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“Miente el curador del MUAC”, dicen herederas de Barragán

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Desde la Perla Tapatía, tres sobrinas y herederas del ilustre arquitecto jalisciense Luis Barragán Morfín manifestaron su indignación contra los “desafortunados comentarios” de Cuauhtémoc Medina, curador de la polémica exposición de Jill Magid en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), que abrirá próximamente en CU.

La artista estadunidense sedujo a altas autoridades jaliscienses para permitirle abrir la tumba de Barragán en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres y extraer sus cenizas, en septiembre de 2015, convenciéndolas, previamente, en un convite organizado en el Museo de Arte de Zapopan al que no invitó a las tres firmantes de la misiva, en la que éstas acusaron al curador de mentir.

La artista convirtió parte de las cenizas en un anillo de diamantes que será expuesto en la muestra del MUAC (con plena anuencia del rector de la UNAM, según difundió Jorge Volpi el lunes 17). Jill Magid fue catalogada de mentirosa por las sobrinas de Luis Barragán, ya que “la atrocidad de profanar la tumba fue tomada unilateralmente sólo por una parte de los herederos”, en primera fila, su pariente Hugo Barragán Hermosillo (ahora difunto).

Sin mencionarlas por su nombre, Medina acusó a las tres herederas de haberse opuesto a Jill Magid “bajo presión de los medios”, lo cual ellas niegan por tratarse de “una difamación” de aquel, de acuerdo con lo que informó Emma Rosa Barragán Flores a Apro en breve entrevista telefónica.

Y recalcó lo escrito con sus familiares en la carta:

“Quizá nosotras no somos, como él (Medina) piensa: de avanzada estética, pero somos personas con valores y ética. El hecho de que a nuestro tío lo hayan convertido en un objeto que pasean de galería en galería nos parece un insulto hacia él, sus principios y sus creencias”.

Efectivamente, apunta Emma, “el curador ha mostrado estar desinformado, además de acusar de amarillistas a los medios dolosamente”. Cabe mencionar que el primero en manifestar su oposición a la supuesta acción artística fue el arquitecto Fernando González Gortázar, el 14 de agosto de 2016, en la revista Proceso número 2076:

“La dizque artista Magid pretendía ingenuamente que, a cambio del anillo, los propietarios desde 1996 del archivo en la Fundación Barragán de Suiza aceptaran su propuesta de abrir al público ese archivo, cuyo hermetismo es manejado con una tacañería absoluta, y de ser posible se traslade el archivo a México”, relató González Gortázar.

De manera paralela, Emma Barragán escribió días antes vía internet.

“Los herederos del arquitecto Luis Barragán Morfín no todos fuimos convocados a esas reuniones, por eso pido se me informe de los ‘acuerdos’ a los que llegaron, y si Hugo Barragán Hermosillo es la cabeza de este gran negocio, que nos invite. Soy Emma Rosa Barragán Flores, hija del ing. Juan José Barragán Morfín y media hermana de Hugo… No me parece correcto el negocio que están haciendo con archivo, planos y cenizas de mi tío, yo también soy heredera y no se me comunicó nada… yo soy su sobrina (de Luis Barragán) y me niego a que hagan ese anillo, es una locura…”

El texto completo de la carta dice:

Guadalajara, Jalisco a 19 de abril de 2017
Dr. Cuauhtémoc Medina González
Curador
Museo Universitario de Arte Contemporáneo

PRESENTE
Dr. Medina,

Le escribimos ya que hoy tuvimos el desagrado de leer en una nota de Radio Fórmula los comentarios que realizó en el programa de radio de Ciro Gómez Leyva (1), y luego en El Universal (2):

Subrayó que “la familia Barragán acompañó a Jill Magid a hacer la obra, la cual es una familia de avanzada que pensó su relación con la cultura de una manera extremadamente valerosa y de pronto, bajo presión mediática hay otra parte de la familia que no está de acuerdo”. (1)

“Me inclino ante una serie de familiares de Barragán que tienen una enorme valentía cultural –yo toco el piso con ellos–, para hacer una obra que plantea una enorme inventiva de cómo entrar en una negociación. Después tarda año y medio encontrar otros miembros de familia que la prensa toma como tema. Es una familia de avanzada estética, muy por encima de los objetores que son miembros de mi comunidad intelectual.” (2)

En cuanto a estos desafortunados comentarios nos gustaría comentarle que nosotras no pudimos oponernos a la exhumación de nuestro tío porque nunca se nos avisó.

La señora Magid nunca nos brindó la cortesía de darnos a conocer sus intenciones. Nunca recibimos una invitación a la famosa cena en el Museo de Arte Zapopan (MAZ) en la cual aparentemente se tomó la decisión.

Nosotras nos enteramos de este incidente mucho tiempo después, a través de los medios de comunicación. Nuestra indignación creció cuando escuchamos a la señora Magid y a las autoridades de Jalisco decir que la familia apoyó esta atrocidad de manera “unánime”; incluso la carta a panteones para solicitar la exhumación comienza diciendo:

“HUGO BARRAGÁN HERMOSILLO, representante de los ÚNICOS, legítimos familiares DIRECTOS a saber…”

Esto es una mentira.

Es una mentira que usted avala y difunde.

Es una mentira que el propio Gobierno del estado de Jalisco no se molestó en indagar.

Quizá nos excluyeron porque nuestros primos no nos consideran “legítimas” o porque sabían que estaríamos en contra. Al parecer usted tampoco nos considera “legítimas”; lo importante es que nuestro tío sí. Tan legítimas que nos incluyó como herederas en su testamento.

Otra aclaración que le quisiéramos hacer es que nadie nos ha presionado a participar en este esfuerzo. Decidimos participar y hacer público nuestro disgusto gracias a que escuchamos otras voces que compartían nuestra indignación. Apreciamos el apoyo de todas estas personas.

Quizá nosotras no somos, como usted dice, de “avanzada estética”, pero somos personas con valores. El hecho de que a nuestro tío lo hayan convertido en un objeto que pasean de galería en galería nos parece un insulto hacia él, sus principios y sus creencias. Si esto fuera poco, nos parece de mal gusto.

Con esos comentarios tan desafortunados y sin mayor veracidad entendemos su encanto con el proyecto de Jill Magid. Ustedes fabrican “verdades” para justificar sus acciones.

Quisiéramos pedirle o más bien –exigirle– que en la exposición quede claro que no existió jamás unanimidad de la familia en torno a la exhumación de nuestro tío; a diferencia del MUAC, de la Secretaría de Cultura de Jalisco y de la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán nosotras no seremos cómplices en esta mentira.

En su entrevista con Ciro Gómez Leyva usted mencionó que le parecía amarillismo la cobertura que los medios de comunicación le están dando a la exposición; a nosotras nos parece amarillismo que una “artista” quiera saltar a la fama a través de profanar una tumba y que usted se aproveche de esto para llenar su museo.

A T E N T A M E N T E

Emma Barragán Flores (Sobrina y heredera del Arquitecto Barragán), Luz María Lorena Barragán Flores (Sobrina y heredera del Arquitecto Barragán), y Eulalia Barragán Flores (Sobrina y heredera del Arquitecto Barragán).

(1) http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=677305&idFC=2017
(2) http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/letras/2017/04/19/fue-validoexhumar-cenizas-de-barragan

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