México tolera venta electrónica de marfil  

CIUDAD DE MÉXICON (apro).- A pesar de que México es uno de los principales mercados en Latinoamérica del comercio electrónico de piezas de marfil, las autoridades del país no combaten esta actividad que fomenta la caza furtiva de elefantes en África y viola convenciones internacionales.

En varios sitios digitales se pueden encontrar a la venta figuras religiosas y pequeñas esculturas de marfil, así como colmillos de elefante, sin garantía de que el vendedor cuente con los permisos avalados por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que regula ese intercambio, según lo constató Apro.

En el sitio de internet MercadoLibre figuran al menos 13 piezas de marfil. El sitio vivanuncios.com.mx contiene una oferta de cuatro biombos de madera laqueada con marfil, “adquiridos hace 30 años” -según el anuncio- a siete mil pesos y tres colmillos a 45 mil pesos, ofrecidos por el mismo vendedor. Dos de ellos aseguran contar con comprobante de compra.

La página segundamano.mx incluye 10 anuncios de pequeñas esculturas, un biombo, figuras religiosas y un barco. En mexventas.com se pone a la venta un piano Weinbach, con piezas de marfil a 35 mil pesos.

De hecho, México ocupa el primer sitio por el número total de anuncios de marfil a la venta y por el valor total de las piezas ofertadas en la región, según el reporte Comercio electrónico de marfil de elefante en América Latina 2014-2016, preparado por la canadiense CATCA Sociedad Ambiental y de Vida Silvestre y la Fundación para la Conservación y Bienestar Animal de Polonia.

Ese informe, seguimiento a uno similar para el periodo 2009-2010, encontró que muchas piezas provienen del siglo pasado y que casas de subasta privadas venden grandes volúmenes de marfil.

“Nos sorprendimos de hallar que algunas esculturas y joyería habían sido hechos en México”, incluso luego de la legislación internacional de 1990 que prohíbe el comercio de esos materiales.

Las piezas detectadas totalizaron un valor de dos millones 282 mil 882 dólares, comparados con 760 mil dólares de seis años atrás. El artículo más valioso encontrado es una figura religiosa sino-mexicana con un precio base de 215 mil 318 dólares. México es el país con mayor cantidad de piezas religiosas en venta.

El reporte identificó mil 245 figuras, presentadas en 635 anuncios y valuadas en 508 mil 130 dólares. En joyería, halló 140 artículos por 31 mil 660 dólares en 108 ofertas. Los instrumentos musicales ofrecidos sumaron 113 por 665 mil dólares, repartidos en 105 anuncios. El lote de artículos religiosos abarcó 222 piezas en 192 ofertas, valuadas en 816 mil 176 dólares.

Los colmillos de elefante también integraron el listado, con 63 unidades presentes en 56 anuncios, por 100 mil 259 dólares.

El portal segundamano.mx, propiedad del noruego Schibsted Media Group, acumuló la mayor cantidad de ofertas -61- y el mayor valor de los artículos -201 mil 157 dólares-. A la venta aparecieron 194 piezas.

Vivanuncios.mx presentó 19 anuncios para igual número de artículos, valuados en 77 mil 213 dólares. Mientras, el sitio Mexventas.com ofertó seis artículos en cuatro anuncios, por dos mil 97 dólares.

Las organizaciones identificaron en internet mil 200 anuncios mexicanos de piezas de marfil, mil en Argentina, 400 en Uruguay, 250 en Chile y 100 en Ecuador. En cuestión de precios, Colombia alcanzó la mayor cotización por artículo, seguida por Guatemala, Paraguay, Ecuador y Venezuela.

“El comercio electrónico abierto de marfil de elefantes es un gran problema mundial, que es a menudo ignorado o dejado de lado por las autoridades en muchas partes del mundo, especialmente en América Latina”, pues los paquidermos y los rinocerontes no son endémicos de la región, denuncia el reporte.

Las organizaciones concluyen en que hay un comercio digital amplio y diverso de marfil de elefante a lo largo de toda América Latina, caracterizado por un aumento alarmante de la venta de marfil. “La demanda varía en diferentes categorías para cada país”, señalan.

El monitoreo enfatiza en que hay “mucho marfil post-veto vendido en línea”, con los vendedores totalmente conscientes de que es prohibido vender esos artículos y sin entregar la documentación respectiva, tratando a menudo de esconder el nombre del marfil para evitar la detección de las autoridades.

