“No hay impedimento legal para exhibir anillo con restos de Barragán”: Volpi

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó a periodistas que la exposición Jill Magid: Una carta siempre llega a su destino. Los Archivos Barragán –que el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) de esta institución educativa inaugurará el próximo jueves 27– la aprobó el Comité Curatorial y de Programación y el Consejo Académico de este recinto.

Además, el escritor informó que solicitó un dictamen jurídico que mostró que no hay impedimento alguno para abrir la exhibición, la cual integrará el anillo de plata con un diamante de 2.02 quilates creado con las cenizas del arquitecto Luis Barragán, titulado La propuesta (The proposal, 2016), que desató polémica, indignación y escándalo en el medio cultural mexicano luego de conocerse su existencia por el reportaje The architect who became a diamond (El arquitecto que se convirtió en diamante), de Alice Gregory, publicado en agosto de 2016 en The New Yorker.

El novelista, miembro de la denominada Generación del crack, informa que los curadores de dicha exhibición Cuauhtémoc Medina y Alejandra Labastida, según Volpi, fueron quienes propusieron dicha muestra a principios de 2016 al Consejo Interno del MUAC.

Jill Magid: “Una carta siempre llega a su destino”. Los Archivos Barragán fue aceptada durante la segunda sesión anual del Comité Curatorial y de Programación el 20 de octubre del 2016, relató el autor de En busca de Klingsor y El fin de la locura.

El Comité, presidido por la directora general de Artes Visuales de la UNAM, Graciela Torre, define y planifica el programa de exposiciones del MUAC y aprueba o rechaza las propuestas. El acta de la sesión establece, dijo Volpi, que el proyecto de la artista Jill Magid fue aprobado por unanimidad.

Según el boletín, dieron su voto Joel Aguilar, subdirector de Exhibiciones del MUAC; José Luis Barrios y Patricia Sloane, curadores adjuntos, y Guillermo Santamarina, asesor externo.

A la aprobación del Comité se sumó la del Consejo Académico del MUAC, convocado a una sesión extraordinaria el pasado 3 de marzo. “Son tareas de este Consejo evaluar los programas curatoriales y académicos del MUAC y aportar una perspectiva crítica a las líneas de acción del museo”.

Lo integran académicos, curadores y artistas que permanecen cuatro años en el cargo. Ahora lo conforman los historiadores del arte Álvaro Vázquez Mantecón y Carmen Cuenca, el curador y crítico de arte cubano Gerardo Mosquera y la fotógrafa e investigadora Laura González Flores.

El exdirector del Festival Internacional Cervantino precisó que solicitó el dictamen jurídico a la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la UNAM, el cual determinó “que exhibir el anillo con el diamante creado con las cenizas de Barragán no constituye un acto ilícito, ya que no existen elementos que constituyan una infracción del Código Civil para el Distrito Federal ni hay la posibilidad de una demanda por parte de los familiares del arquitecto Barragán inconformes con su exposición pública”.

En el texto entregado a los periodistas se advierte:

“Al momento no se tiene noticia de la existencia de algún juicio, procedimiento o litigio que tilde de ilegal la extracción de la ceniza y la elaboración del anillo con el diamante.”

Volpi recalcó:

“Para la UNAM no existe riesgo jurídico alguno por presentar la exposición, ese dictamen lo hicimos llegar al MUAC.”

Ya aprobada la exposición, el narrador contó que le propuso al rector de la UNAM, Enrique Graue, quien aceptó, “que la universidad sea como debe ser, el espacio más libre, abierto y transparente para la discusión de cualquier tema intelectual y particularmente de un tema que desata una polémica tan encendida como la que tiene la exposición y el anillo”.

Desde ese momento, platicó, “decidimos abrir un debate paralelo a la exposición invitando a todas las voces a favor y en contra para que expresen su opinión de la manera más paritaria, libre y abierta sobre esta exposición y sus consecuencias en todos los órdenes”. Serán cuatro las mesas de discusión, adelantó.

Así que “consciente de la incomodidad de un sector de la comunidad intelectual por este tema y con la visión universitaria de defender la libertad artística y de expresión”, el miércoles 5, Volpi relató que recibió al publicista Roberto Morris Bermúdez, encargado de la campaña en medios contra el anillo de Barragán; al curador Daniel Garza Usabiaga; a Enrique de Anda, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, y al coleccionista César Cervantes, como representantes del grupo que ha exigido públicamente la destrucción del anillo y la reincorporación de los restos de Barragán a la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres.

Ahí, les anunció que la UNAM “abrirá sus puertas para que se lleven a cabo distintas mesas de debate en torno a la exposición y sus consecuencias, garantizado la paridad de los argumentos, la libertad de expresión y la máxima difusión”.

Según él, los presentes sugirieron que la primera mesa de debate se llevara a cabo horas antes de la inauguración de la muestra a la que asistirían tres representantes de quienes se oponen al anillo y tres de los organizadores de la muestra, y se aceptó.

El coordinador de Difusión Cultural los invitó a participar en las otras tres mesas planeadas y organizadas en colaboración con el Instituto de Investigaciones Jurídicas “para abordar los aspectos artísticos, jurídicos, éticos y filosóficos que derivan de la misma”.

El licenciado en derecho, maestro en Letras Mexicanas por la UNAM y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca, manifestó:

“La Universidad respeta los procedimientos internos de unos de sus órganos, el MUAC, sus cuerpos colegiados y la propia Dirección de Asuntos Jurídicos de la UNAM.”

Igual destacó que aun hablarán con Morris Bermúdez para terminar de acordar cuáles serán las condiciones de las mesas de discusión.

Así, subrayó, la UNAM “se encuentra en el debate intelectual” y no se le puede reprobar al MUAC que cancela la muestra “porque es autónomo y la UNAM no puede haber actos de censura”.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

Comentarios