La sospechosa Techint, a sus anchas en México

La compañía argentina Techint se ha beneficiado en la última década con muy jugosos contratos para realizar obras en el sector energético mexicano, pese a que el nombre de la empresa está ligado a la investigación por corrupción que se desarrolla en Brasil en torno a Petrobras. Pero aquella ha encontrado terreno fértil para expandirse en México, gracias sobre todo a sus relaciones políticas: ha hecho negocios con algunos exsecretarios de Energía.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Implicado en las investigaciones por corrupción de la brasileña Petrobras, la trasnacional argentina Grupo Techint lleva poco más de una década expandiéndose en México, donde florecen sus millonarios negocios en el sector público o como subcontratista.

“La clave de este impresionante desarrollo ha sido la colaboración efectiva entre sector público y sector privado”, dijo el magnate Paolo Rocca, presidente de Techint, al agradecer la presencia y apoyo de Enrique Peña Nieto, quien en su oportunidad agradeció la confianza del inversionista y aprovechó para presumir la Reforma Energética el pasado 1 de marzo.

Esa cordialidad contrastaba con los reportes anuales que Techint hace en la Bolsa de Nueva York. Por ejemplo, lejos de elogiar las reformas estructurales, como hizo en el acto, el más reciente informe anual de la trasnacional alerta sobre riesgos para sus inversiones en México por dos motivos: la violencia y las leyes cambiantes.

Eso no estaba en la agenda. Ese día Peña Nieto asistió al evento inaugural de la planta construida por la subsidiaria Techint Ingeniería y Construcción, que ese día ponía en marcha su nueva generadora de electricidad en Pesquería, Nuevo León.

“El gobierno de la República seguirá haciendo su parte y contribuyendo a generar las condiciones y las oportunidades para que más empresas nacionales y extranjeras encuentren en México un destino confiable de oportunidad, de expansión y de crecimiento”, ofreció Peña Nieto.

Municipio cercano a Monterrey, que hasta hace poco mantenía su vocación rural, con fácil acceso a los dos aeropuertos regiomontanos, las rutas que van a la frontera y a los puertos tamaulipecos, detonó como nuevo polo industrial de la región, desde que en 2013 Techint instaló ahí un enorme complejo de su subsidiaria acerera Ternium. Pronto se erigieron ahí las plantas de la automotriz surcoreana KIA y su cadena productiva.

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2107, ya en circulación

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