La organización checó a detalle cada anuncio encontrado de sitios electrónicos, de casas de antigüedades y de subastas en al menos 10 países latinoamericanos.

Problema viejo, nuevos trucos

Para Colman O Criodain, gerente de Políticas de la Práctica de Vida Silvestre del Fondo Mundial de la Natural (WWF) Internacional, el fenómeno de la venta en línea de productos de marfil es recurrente desde la década pasada.

“Si el material viene de elefantes recientemente asesinados no es un motor importante, pero es un factor potencial. Si se compra un artículo debe tener permisos. Si el marfil data después de 1990, es ilegal adquirirlo para propósitos comerciales. No sabemos bien de dónde viene ese marfil, dónde se encuentra físicamente, cuán viejo es, si tiene un permiso o no”, dijo a Apro.

El experto señaló que “tenemos que apegarnos al espíritu de la ley; si no, simplemente alimentaremos el contrabando hacia América Latina u otras partes. Los gobiernos deben verificar los permisos de las piezas transportadas”.

El tráfico ilegal azota a la vida silvestre global, pero el caso de los elefantes es uno de los más emblemáticos.

El Gran Censo de Elefantes, desarrollado en 2016 por la firma estadunidense Vulcan Inc. y Elefantes sin Fronteras, muestra que las poblaciones de paquidermos se contrajeron 30% en promedio, equivalente a unos 144 mil animales, entre 2007 y 2014.

La tasa de desaparición aceleró en ese lapso y ocurre actualmente a 8% anual, especialmente a causa de la caza ilegal para obtener marfil. Así, los traficantes matan unos 27 mil elefantes por año. El censo, construido con estadísticas obtenidas mediante observaciones aéreas en 15 países africanos, situó a 352 mil 271 paquidermos vivos en el área analizada.

Los mayores decrecimientos han ocurrido en Tanzania y el norte de Mozambique, en tanto que la situación ha mejorado ligeramente en Sudáfrica y zonas de Kenia, Malaui, Zambia y Zimbabue.

En los últimos tres años, unas 20 naciones africanas han optado por destruir el marfil decomisado, para transmitir el mensaje de que no es una mercancía aceptada.

CITES, vigente desde 1975, sólo permite el tráfico de cuatro especies de elefante de Namibia, Sudáfrica, Botsuana y Zimbabue.

La convención cubre a cinco mil 600 especies de animales y 30 mil de plantas contra la sobreexplotación vía el comercio internacional, según su grado de riesgo de desaparición. Esa convención obliga a los Estados parte a castigar el tráfico irregular, so pena de sanciones si no acatan sus disposiciones.

El Apéndice I contiene el listado de especies cuyo comercio se prohíbe y el II aquellas cuyo intercambio se ajusta a restricciones. El elefante africano figura entre estos últimos.

“La conducta del consumidor ya cambió, prefiere comprar en línea. Los equipos de alta tecnología han alterado el comercio de productos de vida silvestre. Entonces, para seguir el paso a ‘la guerra contra la vida silvestre’, necesitamos usar herramientas digitales, plataformas para combatir el comercio ilegal y la caza furtiva. Esa ha sido la experiencia en China”, señaló a Apro el Programa de China de la estadunidense The Nature Conservancy (TNC).

China es el mayor mercado de marfil, a pesar de que la venta electrónica está prohibida desde 2005. Ese país asiático inició el pasado 31 de marzo el cierre de su mercado doméstico a la comercialización de marfil con la clausura de 67 tiendas de este tipo de productos y fábricas de esculturas y otras 105 serán canceladas antes del 31 de diciembre.

Destreza comercial

Los vendedores han mejorado sus técnicas para distribuir la mercancía y evadir los controles. El estudio indica que 98% de las ofertas de marfil se halló en anuncios generales o subastas. Pero se pueden encontrar las piezas más valiosas, como instrumentos musicales, en páginas privadas o especializadas.

El equipo de rastreo identificó muchos artículos que datan después de la convención, que a menudo son etiquetadas con nombres alternativos para evadir una detección fácil.

