará como centro de entretenimiento y casino en su primera etapa.

El jueves 9, la empresa dueña del recinto emitió un comunicado en el cual presume que el lugar será uno de los mejores centros de entretenimiento de la ciudad, “ya que contará con 17 suites de lujo con capacidad para 15 personas, un espacio multifuncional que podrá recibir hasta 4 mil 200 personas para disfrutar de conciertos, eventos deportivos, pasarelas, eventos privados, convenciones, un casino de tres niveles (dos de máquina y uno de juego en vivo), un restaurante de primer nivel con bar y un sky lounge con capacidad hasta para 800 personas”.

En esta historia hay muchos intereses y políticos involucrados desde el gobierno de la Ciudad de México, que contribuyó con una parte de los 50 millones de dólares invertidos en la remodelación, según confirmó en diciembre de 2015 el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México (Sedeco), Salomón Chertorivski; la delegación Cuauhtémoc, que entregó las licencias de remodelación y construcción; el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), y la Secretaría de Gobernación, al permitir la operación del casino del Frontón México.

El funcionario fan

Ahora, el director del IMSS tiene motivos para alegrarse, porque considera que era “muy difícil” reabrir el frontón. Pero operó a favor de la reapertura: “A partir de 2008 empecé con mis gestiones ante diversas instancias, primero con los dueños del inmueble, luego con las autoridades federales y locales, gestionando para recuperar este espacio de los mexicanos”.

Y anticipa que si el inmueble no se hubiese abierto, “con evidencia empírica te puedo decir que el jai-alai se hubiera muerto en el mundo. Hoy su reapertura es un respiro, esperamos que se vuelva a jugar y que todo marche bien, que los pelotaris respondan, que la empresa lo haga bien para que podamos tener jai-alai por muchos años más y en el mundo se pueda recuperar el interés por este deporte, pero sobre todo generar más fuentes de trabajo en otras ciudades, con torneos en Acapulco y Tijuana”.

Mikel tenía 15 años cuando el Frontón México reabrió en 1990. “Ahora estoy muy ilusionado por su reapertura, no tanto por continuar en la brega, pero sí con mucho deseo de ver a los mejores pelotaris del mundo.

“Desgraciadamente me perdí la mayoría de mi vida del jai-alai en el Frontón México. No veíamos frontón profesional como sí le tocó a generaciones anteriores, pero ahora les va a corresponder a las generaciones posteriores, como a mi hijo, quien está por cumplir cuatro años y podrá ir al frontón e ingresar a la escuela del lugar, si así lo desea. En general, a todos los niños les tocará una época muy bonita para ver a los pelotaris profesionales. Es lo que celebro. Hay invertidas muchas ilusiones para que la pelota resurja y el Frontón México sea hoy la capital mundial del jai-alai.”

Arriola Peñalosa reconoce que el lunes 6 presenció las tareas de restauración del lugar a marchas forzadas, y asienta: “Ya no hay marcha atrás, afortunadamente. Ya se encuentran todos los pelotaris aquí para cubrir una temporada de cuatro meses y ya se tienen los permisos para todas las actividades que se realizarán en el inmueble”.

El multilaureado pelotari español Imanol López, la principal estrella de la temporada del Frontón México, atribuye gran parte del mérito de esta reapertura al director del IMSS.

–Imanol es mi amigo… –responde Mikel entre risas– Ha sido una gestión que he hecho con todo mi cariño por una cuestión sentimental. Afortunadamente, hemos tenido muchísimo apoyo de la familia Cosío, que son los empresarios, y de la autoridad de la Ciudad de México, pero ha sido un concierto de voluntades para que esto se haya logrado. Hay que recordar un poco: el lugar ha permanecido cerrado durante 20 años. Tan sólo el rescate del edificio ya tiene un gran mérito.

–¿Qué tanta labor de convencimiento realizó para destrabar este conflicto con los trabajadores del frontón en situación de huelga?

–Absolutamente nada. En ese tema no me metí. Lo único que hice fue explicarle tanto a los dueños del inmueble como a las autoridades federales y de la Ciudad de México la importancia de no perder este espacio para la ciudad, tanto en lo cultural como en lo deportivo. El frontón cerrado era un estado de pérdida para todos y había que generar un proceso para reabrirlo. Lo que tengo muy claro es que se generaron los acuerdos para abrir el inmueble.

