Björk y Underworld iluminan el Ceremonia

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El festival Ceremonia logró encender el ánimo de quienes acudieron a su quinta edición, luego de tener como plato fuerte a Björk y Underworld en un intenso día de diversidad en estilos musicales.

A pesar de que se suspendió el pasado sábado, finalmente se realizó ayer domingo en el Foro Pegaso y no bajó la energía ni del público ni de las bandas, aunque algunas decidieron no participar.

Y es que fuertes ráfagas de viento que azotaban Toluca impidieron efectuar el Ceremonia en su fecha prevista; pero de cualquier modo la renovada cita arrancó sin mayor eventualidad a las 14:00 horas.

Incluso al charlar en las instalaciones con Andrés Méndez, director del Ceremonia, éste comentó a Apro que para el cierre dominical ya estaba pronosticada la presencia de 80% del público estimado, alrededor de 25 mil personas, aunque antes de los cambios esperaban 30 mil.

“El balance es positivo. Se tomaron medidas responsables, siempre pusimos la seguridad de los asistentes y del festival antes de cualquier cosa, por eso ahora podemos decir que habrá Ceremonia en 2018 y 2019… ¡Y muchos años más!”.

Añadió que el Foro Pegaso “funciona muy bien, si bien el clima es un reto, (pues resulta) un inmueble al aire libre y depende de las cuestiones meteorológicas, hoy el sol brilló y nos sentimos muy contentos”.

Y así fue…

El ambiente que prevaleció fue de una tarde de ardientes rayos solares, algunos ventarrones, para devenir en una noche fresca donde los visitantes disfrutaron de numerosas actividades paralelas a las propuestas sonoras. Hubo desde juegos mecánicos como sillas voladoras y un enorme Space Shot (que hacía volar por las alturas a los más atrevidos), puestos de comida o de ropa, y hasta una “Villa medieval”.

En cuanto a los escenarios, fueron tres los dispuestos que llevaban el nombre de las marcas comerciales patrocinadoras, como el principal Vans y el segundo de la cervecera Corona, además del Camp Roswell.

Momentos especiales se vivieron con proyectos como La Banda Bastón, James Blake y Mija, quienes armaron tremenda pachanga en sus respetivos espacios y donde el espíritu desenfadado prevaleció.

Ya caída la noche, apareció Björk a las 21:05 horas, lista para compartir un show totalmente diferente al del Auditorio Nacional del pasado 29 de marzo, imperando la libertad de poder sacar el celular, tomar fotos y video.

La cantante islandesa salió con el mismo vestido blanco que en el recinto de la avenida Reforma; pero con otra de sus máscaras, ya que ésta era de extrañas figuras enmarañadas que cubrían su rostro.

Para tierras toluqueñas, además de la orquesta de cuerdas hizo un cambio al tener al productor y DJ venezolano conocido como Arca (cuyo nombre es Alejandro Gherzi), dando un toque más festivo al Ceremonia.

Entre una mezcla de sonidos clásicos y electrónicos se escuchó Stonemilker, Lionsong y Jóga, en un viaje de ensueños que caracterizan a la vocalista.

Las estrellas nocturnas que iluminaban el cielo mexiquense y una luna creciente que se dejaba ver en el firmamento cobijaron a Björk que también prosiguió con Notget, Mouth Mantra e Hyperballad, concediendo una más, History of Touches, mientras fuegos artificiales y llamaradas bañaban el sitio cuando pasaban las 22:30 horas.

Las multitudes se esparcieron en el Foro Pegaso, algunos para ver la fuerza electrónica de Underworld y otros más con The Black Madonna, en una parranda que nunca cesó, hasta alrededor de la media noche que el Ceremonia consiguió complacer a sus adeptos.

(Crónica solicitada a César Muñoz Valdez para la agencia informativa Apro)

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