“El valor promedio de tales artículos es casi cinco veces mayor que el valor promedio de piezas ofrecidas en anuncios generales y servicios de subastas, donde los compradores pueden fácilmente ocultar su identidad real. Hay un gran número de pequeñas piezas contemporáneas, muchas de las cuales tienen probablemente un origen ilegal”, señala el documento.

El marfil a la venta fue hallado en 75 sitios electrónicos, en los cuales hay muchos más anuncios generales y servicios de subastas

Aunque MercadoLibre perdió la primera posición como la principal empresa de e-commerce de marfil en América Latina, aún está en el grupo puntero de páginas de anuncios clasificados. La mayor cantidad de piezas fue hallada en los servicios internacionales, donde se colocan ofertas de muchos países latinoamericanos

EBay, que ya aplica el veto al comercio de marfil, casi desapareció del listado, pero en su servicio alMalua esa prohibición no es tan fuerte, por lo cual se puede encontrar muchas ofertas de marfil.

El sitio todocoleccion.net, radicado en España, también contiene anuncios de América Latina y, si bien la cifra de ofertas de América Latina no abunda, la cantidad total de anuncios en español es bastante grande.

Las organizaciones identificaron sólo en ese portal mil 121 unidades a la venta, valuadas en unos 43 millones 769 mil dólares. Esa web es un sitio importante para el comercio digital de productos de marfil en todos los países de habla española y puede ser un espacio importante para su adquisición en América Latina.

Páginas privadas y de anuncios clasificados españolas aún están cargadas con productos de marfil que son entre 10 y 20 veces más onerosas que en América Latina. Ese país se mantiene como la principal fuente del comercio ilegal de marfil de elefante en las naciones hispanoparlantes y puede ser el país de la Unión Europea con el mayor comercio electrónico de marfil vendido abiertamente en el bloque.

Para evitar la detección, los vendedores experimentados no mencionan “marfil” en sus anuncios, sino palabras como “noble”, “usado en artículos lujosos de origen animal”, “huesos”, “colmillo”, “parecido al marfil” o “de color marfil”.

La mayoría de vendedores contactados por las organizaciones trató de evitar preguntas sobre cualquier información de documentación legal o permisos de CITES necesarios para vender marfil de elefante –actuando a menudo rudamente o inclusos desafiantes-, e ignorando o negándose a entregar ningún dato a los compradores potenciales sobre los requerimientos para adquirir marfil nuevo o antes de la prohibición.

A la consulta de Apro, MercadoLibre respondió que su visión de negocios “integra el respeto pleno por los valores éticos, las personas, la comunidad, el medio ambiente y las leyes de los países en donde opera”.

La corporación recordó el convenio de colaboración suscrito con la Procuraduría Federal de Protección al Medio de México para la protección y preservación de la flora y fauna silvestres. Ambas instancias, dijo, colaboran para controlar y vigilar los anuncios dentro del portal, a través de los cuales terceras personas ofrezcan a la venta algún espécimen que infrinja o viole las disposiciones de la legislación nacional en materia de vida silvestre.

“Cuando un anuncio de éstos es detectado, el portal lo retira inmediatamente e inicia un procedimiento de análisis, para aplicar las sanciones que correspondan a los usuarios que hubieren creado dichos anuncios, pudiendo suspender e inhabilitar sus cuentas”, explicó la empresa.

El reporte citado sugiere que “las autoridades latinoamericanas tienen que tomar con mayor seriedad el comercio electrónico de marfil, para ser capaces de prohibirlo de todos los sitios electrónicos públicos y privados, al crear una colaboración fuerte entre sus propietarios y las autoridades; para poder combatir efectivamente ese comercio y el de otras especies protegidas, antes de que sea muy tarde para los elefantes y otras variedades animales atrapadas en el ambicioso tráfico ilegal de vida silvestre”.

O Criodain subrayó que las plataformas digitales tienen “una obligación moral” de vigilar ese comercio. “Nos gustaría ver una prohibición de la venta electrónica de marfil, como en China”, recomendó.

El programa de China de TNC coincidió con esa postura, al ser necesarios “apoyo a las políticas y la voluntad de las plataformas de comercio electrónico para un mejor control de la venta de marfil”.

MercadoLibre anunció una consulta con las autoridades, “a fin de dilucidar si dichos anuncios implican la violación a alguna disposición normativa que prohíba la comercialización de los artículos a los que se refiere”.

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