Estreno de “Sinestesia”, ópera prima de Rodrigo Ortega

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carrol escribió: “Si no sabes a dónde ir, cualquier camino te sirve”. Y Federico Nietzsche, en el tratado segundo de La genealogía de la moral: “Sin la crueldad no hay fiesta”.

Ambas metáforas resultan adecuadas a la ópera prima Sinestesia, según Rodrigo Ortega Ortuño, singular director de esta fábula psicológica sobre un puñado de jóvenes de diversos estratos sociales hilados por viajes de ácido lisérgico (LSD), cual ciclorama urbano de fondo.

Luciana González de León en el papel entrañablemente naïve de Martina es el centro de esta colorida trama de flores salvajes y espejos caleidoscópicos, invitando a su compañero de chamba restaurantera, Roberto Mares (Jonás), a ingresar casi por casualidad al narcomenudeo de la droga. Esta la obtienen gracias al ducho Enrique Cano (El Orugas), ante los fantasmagóricos chantajes callejoneros de Amauri Cobos (El gato) y los zarpazos que maquina la antagonista Ana María Escalante, en el rol de Ximena.

“Siempre me ha interesado la representación de las drogas en el cine y Sinestesia es mi propuesta”, asegura Rodrigo Ortega Mortuño (nacido el 15 de noviembre de 1978 en la Ciudad de México), mientras la música de un tocadiscos gira en tonos compuestos en un LP para su película por El Brujo (Jefe Ciempiés, bajo; Jimmy Omar, batería; Carlos Bolívar, guitarra).

Al concluir la década de los noventa, cuando Ortega Ortuño entró a la universidad, su gusto por la marihuana dejó de ser lúdico y se convirtió en un hábito. Así se introdujo en el mundo de los narcomenudistas (conectes, dealers, pushers), algunos de ellos pequeños empresarios de éxito quienes fueron entrevistados amigablemente (“pero a fondo”) por el director, imaginando el guión de Sinestesia que filmó en 2016.

“Al comenzar a escribir al respecto, tuve la oportunidad de poder platicar y conocer sus vidas. Sé que mi información no es estadística pero ninguno portaba armas, e incluso había uno muy culto, recuerdo que terminábamos platicando acerca de la forma del universo…”

Gracias a la fotografía del también productor de Sinestesia, Canek Kelly Guevara, la existencia de Martina fluye desnuda desde dentro de su piel y afuera, sublimada por edenes mágicos de la naturaleza y aterrizando bajo la hipocresía y ambición citadinas.

“Martina, el personaje principal de mi historia, es la amalgama de pequeños relatos de narcomenudistas. Es en pequeña medida el reflejo de un sistema estúpido, cuyo resultado es la criminalización de la juventud. No es complejo, es un personaje bidimensional; tiene pesadillas recurrentes hacia la muerte de sus padres en un accidente, y momentos llenos de luz detonados por el uso de su propia mercancía (LSD). Es la heroína de los dos caminos, el terrenal y el realista, y el otro, abstracto y surrealista.”

Sinestesia llegó a semifinal en Cine Fest de Los Ángeles, California, y quedó en la selección oficial de los concursos Montreal Yes! Let’s Make a Movie Film Festival en Canadá, Colortape Melbourne en Australia, y Barcelona Planet Film Festival 2016. Actúan también: Aaime Camacho Paz y Melissa De Cima (hermanas de Jonás y de Ximena, respectivamente); Mara Bueno (Chava punk), Luis Rodrigo Sánchez (Chucho), Alan Ureña (Gerente) y Saulo Corona (Limpiavajillas).

Esta primer aventura fílmica de ficción paradisíaca e infernal creada por Rodrigo Ortega Ortuño con Arte 7, Monopie New Life; edición de Pedro G. García; dirección artística de Amaía Aldamiz Echevarría; sonido de Guillermo Llaguno, y efectos visuales de Pop Division, estrenará hoy miércoles 24 de mayo en la sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario, a las 19 horas. Las funciones continuarán en diferentes horarios durante una semana, y proseguirán, del miércoles 31 de mayo al domingo 4 de junio, en la José Revueltas, de la UNAM (https://www.facebook.com/sinestesiapelicula).

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