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El Séptimo Festival Primavera Jazz

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Los movimientos insinuantes, sensuales y por momentos hasta procaces y obscenos pero que no es posible dejar de contemplar porque auténticamente te pescan, son propios del vudú, del ritual, los rituales con los que el Barón Samedi se regocija incitando al pecado y que aquí, para fortuna de nuestras pecadoras almas que están a punto de sucumbir en forma definitiva, son prodigados por una sola practicante (si fueran varias no habría forma de escapar del aquelarre): la sacerdotisa hechicera.

La que mueve su negro, pesado, sensual cuerpo al ritmo de una mescolanza de ritmos que se unen al conjuntar las notas que provienen de un saxofón, una guitarra eléctrica, un bajo acústico y una batería, y que se unen a esa voz de negra –no podría ser de otro color– que emana de la garganta, de la boca, sí, pero también de toda la masa corpórea de Sylvie Henry, esa bruja haitiana que, con su banda Konvit de tan sólo los cuatro instrumentos ya mencionados, tiende redes de las que no puedes huir porque al conjuntar música afro con la que surge en Nueva Orleans, el blues que es único, y sumarle la propiamente caribeña que tiene sabor propio y diferente en cada isla, crea una nueva cosa que es el Voooduuú Jazz.

Por supuesto, de su propiedad exclusiva.

Sí, se trata de Sylvie Henry y su cuarteto que embruja con la suave espiritualidad del blues y lo primigenio del sonido africano agitador de las entrañas, encargados de abrir la séptima edición del Festival Primavera Jazz que se prolongará hasta el 8 de abril y que se desarrolla viernes y sábados en la Fundación Sebastián.

Nueve serán los conciertos y grupos que integrarán este festival sui generis, porque entre otras particularidades se realiza sobre la base del “cuatachismo”, es decir, sobre la amistad que une y reúne a los músicos participantes, sin que esto quiera decir que se sacrifica calidad musical por la amistad, lo que se sacrifica son ganancias y comodidades pero, a cambio, ganan fraternidad, solidaridad, intercambio de conocimientos y, sobre todo, jazz. Hacer la música que les gusta y que auténticamente crean en cada una de sus intervenciones es lo que une y otorga calidad a todos los participantes de este Festival Primavera Jazz.

En él intervendrán, entre otros, el guitarrista Vladimir Fonseca Trío, la vocalista argentina Karen –que ha venido a hacer nuevas cosas en el canto jazzístico–, y el organizador del festival, Matías Carbajal y su ensamble, todos los cuales dan cuerpo y razón a la frase del cronopio mayor, Julio Cortázar, quien dice refiriéndose al jazz: “En su improvisación laberíntica permite todas las imaginaciones”.

Los conciertos se efectuarán los viernes a las 20:30 horas, y los sábados a las 18 y 20:30, con un grupo distinto en cada ocasión, y con un precio de entrada de 100 pesos. El concierto de clausura del sábado 8 a las 18 horas tendrá una significación especial porque estaremos ante la Pável Loaria Big Band Infantil y Juvenil.

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