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Militares en el papel de policías: diez años de fracasos

Hace poco más de diez años militares y marinos salieron a las calles a combatir al crimen organizado por instrucciones presidenciales. Hoy están en 26 entidades; algunos altos mandos castrenses incluso han sido secretarios estatales de seguridad pública, pero los resultados han sido calamitosos, según las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y del Índice de Paz México 2017. Ante esta realidad, el general en retiro Sergio Aponte Polito exige que los militares regresen a los cuarteles y que los gobiernos estatales capaciten a sus cuerpos policiacos.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- De manera paralela a sus operaciones abiertas de combate a la delincuencia, el Ejército y la Marina han ocupado cada vez más espacios como jefes policiales en todo el país. Prácticamente no hay estado de la República intocado en la última década por soldados o marinos en tareas de seguridad pública vestidos de civil.

Al tiempo que en 2006 el entonces presidente Felipe Calderón ordenó a las tropas que salieran a las calles para combatir a la delincuencia organizada, jefes y oficiales de las dos fuerzas han cambiado el uniforme militar por el de policías al ser designados como secretarios de seguridad pública estatales, directores de policía municipales, subdirectores o jefes operativos en ambos niveles de gobierno.

De acuerdo con una revisión hecha por Proceso entre ese año y 2016, sólo seis estados quedaron fuera del control de los militares como encargados de la seguridad pública, aunque su presencia en municipios de esas mismas entidades fue constante.

En esa década, más allá de sus operaciones castrenses, el Ejército y la Marina han enviado a sus hombres a 26 estados de la República para dirigir a las policías estatales en distintos momentos.

Más significativa aun es su presencia en las policías municipales. De los 50 municipios más violentos registrados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), casi todos, en algún momento, han tenido a militares como responsables de la seguridad pública.

Hoy, más de una tercera parte de las entidades está en manos de militares como secretarios estatales de seguridad pública, incluidos Colima, Guerrero, Nayarit, Oaxaca, Sinaloa y Zacatecas. De acuerdo con el Índice de Paz México 2017, dado a conocer el martes 4 por el del Instituto para la Economía y la Paz, es en esos estados donde más se ha deteriorado la seguridad en los últimos seis años.

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2111, ya en circulación

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