Mikel Arriola aclara: “No soy parte de la empresa”, y sostiene que tampoco es fuente fidedigna para referirse al pleito legal de los antiguos trabajadores. “Realmente no tengo ninguna información al respecto. Asumo que está resuelto, pero no tengo ningún elemento que te pueda dar”.

Al funcionario se le pregunta si ese conflicto legal debe obviarse ahora que el recinto funciona con absoluta normalidad. “Lo que te digo es que si no reabre el Frontón México no hay solución a nada: no hay perspectiva y se muere el jai-alai”.

“Todos los que queremos al deporte tenemos que ayudar a la reapertura del Frontón, y si hay en lo paralelo alguna resolución –en el caso de los trabajadores–, que se resuelva, pero no podemos pensar de manera contraria, porque de otra forma no habría resolución de nada. No hay fuente de trabajo, no hay productividad de nada y el jai-alai estaba condenado a morir si no se reabría el frontón. En Estados Unidos ya sólo quedan dos frontones. Entonces, imagínate la perspectiva.”

Salvador Arriola, el abuelo del titular del IMSS, también jugó en Estados Unidos, donde le correspondió inaugurar el Frontón de Miami un par de años antes de cortar el listón en el Frontón México.

Mikel Arriola heredó de su antecesor el gusto y la afición por el jai-alai. “Casi nacimos con una cesta”, recuerda emocionado. “Tuve la fortuna de conocer a mi abuelo, y la única promesa que le hice fue que siempre sería jugador amateur”.

Arriola Peñalosa debutó en 1991 en el Campeonato Mundial Juvenil, realizado en el Frontón México, donde fue suplente de su hermano cuando México obtuvo el segundo lugar. A partir de ese momento se dedicó al ciento por ciento al jai-alai amateur.

El heredero del viejo Salvador ha sido tres veces subcampeón mundial y monarca nacional en 12 ocasiones. Y su vida sigue ligada al jai-alai, que juega desde los 15 años “de manera muy disciplinada. Este deporte ha sido parte de mi vida y de mi formación; me ha dado muchas cosas, sobre todo aprendizaje, y soy producto de este Frontón México que hoy se reabre”, recuerda el priista.

De hecho, antes de que se iniciaran las obras de restauración del Frontón México, en diciembre de 2015, a este funcionario se le vio ingresar disimuladamente al inmueble al caer la tarde. Entre escombros, el polvo y la basura acumulada, el director del IMSS solía practicar su deporte preferido en compañía de su amigo Ignacio Puertas.

La estrella

Con una carrera de 14 años, a sus 32 años Imanol López asoma como la principal estrella del jai-alai que iluminará la cancha del Frontón México en la actual temporada. Ha sido cinco veces campeón del mundo y es uno de los 32 pelotaris –entre españoles, franceses y mexicanos– contratados por la empresa de Antonio Cosío para cubrir todo el torneo en el llamado Palacio de la Pelota, al que este español llama “el Yankee Stadium del jai-alai”.

En realidad, Imanol soñaba con este momento desde hace siete años, cuando la empresa lo invitó a dar conferencias de prensa en México sobre la reapertura del recinto. “Esa era la idea. Lo que sucede es que el proyecto se cayó. Fue muy curioso, porque concedí varias entrevistas a medios mexicanos sobre esa posibilidad”.

Desde hace un año, Imanol se prepara en la Ciudad de México para este momento. La reapertura “es un momento histórico para los jugadores, que estamos entusiasmadísimos… Tenemos el placer y el privilegio de estar y ser los actores principales de esta película. Para mí es un verdadero orgullo”.

A su edad, Imanol López ha encontrado el justo equilibrio de su carrera deportiva. “Soy como un coche nuevo con mucho kilometraje. Por suerte, ya me ha tocado jugar bastante. Todavía me siento bien, pero entiendo que el rol de jugar ha cambiado: a los 25 años jugaba con más físico y menos experiencia. Ahora mi físico ha mermado un poco, pero mi experiencia ha ganado mucho. Entonces lo balanceo. Son dos maneras de jugar. Ahora juego de una manera más inteligente y eficiente”.

Este reportaje se publicó en la edición 2106 de la revista Proceso del 12 de marzo de 2017.

Acerca del autor

Reportero con 30 años de experiencia en temas deportivos, egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha cubierto Copas del Mundo de Futbol, Gran Premio de Fórmula Uno, peleas de boxeo de título mundial, mundiales de ciclismo, Juegos Panamericanos y Juegos Centroamericanos.

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