Republicanos dan la espalda a Trump en su intento por desaparacer Obamacare

viernes, 24 de marzo de 2017 · 15:28
WASHINGTON (apro) – El mismo partido republicano que lo encumbró, asestó el primer gran golpe político al ahora presidente de los Estados Unidos Donald Trump, al negarle los votos para aprobar un proyecto de ley que revoca el Acta de Seguro Médico Accesible (Obamacare). Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes y líder de los republicanos en el Congreso federal, habló directamente con la Casa Blanca para notificarle a Trump sobre el fracaso del primer intento por revocar la ley sobre seguro de salud accesible, legado del expresidente Barack Obama. “Hablé con el presidente y le dije que lo mejor que podíamos hacer era retirar el proyecto de ley”, declaró Ryan en conferencia de prensa. “Es un retroceso, sin duda, pero no es el fin de la historia”, enfatizó el líder de los republicanos en el Capitolio. Ryan, quien ante los reporteros intentó mostrar un aspecto de tranquilidad, insistió que su proyecto de ley no era perfecto pero que es mejor que el Obamacare. “No se cuánto tiempo nos tomará reemplazar esta ley, lo único que sé es que con el tiempo Obamacare será una ley muy negativa para los estadunidenses”, reiteró Ryan. A nombre de los republicanos, su líder prometió que seguirá trabajando con la Casa Blanca para lograr una alternativa a la ley de salud pública en vigor que sea altamente benéfica para la sociedad estadunidense. El primer gran revés político de Trump es altamente significativo, pues el mandatario está obsesionado con anular el Obamacare, ya que la revocación de la ley que actualmente permite que millones de estadunidenses puedan ser atendidos en hospitales al contar con un seguro médico subsidiado por el gobierno federal, es una de las tantas promesas de campaña que quiere materializar. Desde hace dos semanas cuando Ryan y la Casa Blanca redactaron el proyecto de ley para revocar al Obamacare, la legislación estaba destinada al fracaso; ya que los republicanos de la Cámara de Senadores adelantaron que aunque la Cámara Baja la aprobara, ellos simplemente la rechazarían. La repulsión republicana al plan de Ryan y Trump, se sustenta en el hecho de que con esta se quedarían sin seguro médico más de 30 millones de personas de bajos recursos, jubilados y de la tercera edad, quienes ahora cuentan con el Obamacare. Un estudio del Congreso federal, dominado por los republicanos en las dos Cámaras, sobre el proyecto de ley para reemplazar al Obamacare, vaticina un aumento en los deducibles anuales de los asegurados. El proyecto de ley que hoy fue derrotado por los mismos republicanos, pretendía que los estadunidenses eligieran cualquier seguro médico privado, en lugar de tener uno subsidiado por el gobierno. Bajo este esquema que desea implantar Trump, el Congreso alertó que las empresas de seguros médicos podrían negarle membresía a las personas con enfermedades pre-existentes, a quienes no tuvieran empleo y recibieran pensiones gubernamentales; además de anular pólizas para reducir el costo de las medicinas a los abonados. Frente a la realidad que ofrecía la propuesta republicana, decenas de legisladores de este partido le negaron el apoyo a Trump y a Ryan. Los republicanos que le dieron la espalda al nuevo presidente, se justificaron diciendo que constituyentes de los distritos que representan en el Capitolio, les advirtieron que perderían su apoyo (electoral) si hacían algo que les redujera beneficios en términos de subsidios para un seguro de salud. Hace unos días, Trump con su estilo bravucón, retó a su partido a aprobar el proyecto de ley, aún a costa de perder la mayoría representativa que tiene en la Cámara de Representantes durante las elecciones federales de noviembre del próximo año. El jueves por la noche, Trump dio un ultimátum a los republicanos de la Cámara baja y les dijo que si no sometían a votación el proyecto de ley para reemplazar el Obamacare, dejaría en vigencia la ley que representa el legado de su antecesor. De los 435 lugares que integran la Cámara de Representantes, 241 están en manos de los republicanos y el resto es de los demócratas. Para aprobar el ahora fracasado proyecto de ley de Trump y Ryan, los republicanos requerían solamente 217 votos. La decisión del líder del partido de retirar el proyecto del Pleno para someterla a votación, deja en claro que en el conteo de votos en un proceso de elección, la bofetada al presidente hubiera sido más dolorosa y la victoria de Obama y los demócratas más escandalosa.

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